"No se puede generar un conflicto que ponga en peligro la Exposición de Ganado Puro; le da status a Salamanca"

 "No se puede generar un conflicto que ponga en peligro la Exposición de Ganado Puro; le da status a Salamanca"
"No se puede generar un conflicto que ponga en peligro la Exposición de Ganado Puro; le da status a Salamanca"
- ¿Qué balance hace del primer año de su segunda etapa al frente de la Cámara?
- A lo largo de este tiempo hemos realizado un trabajo honesto, honrado y sin dobleces. Hemos ido de cara sin esconder nada. Inevitablemente ha habido un retroceso debido al recorte presupuestario del 70 por ciento. Teníamos convenios para realizar diversas actuaciones relacionadas con la vigilancia y detección de plagas, campañas de información o proyectos de tratamientos que yo hice en mi otra época al frente de la institución. Todo eso lo paralizaron los recortes. Nos hemos centrado en estabilizar la situación económica de la Cámara y lo hemos logrado aunque ha exigido una importante reestructuración de personal basada en el diálogo. Había que hacerlo, no era un capricho. Los despidos estaban justificados por el descenso presupuestario. Somos, eso sí,  la Cámara Agraria de Castilla y León que más puestos de trabajo ha mantenido. De eso estamos muy orgullosos. En cuanto al tema de las indemnizaciones, por fin se ha resuelto que el Fogasa está obligado a pagar el 40 por ciento de las mismas, algo que era lógico. No entendíamos por qué se negaba a hacerlo salvo que hubiera una directriz política o de ahorro.
 
- ¿Cuál es la fórmula para darle la vuelta a las cuentas?
- Cuando nos hicimos cargo de la gestora, la Cámara tenía un déficit de liquidez y unos números rojos de 5.000 euros en las cuentas bancarias a los que se añade una deuda de tres meses con los trabajadores. Muchas entidades no cobraban en ese momento de tal manera que la deuda rondaba los 50.000 euros.
Pedimos un préstamo y ayudas a la Consejería. Pusimos en marcha un plan de saneamiento; se vendieron dos de los tres coches de la cámara y el que queda est en venta.; subastamos las plazas de garaje y hasta vendimos las cuchillas que hasta entonces se alquilaban a las juntas agropecuarias locales. Se las ofrecimos en condiciones ventajosas para que, al menos de esa forma, quedara garantizado el servicio. Esas acciones nos han permitido mantener el patrimonio entre el que también se incluyen unas naves ubicadas en Pizarrales que suponen un gasto anual de 12.000 euros en impuestos.
 
- ¿Cómo explica que al llegar usted a la Cámara hubiera tal agujero económico?
- Cuando se hace una dejación de funciones y no se asumen responsabilidades ni la situación resultante tras ante un recorte presupuestario, suceden estas cosas. La Cámara se nutre en un 90 por ciento de ayudas de la Junta. Si eso no se tiene en cuenta, la deuda te come mes a mes. Si se hubiera asumido todo eso, la institución no hubiera tenido que hacer nada, simplemente ajustar las necesidades de plantilla.
Cuando me fui en 2007 dejé un remanente de 90.000 euros. Si se hubiera utilizado para afrontar estas situaciones, las cosas serían diferentes pero se hizo una pésima gestión. Acepto cualquier crítica pero esto lo digo con la cabeza alta.
 
- ¿Resulta complicada la toma de decisiones sin ostentar la mayoría absoluta?
- Las dos veces que he estado al frente de la Cámara, he gobernado en minoría. Si se hace con claridad y dando explicaciones de lo que se hace, no es difícil. Si actúas con prepotencia e imposición es cuando vienen los problemas. A día de hoy no me he topado con grandes dificultades.
 
- ¿En qué aspectos le ha costado más llegar a acuerdos con Asaja o Unión de Campesinos de Castilla y León?
- Cuando tienes posiciones contrarias, hay que argumentarlas con propuestas. Cuando se abre el dialogo todo fluye mejor. A nosotros nos falta un vocal para tener mayoría absoluta; eso podría provocar que se bloquearán ciertos asuntos pero todo va saliendo porque los apoyos van llegando de uno u otro lado.
 
- ¿Cuál es el servicio principal que la Cámara ofrece a agricultores y ganaderos?
- La gestión de pastos y rastrojeras; sobre todo los contratos de rastrojera que se hacen de forma conjunta en los municipios. A esa gestión se acogen cerca de 60 o 70 municipios. Participan 300 ganaderos que con su ganado pastaran por las rastrojeras en verano. La Cámara, además, emite los certificados correspondientes que sirven para justificar ayudas a ganaderos que tienen escasa base territorial y se valen de ellos para pedir las subvenciones. Otro de los cometidos es el del apoyo a la gestión de cotos de caza en ciertos municipios.
 
- ¿Qué retos tiene la cámara por delante?
- Nos marcamos el reto de salir de la mala situación económica y la prioridad es cumplir totalmente ese reto. Queda un año para terminar de pagar todos los aplazamientos de deuda que hubo que solicitar para ir saliendo adelante. Hasta que no se vuelva a la estabilidad en pocas cosas más podemos pensar. Además, queremos mantener los niveles de asesoramiento a las Juntas agropecuarias locales.
 
-¿Está en entredicho el modelo de las Cámaras Agrarias?
-Tal y como está la situación, lo veo complicado. Un buen número de ellas han despedido a todo el personal; en otras se repartió el patrimonio sin liquidar y lamentablemente parece no pasar nada. Si ese tiene que ser el futuro, mal vamos. Si pensamos en ganaderos que hacen contratos de rastrojeras, si pensamos en quienes necesitan esos arrendamientos, en el apoyo que hay que darles…entonces hay futuro pero una Cámara como una isla no puede garantizar el futuro en Castilla y León. Si se modifica el modelo de representatividad también se les va a restar importancia. El futuro depende de situaciones políticas.
 
- ¿Qué opina del nuevo escenario de la Feria Agropecuaria?
- Era importante desbloquear la situación que se daba para que la Feria se desarrollara en las mejores condiciones posibles. IFESA tuvo sentido en el año 91 cuando se creó pero llegan momentos en que es necesario cambiar. Cada una de las seis entidades que formaban ese consorcio estaba facultada para bloquear cualquier decisión. Creemos que la Feria ha de tener gestión pública y la capacidad de decisión debe ser acorde a su capacidad de participación. No era normal que la Cámara Agraria con su 3% de participación pudiera bloquear decisiones. Lo que tenemos claro es que no se puede generar un conflicto que ponga en peligro la Exposición de Ganado Puro ya que es el gran atractivo. Le da a Salamanca el status que tiene como primera feria agroganadera de España.
 
- ¿Se está actuando bien ante la amenaza de los topillos?
- De septiembre para acá no se ha actuado bien. La reacción llega tarde; en un momento inadecuado. Hablar de quemas y de limpieza de cunetas en octubre no es apropiado. La preocupación es alta porque tras un invierno húmedo se están viendo rodales en muchas zonas. No sé como se va a desarrollar pero no se ha actuado a tiempo.
 
- Amenazas como la del lobo, la miel de importación sin control sanitario, la PAC que se retrasa para determinados sectores, ¿cuál es hoy por hoy la mayor preocupación del profesional del campo salmantino?
- Cada sector tiene la suya. Cuando a un ganadero el lobo le mata 100 ovejas esa es su mayor preocupación; lo mismo sucede con el agricultor que tiene cosechas sin recoger. Un problema general es esa nueva PAC que viene y que beneficia a los grandes propietarios. Además, la Política Agraria Comunitaria que hemos disfrutado hasta ahora nos ha situado en términos de pirámide de edad con solo un 5% de los perceptores de la PAC menores de 35 años y más del 35% por encima de los 65 años. El sector está muy envejecido y esa es otra gran preocupación. Hay que abrir las puertas para rejuvenecer el sector.
 
- ¿Cómo puede afectar esta larga temporada de lluvias al campo salmantino?
- El año pasado vivimos un invierno similar. Fue bueno para pastos, ganadería, forrajes y cosechas. Ahora hay que ver cómo se desarrolla el tiempo. Los inviernos húmedos y calidos tienen el problema de que la raíz del cereal no profundiza. Si mayo es mes de pocas lluvias, el cereal podría secarse antes de tiempo y tendríamos un problema con el peso especifico del cereal lo que mermaría la cosecha. Hay que ver lo que pasa hasta entonces.

Este tipo de inviernos no son buenos para la ganadería ya que con hielo sufren menos los animales sin embargo hay una previsión de una buena primavera para la ganaderia. Tampoco es bueno para la recolección del maíz y el daño es importante ahí porque se ha caído. Pueden haberse perdido entre cuatro y cinco toneladas por hectárea de ahí que hayamos solicitado que se puedan quemar las parcelas para que se descubran las mazorcas y se puedan recoger a mano.

Junto a todo eso, la lluvia evita que se abone el cereal de primavera y retrasa la preparación de las tierras para siembra en regadío. Lo bueno del agua es que garantiza el riego.
 
- ¿Es justa la nueva PAC con Salamanca?
- Ni es justa ni es injusta con una provincia sino con el sector. Es tremendamente injusta con quienes viven de la actividad agraria. Favorece mucho a los grandes propietarios de este país. Va a perjudicar a los que tengan el pago único por debajo de 35.000 euros pues a partir de ese baremo empieza a beneficiar a los que más cobran.

La nueva PAC está haciendo una traslación de los derechos de pago base que ahora se están trasladando a la propiedad. Los ganaderos con poca base territorial se ven muy perjudicados y también las explotaciones más intensivas en el regadío. Esta nueva Política Agraria Común favorece a quien tiene mayor número de hectáreas porque van a poder especular pues en los dos próximos años hay margen para ello.

Hubiera sido buena para Castilla y León si se hubiera tenido más en cuenta el acuerdo que se pacto en la Comunidad. Lo logrado, sin embargo, no cumple los objetivos. La consejería ha trabajado bien pensando en favorecer el relevo generacional, generar más movilidad en la tierra para favorecer el dimensionamiento de las explotaciones y hacerlas más profesionales y competitivas. En el resto de Comunidades Autónomas no se ha entendido igual. Se ha notado mucho la diferencia respecto a aquellas en las que tiene menos peso la agricultura y la ganadería y apuestan por ellas a tiempo parcial. Allí no es prioritario pero sin tener esa prioridad tienen el mismo voto.

 
- El greening, esa novedosa apuesta por la sostenibilidad que impone Bruselas ¿terminará por ser beneficioso para productores y consumidores?
- Es una de las cuestiones llegadas desde los países del Norte y se ha dejado descafeinado para que su cumplimiento no suponga mucho problema. Creo que no aporta nada a la PAC. Agricultores y ganaderos llevamos tiempo concienciados de llevar a cabo una actividad sostenible en el medio rural y eso ya existía pero había que darle un nombre nuevo.

El greening no garantiza nada a los consumidores. Era mejor haber regulado medidas de mercado, control de precios en origen, control de la cadena alimentaria o apuestas por la calidad. Sin embargo, esta PAC sigue apostando por la producción desacoplada pese a haber reconducido la situación anterior un poco pues era una vergüenza.

 
- ¿Qué futuro cree que le espera al ibérico tras la entrada en vigor de la norma?
- La mesa del ibérico ha decidido recurrir una norma que se hizo, sobre todo, a favor de Andalucía y en contra del modelo de Castilla y León. No se puede hacer una norma a favor o en contra de nadie. En nuestra Comunidad el ibérico mueve 600 millones de euros, el 90 por ciento en Salamanca. Espero que el recurso contra esa norma sea admitido y se reconduzca.

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