La Unión de asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) se ha hecho eco de los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social en referencia a las prestaciones por cese de actividad correspondientes al acumulado del cuarto trimestre de 2013. Según estos datos, de las solicitudes efectuadas en el cuarto trimestre de 2013, tan solo han resultado favorables el 23% en primera instancia, a las que sumando las reclamaciones estimadas alcanzamos el 25%. El resto son mayoritariamente desfavorable, aunque también encontramos desistidas.

María José Landaburu, secretaria general de Uatae, ha explicado que del total de solicitudes desfavorables, casi el 80% lo son por “no acreditar correctamente el cese de actividad” y tan solo el 12% por carecer del período mínimo de cotización. Para Landaburu, "el problema reside en la enorme exigencia de los requisitos para acceder a esta prestación, que lejos de facilitar en los momentos de cierre los trámites y procesos necesarios para obtenerla, la convierten en una “auténtica peripecia”, que la mayoría de las veces no obtiene resultado alguno, después de hacerles perder el tiempo, la paciencia y la confianza en el sistema".

Landaburu explica, que, salvo los trabajadores económicamente dependientes que pueden acreditar de manera mas sencilla el cese de actividad por rescisión del contrato mercantil, los demás autónomos tienen serias dificultades a la hora de justificar los motivos económicos ya que el autónomos tiene que acreditar pérdidas derivadas del ejercicio de la actividad superiores al 30% de los ingresos en un año completo, o superiores al 20% en dos años consecutivos y completos. Es evidente que en un contexto como el actual y con un perfil de trabajo autónomo como el que tenemos, que es básicamente de autoempleo, provocado por la expulsión del mercado de trabajo, sin apenas inversión ni financiación ni recursos para sostenerse en el tiempo, es muy difícil que los autónomos permanezcan meses y meses hasta 24 con pérdidas. Obligarles a hacerlo es empujarles a un desastre económico aun mayor que simplemente tener que cerrar.  

La secretaria general de UATAE ha explicado con un ejemplo lo exagerado y ridículo de la situación, indicando que “estas condiciones implican que si por ejemplo, un autónomo gana 200 euros al mes por su actividad, aunque no le sea suficiente ni para comer, desde el punto de vista de la legislación no entraría en perdidas, y por tanto el cese seria injustificado, y no tendría derecho a la prestación”

Por todo ello, Landaburu, ha solicitado al Gobierno que de una vez por todas se decida a hacer una regulación de esta prestación para que se convierta en suficiente parta proteger una contingencia tan importante y tan grave como la necesidad de cerrar la actividad por causas ajenas a la voluntad del autónomo. Para ello recuerda que ha de ser obligatoria y solidaria. 

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