La Junta restaura el sepulcro medieval de la Infanta Leonor del Real Monasterio de Santo Domingo de Caleruega

 La Junta restaura el sepulcro medieval de la Infanta Leonor del Real Monasterio de Santo Domingo de Caleruega
La Junta restaura el sepulcro medieval de la Infanta Leonor del Real Monasterio de Santo Domingo de Caleruega
El director general de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz, acompañado del delegado territorial de la Junta, Baudilio Fernández-Mardomingo, ha presentado en el Real Monasterio de Santo Domingo de Caleruega, en Burgos, la restauración del sepulcro de la Infanta Leonor que ha sido llevada a cabo en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León. Este Monasterio burgalés alberga los restos de un sepulcro medieval, hasta ahora prácticamente desconocido, perteneciente a la Infanta Doña Leonor, una de las hijas del monarca Alfonso X el Sabio.
 
En el último año, y vinculado a su restauración, se ha desarrollado un estudio por parte de un equipo interdisciplinar que ha permitido obtener información histórica y técnica y plantear una recreación virtual. Los resultados de este trabajo se muestran ahora al público a través de la inserción del sepulcro en el discurso museográfico del Monasterio y de la puesta en marcha de un proyecto cultural basado en la utilización de recursos didácticos, accesibles a través del portal web de patrimonio de la de la Junta www.patrimoniocultural.jcyl.es.
 
La restauración
 
El estudio e intervención desarrollados sobre el sepulcro de la Infanta Leonor en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León responde a las funciones y objetivos de investigación sobre los bienes integrantes del patrimonio cultural de Castilla y León.
 
Se trata de una obra de especial singularidad por su significado histórico y por su valor técnico y material, al tratarse de uno de los escasos sepulcros de madera policromada del siglo XIII conservados en España. Además, su especial vinculación con el Panteón de Santa María la Real de las Huelgas de Burgos y la relación del personaje con otros de la familia real allí enterrados lo convierte en un testimonio cultural de gran relevancia.
 
La mutilación y pérdida de parte de sus elementos originales ha motivado a un completo estudio histórico-artístico, documental, de caracterización material y también de registro y comparación con otros sepulcros coetáneos, para, con el apoyo de la aplicación de tecnologías como escaneado láser 3D y fotogrametría, plantear una hipótesis sobre sus dimensiones y decoración y generar una reconstrucción virtual. Otro de los aspectos importantes dentro del proyecto ha sido la posibilidad de realizar un estudio antropológico y paleopatológico del cuerpo de la Infanta y obtener información que ha servido para confirmar su autenticidad.
 
El devenir histórico provocó que en 1933 se realizase una traslación y reducción de los restos del sepulcro original debido a su mal estado de conservación. Este hecho, y la necesidad, por expreso deseo de la comunidad monástica que custodia el enterramiento desde el siglo XIII, de mantener la unidad de los restos humanos y materiales del sepulcro original, ha dado como resultado la realización de una recreación volumétrica del mismo, en la que se han integrado todos los elementos originales para hacer posible, tanto su conservación, como su exposición al público.
 
La intervención de conservación y restauración ha partido de la caracterización, a través de análisis de laboratorio y de examen visual, de los materiales y técnicas empleados. A continuación se ha procedido a la consolidación de cada una de las piezas, destacando el trabajo realizado sobre madera y policromías. También se han podido recuperar parte de los elementos textiles correspondientes a la indumentaria de la Infanta, actualmente en proceso de estabilización. Finalmente, se ha establecido una ubicación más idónea para el sepulcro en una de las salas de exposición del Monasterio, pautando una serie de criterios para su conservación preventiva y acompañando la instalación de un montaje específico con información divulgativa y acceso a recursos digitales.
 
El proyecto ha sido coordinado por el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, con el apoyo de un equipo interdisciplinar en el que han participado varios departamentos de la Universidad de Valladolid (Historia del Arte, Anatomía y Radiología y Laboratorio de Fotogrametría Arquitectónica); y de la Universidad Complutense de Madrid (Laboratorio de Genética Forense y Genética de Poblaciones).
 
Con esta actuación, el sepulcro pasa a formar parte de la exposición permanente que alberga el Monasterio de Caleruega en su museo. Su difusión se llevará a cabo dentro de la reactivación del plan de visitas guiadas promovidas por parte del Ayuntamiento de Caleruega y la comunidad monástica con motivo de la celebración de la muestra ‘Eucharistia’ de Las Edades del Hombre en Aranda de Duero.

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