El encuentro que engloba la 'I Jornada del Grupo de Neuroimagen' y las 'VIII Jornadas del Grupo PET', que se cierra en Salamanca, ha abordado esta mañana el diagnóstico del párkinson y de los síndromes parkinsonianos, un reto muy difícil para los especialistas, que hasta ahora sólo pueden ofrecer un diagnóstico de la enfermedad de forma clínica, a través de los síntomas de los pacientes, pero que no lo pueden confirmar hasta el fallecimiento del enfermo. Ninguna técnica de imagen actual permite identificar claramente esta patología neurodegenerativa, pero los investigadores intentan avanzar en este terreno.
 
Dentro de este encuentro, organizado en Salamanca por la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM), ha participado María Pilar Tamayo Alonso, científica del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario de Salamanca, que ha explicado que la falta de claridad en el diagnóstico lleva a sobredimensionar el diagnóstico del párkinson, es decir, que se identifican más casos de los que realmente hay, puesto que existen otras patologías similares que se parecen mucho a esta enfermedad, pero que técnicamente son síndromes parkinsonianos, que presentan similitudes, pero también diferencias.
 
Dentro de la gama de pruebas de imagen que se pueden realizar para comprobar el estado del sistema nervioso, hay algunas más eficaces que otras a la hora de identificar estas patologías, así que el reto es comprobar cuáles son las mejores, según ha explicado Rosario Luquin, investigadora de la Clínica Universitaria de Navarra en palabras recogidas por DiCYT (www.dicyt.com).
 
Dentro de los síntomas clínicos, el temblor asimétrico es el más característico, pero no es específico de lo que se conoce como Enfermedad de Parkinson, de manera "a veces se puede confundir con una lesión", señala la experta o con otro síndrome parkinsoniano hasta el punto de que se calcula que un 10% de los diagnósticos son erróneos. En este sentido, "la imagen ayudará a reducir este porcentaje", pronostica la especialista.
 
A lo largo de la mañana, distintos expertos han comentado las virtudes y los defectos de las distintas técnicas de neuroimagen a la hora de ayudar a mejorar este diagnóstico. La gammagrafía es una prueba que se emplea para el diagnóstico y que resulta de las radiaciones generadas por sustancias que contienen isótopos radiactivos y que tienen que ser inyectadas o ingeridas por el paciente. La tomografía por emisión de positrones o PET (en inglés, Positron Emission Tomography), es una de las tecnologías más utilizadas en medicina nuclear. La SPECT o Tomografía Computarizada por Emisión de Fotones Individuales (en inglés, single photon emission computed tomography) es una técnica que utiliza rayos gamma.

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