El método de elección de los diputados provinciales y del presidente de la Diputación es un proceso complejo, desconocido para muchos y que dependerá, de forma indirecta, de la papeleta que cada ciudadano deposite en las urnas el próximo 24 de mayo cuando acuda a elegir a su alcalde. Esa decisión, a priori destinada tan solo a determinar asuntos municipales, tiene una incidencia igual de importante en la composición de la corporación que ocupará durante los próximos cuatro años los asientos de la Encarnación.

PARTIDOS JUDICIALES

Lo primero que hay que saber es que la provincia está dividida en cinco partidos judiciales: Zamora, Benavente, Toro, Sanabria y Villalpando. A cada uno de ellos le corresponde un número de diputados provinciales que se asigna según la población de cada territorio. Así las cosas, en la zona de la capital y alrededores se reparten 15 diputados, en Benavente 5, en Toro y en Sanabria 2 y en Villalpando otro. En total, 25, como en todas las provincias que tienen menos de medio millón de habitantes.

VOTACIONES Y LEY D'HONT

A la hora de votar no existe una papeleta para la Diputación, sino que la opción escogida por cada ciudadano en su localidad será utilizada también para la elección indirecta de la institución provincial. Eso quiere decir que si alguien opta por darle la confianza a un partido en su ciudad, ese voto se contabilizará igual a la hora de ver cuántos sufragios ha logrado dicha formación en su partido judicial y cuántos diputados provinciales le corresponden por ello.

Una vez se han recogido todos los votos en cada Partido Judicial, se procede a realizar un reparto proporcional de los diputados con el mismo sistema que se utiliza para asignar los concejales en los ayuntamientos: a través de la llamada Ley d'Hont. Este proceso se lleva a cabo de forma idéntica en las cinco zonas electorales de la provincia. Como es evidente, este sistema es beneficioso para los partidos que más candidaturas presentan, ya que consiga o no, a través de una lista concreta, representación en los ayuntamientos, cada voto cuenta y sirve para aumentar las opciones de cara a la Diputación.

ELECCIÓN DE LOS DIPUTADOS

Una vez cada partido sabe cuál es el número de diputados que le ha correspondido por cada Partido Judicial, llega el momento de ponerle cara a los representantes. Estos deben ser concejales electos de sus respectivas localidades, sean o no alcaldes, y son elegidos por el resto de los ediles de su zona. En el caso concreto de Zamora, por ejemplo, Fernando Martínez-Maíllo podría revalidar su puesto al frente de la institución aunque pierda las elecciones en Casaseca de las Chanas, siempre y cuando, eso sí, sea elegido concejal y el PP ostente la mayoría.

ELECCIÓN DEL PRESIDENTE

Cuando se nombra a los 25 diputados y queda formado el Pleno de la institución, ya sólo queda pendiente la elección de su máximo mandatario. En este caso, se realiza una votación entre todos los miembros de la corporación de la que sale el presidente, ya sea por mayoría absoluta (la mitad más uno) o por mayoría simple. El PP ya ha anunciado que apoyará a Martínez-Maíllo si se da el caso. El resto no ha establecido ningún candidato antes de la campaña y no lo hará hasta después de los comicios.

 

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