Caja Rural de Salamanca presentó el pasado jueves "unas cuentas saneadas", ratificando durante un ejercicio más "la eficacia de su modelo de gestión en los años más duros de la crisis económica", lo que permite a la cooperativa de crédito "asimilar la merma en los beneficios registrada desde el inicio de la recesión, manteniendo oficinas y puestos de trabajo. 

- A pesar de haber sido un año difícil para la mayoría de las entidades financieras, ¿cómo se muestra Caja Rural?

- Sí, es cierto si tenemos en cuenta cómo se ha desarrollado el panorama económico durante este año 2012, al que corresponde en este caso el ejercicio que hemos presentado. Puedo asegurar categóricamente que es de máxima satisfacción.

- ¿En qué se fundamenta el balance para que se haya dado un año saneado en la entidad?

- Principalmente es la gestión de muchos años. De hacer las cosas como se deben hacer y no de cualquier manera. Sin engañar al cliente, sin darle más de lo que nos permite la ley en préstamos, un 80%. Hay entidades que han dado un 130%, eso Caja Rural nunca lo ha hecho. Eso permite que nuestros clientes y socios puedan devolver  con total normalidad los préstamos. Además tenemos una morosidad baja frente al 11 y casi 12% del resto del sistema financiero. Yo creo que esto se debe a nuestra buena gestión. 

- ¿Por qué cree que Caja Rural ha sobrevivido bien a esta crisis?

- Porque hace una política que ha hecho siempre: cercana y de proximidad. Caja Rural de Salamanca se permite conocer a nuestros socios y clientes uno por uno. Tenemos una amplia red repartida por toda la provincia, también en Ávila, y yo creo que esa proximidad y esa manera de conocer a la hora de dar los préstamos es lo importante. No se puede prestar por prestar. Hay que prestar a la gente que pueda devolver y asesorarles bien cuando van a comenzar una nueva iniciativa. Decirles después de haber estudiado el crédito que si no se puede dar, pues no se puede dar. Al principio es un poco duro, pero después muchos clientes nos dan las gracias por haberles avisado. 

- Tras este balance positivo, ¿cuáles son los nuevos retos de cara al futuro?

- Vamos en buena dirección. Tenemos que seguir con este modelo porque funciona. Es diferente, no es un banco, es una cooperativa de crédito en la que nuestros socios son los dueños de esta entidad y van a seguir siéndolo durante muchos años, porque la marcha que tenemos es buena. Tenemos que dar créditos a la gente, pero créditos a proyectos viables, no darlos porque sí y porque se mueva el crédito. Estamos trabajando de una manera que la gente entiende fácilmente, con honestidad. Nuestro reto es crecer. Ahora mismo en el panorama político las cajas de ahorro están dejando un hueco en el que nosotros exigimos nuestra parte de tarta. Estamos totalmente capacitados, lo estamos demostrando y vamos a por ello. El 2013 iba a ser un año complicado, pero nosotros lo afrontamos con optimismo y como un proyecto de futuro. La sociedad salmantina cada vez cree más en nosotros y por eso estoy convencido de que el crecimiento va  a estar ahí. 
 
- Al igual que otras cajas y bancos, ¿se podrán fusionar a medio o largo plazo las Cajas Rurales?
- Caja Rural de Salamanca siempre ha tenido la misma política en este aspecto. Creo que esto es una cooperativa de crédito en la que los dueños son nuestros socios. Nosotros no tenemos ninguna intención de fusionarnos con nadie, creemos que este modelo de banca federal funciona. Tenemos un modelo de banca y un grupo de cajas rurales con servicios comunes en Madrid , que es como se debe de funcionar: con servicios comunes y libertad cada uno en su zona. De hecho ninguna de las cajas rurales ha necesitado fondos de Bruselas, por algo será. Si algo funciona… ¿Por qué nos empeñamos en cambiarlo? Sólo cambiaremos si nuestros socios, que son los dueños, presentan un modelo de fusión que resulte viable. Tenemos clarísimo que no por ser más grande se es más eficiente, sino al contrario. Hay cajas muy grandes, surgidas de la fusión, donde falla la gestión. 

- ¿Piensa que puede intervenir el Gobierno como ya lo ha hecho con otras entidades?

- En lo que yo llevo de presidente el Gobierno sólo pide que cumplas con los requisitos que te impone el Banco de España. Si tú cumples esos requisitos no te pide que te fusiones con nadie. 

- Hablando de futuro, ¿hacia dónde camina el sistema financiero español?

- Vendrán unos años complicados, como en el propio sistema general y en el  económico también, o incluso un poco peor. Creo que tenemos que tener confianza y que de esta saldremos con normalidad haciendo las cosas con sentido común. Con una buena gestión saldremos y creo que Caja Rural será de las que quede. Lo veo con mucho optimismo porque hacemos las cosas con honestidad y con sentido común, hay que dejar a los profesionales que hagan su trabajo. Esto es como un rompecabezas: lo importante es no querer hacer unos las cosas que tienen que hacer otros. Creo que en este país muchas veces no se deja trabajar a los profesionales y los resultados son evidentes. 

- Teniendo en cuenta este panorama, ¿cuál es su objetivo?

- Seguir haciendo las cosas como las estamos haciendo y, sin ninguna duda, tenemos que ser un poco más. Como he dicho antes, hay un trozo de tarta ahí que vamos a coger y vamos a luchar con ella para crecer. 

- ¿Qué mensaje daría a los clientes de otras entidades financieras para que confiaran sus ahorros en esta cooperativa de crédito?

- Sencillamente que vivan el día a día y se preocupen en conocernos. Invito a todos a que prueben, a que entren en otras entidades y también a que se acerquen a nuestros trabajadores, que vean de primera mano cómo se trabaja en esta entidad, porque les puedo asegurar que si prueban se van a quedar. 

- Cuando se logre salir de la crisis, ¿estará una provincia como Salamanca preparada para afrontar nuevos retos?

- Nosotros, sin ninguna duda, ahí vamos a estar. Salamanca va a estar a la altura de las circunstancias y Caja Rural va a estar ahí para ayudar al que lo necesite. Tenemos que motivar a la gente y ser optimistas. Sin ninguna duda Caja Rural de Salamanca está deseando dar crédito a proyectos viables. Pero tiene que ser viables y para ello antes han de haber sido analizados rigurosamente por nuestra entidad, porque desgraciadamente un proyecto no es viable o no viable metiéndolo en una máquina, sino que lo tienen que analizar personas. Yo creo firmemente en nuestros empleados, tenemos grandes profesionales y aplaudo a la gente que lleva la gestión diaria. Es un modelo diferente y hay que estar muy cerca de él para entenderlo, pero el modelo funciona y son hechos palpables que la sociedad puede ver. Invitamos a todos a que lo vean de cerca. 

- ¿Cuál debe ser el futuro económico y laboral de la provincia charra?

- Es muy difícil hablar del proyecto laboral de la provincia charra. Aquí tenemos dos patas importantes para la economía de Salamanca, porque no tenemos industria, no tenemos mar… Tenemos el campo y la universidad. Tenemos que estar muy al lado de estas dos patas. Siempre que voy a cualquier parte presumo de esta universidad, porque es un valor vivo y joven. Tenemos que estar al lado de la gente que se quiere preparar, que tiene inquietudes, que de verdad piensa en proyectos… El futuro es ayudarles y Caja Rural de Salamanca siempre va a estar ahí.  

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