Un 2017 casi perfecto para el Salmantino

Lograron el ascenso de Regional a Tercera cuando todavía restaba un mes de competición. Este curso llegaron a ir líderes, y poseen una ventaja significativa respecto al quinto clasificado. Su objetivo marcado es el ascenso

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Este 2017 que finaliza ha sido el mejor curso de la historia para el Salmantino. Y es que los entrenados por Ramón María Calderé lograron el pasado curso el ascenso desde Regional y ahora son uno de los equipos más temidos del Grupo 8 de Tercera División, que llegaron a liderar durante varias jornadas, si bien ocupan el tercer puesto.

El año empezó al igual que se cerró el anterior, con victoria para los que estaban entrenados por María Hernández, en esta ocasión por 0-2 ante el Ciudad Rodrigo. Terminaban así la primera vuelta de una división que ya tenía color blanco, puesto sacaban seis puntos al segundo clasificado, el Santa Marta.

Pero el Salmantino no se relajó en su empeño por ascender lo antes posible y, pese a enlazar dos empates seguidos a finales de enero que reducían su distancia frente al Villa de Simancas, su perseguidor más inmediato, dio un golpe encima de la mesa tras ganar a los vallisoletanos en su casa con un gol de Jorge García y prácticamente finiquitar la liga.

Si bien todavía quedaban la friolera de 13 jornadas por disputarse, todo el mundo tenía claro que sería el Salmantino quien ascendería como primero. Y así fue y, aunque no se produjo hasta a falta de un mes de competición, fue en el Estadio Helmántico, ante su afición, cuando lo consiguieron, al derrotar por 6-1 a un Navega ya descendido.

Comenzó en ese momento la planificación del siguiente curso, el que sería la vuelta del Salmantino a la Tercera División. Lo primero que se decidió desde la dirección deportiva fue mantener a gran parte del bloque que logró el ascenso, ya que se trataba de jugadores que habían aceptado jugar en categorías más bajas para lograr el objetivo del club. Así, hombres como Rodri, Coque, Jorge o Sergio Ramos se quedaron a las órdenes de María para continuar con el ascenso meteórico

Refuerzos de lujo para un claro objetivo: ascender

Y pese a que en un primer momento los fichajes tardaban en llegar, finalmente lo hicieron, siendo estos de gran calidad. Jugadores contrastados y con experiencia en Tercera División y categorías superiores llegaron para lograr el nuevo objetivo que se marcó el club charro: ascender.

Nombres de la talla de Amaro, Juanan o Tejedor venían a reforzar lo ya existente. Pero no iban a ser los únicos. Y es que el Salmantino se fijó en hombres del otro lado del charco para mejorar su plantilla y asustar a toda la Tercera División. Así fueron llegando hombres como Echagüe (internacional sub20 con Paraguay), Tyson, Diego Franco o Martín Galvan, uno de los refuerzos con más estrella llegados desde México. A todos ellos los complementó Saúl Villalobos, zurdo con calidad que había llegado a disputar la Liga MX.

Con un plantel lo suficientemente amplio, aunque algunos de los jugadores extracomunitarios no pudieron debutar en la primera jornada, el Salmantino comenzó venciendo y convenciendo. Los hombres de María Hernández se mostraban intratables, especialmente en el Estadio Helmántico, donde las goleadas a los rivales eran constantes, lo que le valía al equipo para ser líder destacado del Grupo 8 de la Tercera División, además del conjunto que más anotaba y que menos recibía.

Pero, de repente, saltó la sorpresa. Tras la primera derrota del curso, sufrida ante el Zamora en el Ruta de la Plata, María Hernández era cesado, para sorpresa de toda la plantilla y la afición. Junto a él dimitía su segundo, Pitu, que había quedado encargado de dirigir al equipo mientras se buscaba un nuevo técnico, algo que el charro no aceptó.

Así, le tocaba a Pablo Cortes, técnico del filial, asumir las responsabilidades de entrenador del primer equipo hasta que se anunciase al nuevo hombre encargado de dirigir al conjunto charro. Y no lo hizo mal, pues mantuvo al equipo líder gracias a las dos victorias cosechadas ante el Numancia y el Burgos Promesas.

Parecía pues que el Salmantino seguiría arrasando cuando llegó Ramón María Calderé, entrenador con una dilatada carrera llena de éxitos en las categorías más modestas del fútbol nacional. Lo primero que hizo el catalán fue quedarse a Pablo Cortés como segundo entrenador, ya que necesitaba a alguien que conociese a la plantilla para guiarle en sus primeros partidos.

Estos no fueron del todo buenos, ya que le costó ganar. De hecho, en su primer encuentro, el Salmantino perdía 1-2 ante el Real Ávila, lo que suponía también dejar el liderato que ocupaban ahora los abulenses. La racha no mejoraba según pasaban las semanas, y pese a empatar a 2 en casa del Astorga, lo que se puede considerar un buen resultado, se dejaban escapar puntos en casa ante el Bupolsa, mientras sus rivales más directos seguían ganado.

En Tordesillas llegó la primera victoria del catalán al frente del banquillo, además remontando. Y nuevamente volvieron a caer derrotados en casa frente al Cristo Atlético, la moral había cambiado, y consiguieron enlazar victorias, entre ellas una de vital importancia. El Salmantino se imponía ante Unionistas en el derbi y demostraba que no era azar el estar arriba, además de dejar claro que iban a pelear por el primer puesto.

Un primer puesto del que se encuentran a cuatro puntos una vez terminada la primera vuelta. El objetivo del club charro sigue siendo el mismo de inicio de temporada, ascender. Por ello, tratarán de asaltar esa primera posición que ocupan sus vecinos, si bien otra de sus prioridades es aumentar la ventaja respecto al quinto, plan que están cumpliendo, pues aventajan al Ávila en 7 puntos. 

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