El Centro Municipal Julián Sánchez El Charro ha acogido, en la tarde de este jueves, una charla informativa para los afectados por la inclusión de la cláusula suelo en las hipotecas. Se estima, como ha señalado esta tarde Roberto Bernal, abogado de la Unión de Consumidores de Salamanca, que pueda haber en España unos dos millones y medio de personas afectadas. Del total, solo un 10% habría iniciado alguna reclamación por una cláusula que ya se ha demostrado abusiva.

La aplicación de la cláusula suelo ha supuesto de media un perjuicio de alrededor de 6.000 euros a cada consumidor. El resultado se desglosa en el importe de las cuotas pagadas de más a devolver por el banco. Se calcula por la diferencia de cuotas pagadas y las que hubiera correspondido pagar si no hubiese existido suelo. También el importe a descontar del capital pendiente de amortizar. Se trata de la cantidad que debes al banco en el momento actual. Si no se hubiera aplicado la cláusula suelo, ese capital pendiente sería menor, es decir deberías menos dinero al banco.

Para aclarar los conceptos, Bernal ha explicado en qué consiste el sistema hipotecario español y ha ofrecido ciertas líneas de cómo reclamar la supresión de la cláusula suelo de la hipoteca y, por consiguiente, lograr que la entidad bancaria devuelva el dinero con carácter retroactivo. ?Hay bancos que ante la presión social y mediática están accediendo a resolver el conflicto de forma voluntaria y de manera negociada?, asegura Roberto Bernal, aunque considera que la única garantía de que eso suceda es acudir a la Justicia ?porque los jueces están siendo sensibles a estas cuestiones?.

Bernal ha lamentado que del conjunto de los afectados no se haya animado a reclamar ninguno, pues en algunos de los pocos casos están saliendo a la luz sentencias favorables al firmante de esa hipoteca. En Salamanca, por ejemplo, existen casos y la Justicia ya ha obligado a la devolución del dinero por parte de una entidad al afectado. Bernal cree que falta dar ese paso ?por desconocimiento o porque no se atreven a iniciar o no quieren verse en ningún proceso judicial?.

La polémica en España

En España, durante la burbuja inmobiliaria que duró desde 1997 a 2007, la mayoría de hipotecas que se suscribieron tenían un tipo de interés variable (fijado por el Euribor normalmente más un diferencial que pone el banco) en la que en muchas ocasiones el banco fijó en el contrato de hipoteca un porcentaje mínimo de interés a pagar por el comprador de la vivienda aunque el interés surgido de la suma del Euribor y el diferencial fuese inferior. Es decir a pesar de firmar una hipoteca con interés variable, que puede subir o bajar, el banco impuso una cláusula que limita la bajada real aunque ésta se produzca.

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