El Colegio Fonseca acogió este viernes el espectáculo ‘Nacida sombra’, bajo la dirección y coreografía de Rafaela Carrasco, plasmando una idea original y dramaturgia de Álvaro Tato, contando además con la voz en off de la actriz Blanca Portillo.
Acompañada por Florencia O´Ryan, Carmen Angulo, Paula Comitre, con las guitarras de Jesús Torres y Juan Antonio Suárez ‘Cano’, y los cantaores Antonio Campos y Miguel Ortega, ‘Nacida sombra’ supone un encuentro del baile flamenco con las grandes creadoras del Siglo de Oro en España.
Cuatro cartas imaginarias escritas en distintos tiempos y lugares fueron hilando el diálogo entre las voces de cuatro mujeres artistas: Teresa de Jesús, María de Zayas, María Calderón y sor Juana Inés de la Cruz. A través del baile, la música y la palabra, descubrieron sus vivencias, inquietudes, creaciones y secretos para fundar los vínculos que las unen: la soledad como precio de la valentía, los laberintos del amor y la dolorosa búsqueda de libertad.
La agonía mística de Teresa de Jesús en la celda de su convento; las intrigas palaciegas de la novelista María de Zayas en los salones de la corte; las luces y sombras de la célebre actriz María Calderón sobre las tablas de un corral de comedias, y los ensueños y polémicas de sor Juana Inés de la Cruz en su jardín exuberante. Cuatro fases de la luna, cuatro espacios, cuatro mujeres: cuatro mundos para bailar, pensar, sentir y vivir.
El hilo conductor lo conforman los propios textos de las autoras, su palabra viva: poemas, versos y textos que conviven en el cante, le dan forma y fondo a la música y dialogan con la danza y el espacio. La amplitud de la expresión flamenca permite abordar esos mundos tan diferentes y recrear sus poéticas, desde la evocación de los versos de sor Juana mediante los estilos “de ida y vuelta” hasta la austeridad y paradójica pureza del “Vivo sin vivir en mí” teresiano por soleá.
Además, ‘Nacida sombra’ incorpora al flamenco diversas referencias de la música popular de época barroca, como la folía, la chacona, el Baile de Marizápalos, el romance o el villancico; un diálogo entre tradiciones que se relacionan a través de los siglos.
Hilvanadas por el talento coreográfico de Rafaela Carrasco, una de las grandes creadoras del flamenco contemporáneo, y por la dramaturgia de Álvaro Tato, uno de los escritores emergentes de la escena española, las voces femeninas de la literatura clásica cobran nueva vida. Ellas mismas, las nacidas sombras, despiertan en el siglo XXI la luz de nuestra conciencia.




