La Junta de Castilla y León anunció esta semana, tras reunirse con alcaldes de municipios mineros de la provincia de León, que su "sensibilidad" con el sector y la situación económica y laboral de las cuencas se materializará en un Plan Sociolaboral de Apoyo Directo a las Cuencas Mineras que, con una dotación presupuestaria extraordinaria de un millón de euros para este año permitirá paliar a corto plazo el drama del paro en estos territorios hundidos por la crisis del sector del carbón.

Sin embargo, los cálculos más optimistas consideran que este millón de euros, aunque bien venido, apenas 'parcheará' el tejido laboral de unas cuencas que superan con creces la media de desempleo de la provincia en casos como Villablino o Fabero, en algunos casos rozando el 40% de paro. Esos cálculos permiten suponer en el mejor de los escenarios que se podrán formalizar entre 130 y 200 empleos como máximo y, además, por cortos espacios de tiempo, ya que el planteamiento realizado el pasado 25 de agosto por la vicepresidenta del Gobierno autónomo, Rosa Valdeón, ante los alcaldes mineros leoneses dejaba claro que se refería a contrataciones de tres meses en el caso de que fueran a jornada completa y de seis meses a media jornada.

Ejemplos de Diputación y Junta

Una comparativa con los ratios oficiales de otros planes de empleo que se prodigan en los últimos ejercicios por parte de las administraciones públicas permite hacer buena la sospecha del escaso volumen y la escasa duración de las contrataciones que este nuevo plan de empleo del carbón podría acarrear. Por ejemplo, los 2,5 millones de euros para el Plan de Empleo en vigor de la Diputación de León se estima que darán para 508 altas en las listas del paro, igualmente con seis meses de duración máxima de los contratos. Esto arroja un ratio de 203 empleos temporales por cada millón público invertido, que habrá que ver si se cumplen

En el caso de la propia Junta, el cálculo es aún menos alagüeño. Tomando como referencia el último plan impulsado este mismo ejercicio, de 5,7 millones de euros para la provincia de León, la Comunidad Autónoma ha estimado que permitirá lograr 737 empleos, la mayor parte de ellos de seis meses (tienen esa duración mínima impuesta en las bases) y todos de media jornada. Una simple regla de tres arroja que esta línea del Plan de Empleo Local de la Junta permite la contratación de 129,3 parados por cada millón destinado por la Junta.

En la 'oferta' lanzada en Ponferrada por la número dos del Gobierno del PP en Castilla y León también se incluyeron otras medidas como formación para jóvenes a través de Empleo Castilla y León (Ecyl) y la Fundación Santa Bárbara, así como ayudas económicas para los autónomos que emprendan en estas zonas -50 euros los seis primeros meses y 100 euros los seis meses siguientes-, si bien todas ellas ya están articuladas en la actualidad sin necesidad de plan especial alguno. Rosa Valdeón defendía la idoneidad de estas "medidas de choque", que se han iniciado con un grupo de trabajo formado por tres interlocutores de la Junta en el ámbito del empleo, los servicios sociales y las infraestructuras para canalizar todas la peticiones de los alcaldes, que se irán atendiendo en la medida de las posibilidades y teniendo en cuenta el criterio del paro que registra cada municipio minero.

Menos es nada. Pero la visión inicial que algunos alcaldes mineros leoneses extrajeron de la reunión con la vicepresidenta de la Junta ya se dirigían en el sentido de lamentar que el nuevo plan de empleo se limite a unos pocos meses y que no exista garantía de que podrá continuar el próximo año 2016, como manifesto la alcaldesa de Fabero, María Paz Martínez. El regidor de La Pola de Gordón, Juan Carlos Lorenzana, fue aún más ácido: "Veníamos a ver cuántas dosis de morfina tenían preparada para que la muerte del sector minero fuera menos dolorosa, pero son rácanos hasta en eso", dijo, valorando que la inciativa propuesta "no cubre ni una esperanza de futuro a medio plazo".

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