El director general de Turismo, Javier Ramírez; el secretario general de las Edades del Hombre, Gonzalo Jiménez; el vicerrector de la Universidad de Salamanca, Enrique Cabero; la concejala de Comercio, Consumo y Mercados, Almudena Parres; el deán de la catedral de Salamanca, Florentino Gutiérrez; y el anterior deán, Jesús Terradillos, han asistido este lunes a la clausura de la exposición ‘Contrapunto 2.0.’.
La exposición, que ahora viajará a Lerma, conmemora el 30 aniversario de Las Edades del Hombre (25 desde que se celebró en Salamanca) y el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca. Después de cuatro meses, cierra se clausura con una afluencia de 78.350 visitantes, mil del programa escolar ‘Conoce tu patrimonio’, tal y como anunció el secretario General de las Edades del Hombre, Gonzalo Jiménez, quien consideraba que se trata de “cifras importantes”, más aún en temporada baja de turismo.
Este recalcó la singularidad de la exposición: “El cierre de las exposiciones me dejan triste, pero este tiene algo especial: es una exposición de lo esencial. Con dificultad se van a encontrar unas obras tan emblemáticas, con este contrapunto y en este escenario”. Calificaba este proyecto de “hito cultural”, ya que “A la gente que ha vivido ‘Contrapunto 2.0. le ha quedado en el corazón y en el recuerdo, es la mayor satisfacción”.
El deán de la catedral, Florentino Gutiérrez, aseguraba que “haber tenido las Edades del Hombre es como un premio”. Por ello, deseaba que sigan teniendo una vida abundante, ya que ayudan a aunar la fe y la cultura y a visibilizar la evangelización. Y hacía una petición a los artistas para “presentar la trascendencia como ellos saben hacerlo” y animar así a la gente a acercarse a estas exposiciones.
Por su parte, el director general de Turismo, destacaba que esta exposición supone la muestra “de una historia de éxito compartido” entre las Edades del Hombre y la Junta de Castilla y León, en este caso también con la Universidad de Salamanca y el Ayuntamiento. Remarcaba también la importancia del patrimonio para la sociedad: “No podemos entenderlo como una carga presupuestaria, sino como una oportunidad de desarrollo para nuestras ciudades y nuestros pueblos”. Afirmaba así que el patrimonio ayuda a reactivar el crecimiento rural a través del crecimiento turístico.




