Miguel Moreno ha recibido a SALAMANCA24HORAS en los primeros días del 2014 no solo para hacer un balance de las cifras de accidentes del año que acaba de finalizar, sino también para hablar de futuras normativas o de otros aspectos tan de actualidad como son los atropellos. En 2013 se registraron un total de 12 accidentes mortales -cuatro de ellos fueron atropellos- frente a los 22 fallecidos en 2012 -tres de ellos atropellos-. 
 
 
-¿Qué balance se puede hacer del descenso de víctimas mortales en accidentes de tráfico en 2013?
-El balance siempre es positivo cuando hay un descenso del número de fallecidos y de heridos graves, pero nunca se puede decir que es satisfactorio. Sabemos que detrás de esas 12 familias y las personas heridas graves, que no sabemos qué nivel de capacidad van a tener, hay un gran sufrimiento. Entonces positivos con ese sentimiento agridulce de que sigue habiendo gente que está falleciendo.
 
-¿A qué se debe este descenso?
-Esa es la pregunta del millón. Pues no tiene una respuesta única, yo creo que la respuesta es multifactorial, hay una mayor conciencia en la población, tenemos mejores vías, tenemos mejores vehículos y es la conjunción de vehículos carreteras y personas.
 
-¿Influye también el endurecimiento de ciertas medidas como la tasa de alcoholemia?
-Eso yo lo metería dentro del pack de concienciación. Yo creo que sí, el alcohol es ese fantasma que no vemos. Si hacemos 100.000 pruebas de alcoholemia en una provincia como Salamanca y solo se detecta el 1% de personas que van bebidas en esos controles aleatorios pero resulta que cada año el Instituto Nacional de Toxicología cuando analiza a las víctimas mortales encuentra que uno de cada tres tenía alcohol por encima de los límites legales. Eso supone el 33%, más un 10% con drogas, entonces hay una cantidad de personas que esos controles no termina de detectar, por lo que el alcohol se ceba realmente en los accidentes mortales, sin duda. De ahí la insistencia en algo que aparentemente es inocente, como es el tomar un par de copas, porque el alcohol es muy diferente en cada uno de nosotros.
 
-¿Cuáles son las previsiones de 2014 en materia de seguridad vial? ¿Cómo se prevé el año?
-La verdad es que 2013 ha sido el décimo año en el que han bajado las cifras de mortalidad y de heridos graves. Sabemos que en cualquier momento esta tendencia puede repuntar, porque el descenso ha sido muy importante. Yo creo que 2014 tiene en principio las mismas expectativas que los últimos años. Ahora se va a aprobar la reforma de la Ley de Tráfico, calculamos que para marzo porque ahora mismo está en el Senado, y posteriormente el nuevo reglamento de circulación. Yo creo que esas medidas van a contribuir también a mantener esa concienciación.
 
De todas maneras los accidentes de tráfico no están ahora en la mente de la ciudadanía, se ve el barómetro y hace 5 o 6 años sí estaban, pero ahora hay mayores problemas en los que pensar como el trabajo, llegar a final de mes. Y entonces es difícil mantener la concienciación de que además de perder el trabajo puede usted perder la vida, o tener un accidente grave y llegar a tener una discapacidad. Siempre es un desafío en las políticas de comunicación mantener el mensaje.
 
-Lo que sí han aumentado en los últimos tiempos son los atropellos dentro de las ciudades
-Es verdad que el 24% de los fallecidos se está produciendo en las ciudades, más de la mitad de los heridos se producen en las ciudades y lógicamente el tipo de accidente más habitual dentro de una ciudad es el atropello. No se han reducido los accidentes de tráfico tanto en las ciudades como en la carretera, de ahí que uno de los grandes objetivos para la Dirección General de Tráfico en su plan hasta 2020 es fortalecer más aún los lazos de colaboración con los ayuntamientos, porque son muchísimos los que tienen policías locales y tienen capacidad de decisión y vigilancia en el tráfico en el ámbito municipal.
 
Quizá los atropellos están quedándose, porque no han bajado como lo han hecho otro tipo de accidentes como por ejemplo en las autovías. Entonces, si no tenemos intervenciones coordinadas y sobre todo con colectivos muy específicos como los mayores. Porque la mayoría de los atropellados son personas mayores de 74 años, y es el único colectivo que no ha perdido accidentalidad relativa.
 
-¿Se podría llegar a poner sanciones a los peatones que crucen indebidamente?
-No hace falta que entre en vigor ninguna normativa, es que todos estamos sujetos a la ley de tráfico. Pero el comenzar a sancionar yo creo que es un hecho que necesita una campaña de concienciación previa. Yo creo que el peatón muchas veces ni siquiera es consciente de que está cometiendo una infracción cuando está cruzando en rojo, y también hay que pensar lo difícil que es la operatividad de denunciar a peatones.
 
Desde luego lo que sí hay que empezar es con campañas locales, de hecho hemos tenido una comisión provincial en Salamanca presidida por el subdelegado donde hemos hablado del número de peatones atropellados y de la posibilidad de valorar una campaña provincial o local conjunta divulgativa y de concienciación de que no podemos cruzar constantemente entre coches estacionados, cuando hay un paso de peatones a un metro o situaciones similares.
 
-¿Tiene la provincia de Salamanca el número adecuado de radares? ¿Se necesitarían más?
-La velocidad está en el 11% de todos los accidentes, si lo metemos en vía interurbana sube al 18% y si lo metemos en los mortales, en 1 de cada 4 accidentes mortales la velocidad fue decisiva en la producción del accidente. Entonces el control de la velocidad es indispensable y tenemos 7 radares fijos: 3 en la A-62, uno en la A-66, uno en la 501, otro en la SA-20 y uno en la Nacional 630. Después están los radares de la agrupación de tráfico, con los que el año pasado se controló la velocidad a casi 500.000 vehículos en todo el año y se ha denunciado en torno a 10.000 con pérdida de puntos. Pero más de la mitad de las sanciones son de velocidad.
 
Los radares son muy impopulares, pero la velocidad es un tipo de infracción objetivamente muy fácil de detectar. En el ámbito urbano la velocidad es competencia de la Policía Local, pero también tienen radares móviles que son nuestros, cedidos. Aquí la Policía Local de Salamanca tiene 3 radares y 2 etilómetros que son nuestros, también Béjar y Guijuelo comparten un vehículo con un radar y un etilómetro, Alba y Peñaranda comparten lo mismo, Ciudad Rodrigo también tiene un radar y un vehículo y Santa Marta tiene etilómetro. Ellos a cambio nos comunican que hacen con ello y lo que pretende Tráfico es fomentar esa actividad de vigilancia facilitando los medios y nos comunican las sanciones.
 

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