La reforma fiscal aprobada por el último Consejo de Ministros también tendrá efectos sobre los trabajadores que decidan no jubilarse a los 65 años y continuar en su empleo. El Ministerio de Hacienda ha establecido que pierdan una reducción fiscal, pues dejarán de tener derecho  a reducir en al menos 2.652 euros su base liquidable del Impuesto sobre la Renta de las Personas Física (IRPF), aumentando esta cantidad para quienes cobran menos de 13.260 euros netos al año. Por tanto, a partir de 2015 pagarán más IRPF que ahora.

En cambio, la reforma fiscal establece una reducción de hasta 3.700 euros para quienes cobren menos de 14.450 euros netos al año y una minoración de 2.000 euros por gastos deducibles para todos los trabajadores. Por tanto, quien al llegar a la edad de jubilación gane al mes más de 1.210 euros y decida seguir trabajando entonces verá recortados sus beneficios fiscales en la próxima declaración de la renta. Una reducción que será incluso mayor en 2016.

Cabe recordar que el Real Decreto reduce las comisiones máximas legales de gestión y depósito para adaptarlas a la situación de los mercados financieros actuales, nacionales e internacionales. Esta medida supone reducir la comisión máxima un 30%  (del 2,5 al 1,75%). En concreto, la comisión máxima de gestión se reduce del 2 al 1,5% sobre la cuenta de posición del plan de pensiones, con la posibilidad de sustituir dicho porcentaje por el 1,2% del valor de la cuenta de posición más el 9% de la cuenta de resultados. La comisión máxima de depósito se reduce del 0,5 al 0,25% sobre la cuenta de posición del plan de pensiones. Los nuevos límites entrarán en vigor dos meses después de la publicación de la norma en el Boletín Oficial del Estado.

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