La Galería Luis Méndez y los artistas Nakashima & Mikha-ez han inaugurado la exposición 'La ceremonia en el aire', que se plantea como una articulación entre dos culturas (la oriental y la occidental), y por tanto entre dos modos de mirar y comprender la realidad, que entrelazan pensamientos y acciones en la construcción de nuevas estéticas. Podrá visitarse hasta el 10 de enero de 2015, de lunes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 horas, y los domingos de 10:30 a 14:30 horas.
 
Yoshihiro Nakashima (Kurume, 1976) propone la selección de unas pinturas inspiradas en el principio Esho Funi (inseparabilidad del individuo y el medio ambiente). En un intento por aprehender estos dos fenómenos en sus verdaderas dimensiones, Nakashima busca desde las perspectivas de lo que hoy se conoce como humano, ahondando en el desarrollo del espacio de la vida cotidiana (mapas); entiende estos como una construcción temporal y espacial de carácter simbólico. Una manifestación de la teoría Esho Funi. Este enfoque le permite comprender por qué la historia de las ciudades o la memoria de un mapa coinciden con la historia del espacio simbólico del humano. Trata en última instancia de dar forma a la memoria colectiva.

Mikha-ez (Gijón, 1991) trabaja desde unas líneas conceptuales ligadas a la filosofía y la estética sinojaponesa. Su obra gira en torno al concepto de vacío o vacuidad (shunyata, en sánscrito, o ku, en japonés), un término budista fundamental según el cual las cosas y los fenómenos no tienen una naturaleza fija o independiente. Sus piezas se construyen desde la inmaterialidad de una estética fuertemente industrial -definida por el uso de materiales como plásticos de industria (polimetilmetacrilato y vinilo polimérico)-, donde el círculo, como elemento que simboliza el devenir de las cosas, se muestra ante el lector ávido como un nuevo espacio virtual al que hacer frente. La luz juega un papel fundamental en la construcción que Mikha-ez propone, que al modo que apuntara Junichiro Tanizaki, se muestra como aquella entidad formadora de las estructuras base del espacio. Es en la transición entre la luz y la oscuridad, donde se circunscriben los límites de lo cognoscible y lo real.

A través de una estética minimalista que profundiza en la sencillez de la forma (aspectos estéticos derivados del Wabi y Sabi: El jardín japonés y la ceremonia del té, en donde cada objeto adquiere una presencia significativa como expresión del ser en tanto vacío infinito o silencio), ambos tratan de aportar una experiencia única, o como dijera Robert Morris: “La sencillez de la forma no implica la simplicidad de su experiencia”. Lo vacío -tal y como se entiende en la cultura oriental- se muestra de esta forma en cada cosa singular que late en la totalidad. La ceremonia en el Aire pretende eso mismo, mostrar el microcosmos de la naturaleza humana para terminar ahondando en el macrocosmos de un espacio total. 

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