El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, dependiente del Ministerio de Sanidad, ha confirmado que la muerte de un agente de SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza, especialidad de la Guardia Civil) el pasado 19 de junio en el Bierzo, se debió al contagio de la fiebre hemorrágica Crimea-Congo, transmitida por la picadura de una garrapata, aunque nunca fue tratado por ello.
En un primer momento se relacionó su muerte con intoxicación por el uso de algún tipo de insecticida a la hora de fumigar un huerto, sin embargo, Sanidad ha confirmado, tras el estudio anatómico forense del cadáver, que la verdadera muerte se ha debido a una infección de la fiebre hemorrágica Crimea-Congo.
De esta forma, se trata de la cuarta muerte en España por esta infección que tiene en Castilla y León casi el total de los 12 casos confirmados de todo el país, salvo un contagio en 2018 en Badajoz.




