La Consejería de Economía y Hacienda ayudó a los contribuyentes de la Comunidad a elaborar 19.720 declaraciones del IRPF durante la Campaña de Renta 2014, lo que supone un incremento del 5,1 % en comparación con el año pasado. Las 80 oficinas de atención gratuita de la Junta ubicadas en los principales municipios del medio rural y las ciudades que no son capital de provincia cumplieron un año más con su labor de facilitar a los castellanos y leoneses el cumplimiento de sus obligaciones fiscales. Al igual que en ejercicios anteriores, la mayor parte de las declaraciones ?en concreto, el 81,4 % del total? se enviaron a la Agencia Tributaria telemáticamente, lo que reafirma la importancia de Internet a la hora de hacer más fluida la relación entre ciudadanos y Administración.

El Gobierno autonómico, a través de la Consejería de Economía y Hacienda, colabora desde 1998 con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) en la realización de la Campaña de la Renta. Esta cooperación se materializa en la apertura de oficinas donde además de confeccionar gratuitamente declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), se proporciona asesoramiento fiscal a los contribuyentes que lo necesitan.

En las capitales de provincia el servicio lo ofrece la AEAT, mientras que la Junta lo desarrolla en las demás ciudades de Castilla y León (la leonesa Ponferrada y las burgalesas Miranda de Ebro y Aranda de Duero) y en los principales núcleos de población del medio rural. Esta distribución evita que las dos administraciones implicadas dupliquen funciones, puesto que realizan tareas complementarias.

La realización de la campaña es posible gracias a la contribución desinteresada de los ayuntamientos de aquellas localidades que no cuentan con oficinas ni del Estado ni de la Junta, que ceden dependencias municipales para que los ciudadanos acudan allí a realizar su declaración del IRPF.

La Consejería de Economía y Hacienda ha puesto a disposición de los castellanos y leoneses que viven en núcleos rurales 80 oficinas distribuidas por todo el territorio autonómico durante 37 días, uno más que en 2014. Como en anteriores ocasiones, la Junta ha prestado el servicio en sus sedes de Miranda de Ebro y Aranda de Duero (Burgos) y Ponferrada (León), mientras que en los 77 municipios restantes se ha realizado en espacios proporcionados por los ayuntamientos. Con ello se reafirma el compromiso del Ejecutivo autonómico con el medio rural, puesto que se ha logrado el objetivo de ahorrar tiempo y dinero a muchas personas que de otro modo habrían tenido que desplazarse a poblaciones más grandes.

Internet se consolida como herramienta de relación administrativa

Los técnicos de la Dirección General de Tributos y Financiación Autonómica de la Consejería de Economía y Hacienda han elaborado 19.720 declaraciones en las oficinas de la Junta, de las que 16.044, el 81,4 % del total, se han remitido a la AEAT por medios telemáticos. Es un porcentaje ligeramente superior al del ejercicio anterior, lo que demuestra la consolidación de Internet en las comunicaciones administrativas.
Las provincias donde más declaraciones se han confeccionado han sido Burgos (4.333) y León (4.213), que concentran el 43,3 % del total. A continuación se sitúa Valladolid (con 2.697), seguida de Soria (1.749), Zamora (1.612), Segovia (1.562), Palencia (1.249), Salamanca (1.159) y, por último, Ávila (1.146). El nivel de ocupación de las dependencias al servicio del público ha sido muy superior al 100 %, lo que supone que se ha atendido a muchos contribuyentes fuera del horario establecido.

Los ciudadanos han disfrutado de 15 deducciones autonómicas

Es preciso recordar que la Junta no subió el tramo autonómico del IRPF en 2012, 2013 y 2014, y que en 2015 incluso lo rebajó. Pero es que además durante la pasada Campaña de Renta aplicó 15 beneficios fiscales en ese tributo para elevar la renta disponible de los castellanos y leoneses. Estas deducciones implican un importante esfuerzo para las arcas autonómicas, que se calcula en 40,1 millones de euros y responde a la apuesta del Ejecutivo autonómico por la rebaja selectiva de impuestos.

Las ventajas en el IRPF que tiene en vigor Castilla y León están limitadas por la capacidad económica del contribuyente, salvo las deducciones para el fomento de la actividad emprendedora y por donaciones a Universidades y a I+D+i, que se han aplicado por primera vez en 2014. El objetivo es favorecer a los que más lo necesitan, que se ha estimado que son aquellos con una base imponible total igual o inferior a 18.900 euros en tributación individual y 31.500 en tributación conjunta, una vez aplicados los mínimos personal y familiar.

Los beneficios fiscales autonómicos tienen como prioridad apoyar a las familias. De ahí que la Junta tenga bonificaciones por nacimiento o adopción de hijos, por adopción internacional, por familia numerosa, por cuidado de hijos menores, por el permiso de paternidad y para mayores dependientes. Asimismo, favorecen la emancipación de los jóvenes (con las deducciones por adquisición de la primera vivienda en núcleos rurales y por alquiler), el ahorro energético en los hogares, la adaptación de inmuebles para discapacitados, el emprendimiento (con las deducciones por fomento de la actividad emprendedora y por donaciones a universidades e I+D+i) y el cuidado del patrimonio.

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