Perfumerías Avenida batalló de forma brava en tierras turcas ante Fenerbahce. Y perdió la primera batalla (78-68). Pero lo hizo de forma digna y dejándose hasta la última gota de sudor en la cancha. Milovanovic estuvo brillante pero Parker fue el factor diferencial entre ambos conjuntos.
El inicio de Fenerbahce fue potente. Un parcial de 6-0 inicial hizo que Avenida tuviese que reaccionar. Y lo hizo como le gusta a Ortega, con trabajo y esfuerzo en cada palmo de la cancha. Como si fuese una hormiga, el equipo azulón fue metiéndose poco a poco en el partido.
Aunque no hubo acierto inicial desde la línea de triple, las charras apretaron para intentar anotar cerca del aro. Milovanovic guió el ataque, mientras que Marginean trataba de parar atrás a Parker (18-14).
En el segundo cuarto el equipo charro no perdió nunca la cara al partido. Milovanovic siguió siendo la más acertada de las charras pero dos triples seguidos de Vardarli y Parker alejaron a las turcas (28-21).
Lejos de deshacerse, Avenida recurrió al rebote ofensivo para anotar canastas. Erika dominó en ese apartado y metió a las charras en el partido. La defensa de las de Ortega era buena pero el talento de Parker y Gruda desatascaban el bloque turco. Al descanso, cinco abajo (36-31).
Tras el descanso, Fenerbahce se mostró más certero ante el aro perfumero. Quigley despertó y Lavender y Parker siguieron acertadas. Las charras llegaron a empatar, no obstante, porque su orgullo y su trabajo defensivo fue envidiable. Milovanovic daba claridad y era prácticamente la única referencia ofensiva. Pero unos malos ataques en el tramo final hicieron que las turcas cogiesen una ventaja de ocho puntos (60-52).
En el último cuarto, Avenida no estuvo certero en los lanzamientos de tiro libre, que podían haber encogido la ventaja local; pero no lo hizo. Y recibió la puntilla de Parker con un triple ante Milovanovic. La serbia fue la mejor de las perfumeras, pero no pudo con el brillo de la estrella americana.
Se perdió la primera batalla (78-68), pero Würzburg espera impaciente la siguiente. Ojalá emboscada.




