La nueva intentona del Consorcio del Aeropuerto de León para sumar vuelos y pasajeros al depauperado aeródromo leonés ya tiene cifras. Con un precio de licitación de 726.000 euros busca vuelos hacia Barcelona y otros cinco destinos nacionales durante poco más de cuatro meses, se antoja absolutamente fuera de la ambición que muestran aeropuertos vecinos como los gallegos o el asturiano. En total el contrato subvencionará 336 vuelos de mayo a septiembre para un total de 13.500 plazas, todas ellas a destinos vacacionales.

El Consorcio ya fracasó en 2014 en su intención de buscar más vuelos para el aeródromo leonés (23.100 pasajeros anuales en 2014 frente a los 160.000 de 2007), cuando tuvo que dejar sin efecto el concurso y tras el batacazo de su contrato con la empresa de alquiler de aviones Good Fly, convertida en un bluf que dejó en tierra a pasajeros y decenas de afectados con los billetes comprados. Una muestra de la errática política de la Diputación de León en la promoción del Aeropuerto de León. Sólo Good Fly recibió 1.238.000 euros en un año por sus vuelos.

Si se comparan los contratos de los aeropuertos vecinos de León -Asturias, los gallegos- se descubre como León paga cantidades superiores por vuelos domésticos de carácter vacacional mientras que su competencia directa paga vuelos de promoción a destinos nacionales e incluso internacionales. Con especial querencia por empresas 'low cost' o de bajo coste que son las que suelen tener alta capacidad de venta para llenar sus vuelos vayan donde vayan.

 

Los aeropuertos de Santiago, A Coruña, Vigo y Asturias llevan en los últimos meses con un agresiva campaña de captación de aerolíneas y vuelos mediante subvenciones, algo perfectamente permitido por la legislación de la Unión Europea. Su agresividad en busca de vuelos parece haberse incrementado desde que la Junta de Castilla y León acordó suprimir los incentivos a las aerolíneas recientemente, lo que ha provocado que éstos se vayan a quedar sin apenas vuelos desde mayo. Ya anteriormente la Junta demostró su escaso apoyo a los aeródromos de la Comunidad yéndose de todos los Consorcios de promoción, instrumento favorito para la concesión de ayudas para los vuelos. Los contratos de los aeropuertos rivales del noroeste peninsular buscan promociones a medio plazo con duraciones de varios años y la apertura de mercados internacionales, y no sólo servir para rutas estacionales.

El Aeropuerto de León apenas tiene actualmente un vuelo a Barcelona, operado por Air Nostrum, y que ha anunciado que lo cancela desde mayo al retirar la Junta la subvención que tenía la aerolínea. El contrato temporal del Consorcio del Aeropuerto de León, conformado por el Ayuntamiento de León y la Diputación, incluye este vuelo como uno de los imprescindibles en su oferta veraniega. La nueva empresa León Airlines, un nuevo proyecto de aviación impulsado desde León, asegura que conectará esta primavera León con Barcelona y en verano con destinos vacacionales como Málaga o Alicante. También ha mostrado interés en presentarse al contrato temporal, tras adjudicarse el del Aeropuerto de Burgos.

Repasamos como funcionan los rivales de León:

Aeropuertos gallegos, tres en un radio de 80 kilómetros

El aeropuerto de Peinador (680.000 pasajeros anuales), Vigo, busca elevar sus vuelos con negociaciones con la aerolínea reina 'low cost', la irlandesa Ryanair. Esto supondría abrir una ruta diaria a Barcelona, que ya opera Vueling, y abrir rutas internacionales que no supongan competencia con los otros aeródromos gallegos. Así el mercado centroeuropeo -con posibles destinos a Colonia, Stuttgart, Viena o Varsovia- el mercado nórdico -Copenhague, Oslo, Estocolmo- o Escocia, son las rutas que se barajan. Este verano Vigo incorpora ruta a Londres y en 2016 a Roma y Bruselas.

Recientemen, en noviembre de 2014, Air Nostrum se adjudicó un contrato de vuelos en Vigo de 2,9 millones de euros por 3 años de vuelos. En verano la compañía unirá Vigo con Londres, Sevilla y Málaga. Desde la Semana Santa de también habrá vuelos a Gran Canaria en las temporadas altas turísticas. En 2016 llegarán los destinos internacionales con conexiones a Bruselas y Roma, sumando además Alicante y Menorca. En total el contrato supone 960 vuelos entre 2015 y 2017 con 86.400 plazas disponibles. En 2017 tendrá que haber ocho rutas operativas, tres de ellas internacionales.

En el aeropuerto de Lavacolla (2.083.000 pasajeros anuales), Santiago de Compostela, se gasta un millón de euros al año en promoción con contratos con diferentes aerolíneas, pero que le otorgan vuelos internacionales a destinos como Milán o Fráncfort. Éstos dos últimos cuestan a razón de 200.000 euros anuales y los opera Ryanair, en un contrato en vigor hasta 2016. Lo financia en exclusiva el Ayuntamiento compostelano. Entre 2011 y 2014 la empresa irlandesa cobraba un millón de euros anuales por tres rutas internacionales

En A Coruña (988.000 pasajeros en 2014), cuyo aeropuerto se llama Alvedro, el Gobierno local destina tres millones de euros con acuerdos con empresas como Vueling, Air Europa o Tap (Portugal). Además negocia una aportación adicional con Iberia para que amplíe sus rutas, en una negociación abierta. Por otro lado Ryanairse ha ofrecido recientemente a lanzar nuevas rutas desde el aeropuerto coruñés aunque no hay negociaciones formales abiertas.

Tienes que iniciar sesión para ver los comentarios

Destacados
Lo más leído