Desde pretemporada se podía observar. Unionistas es un equipo que se descose. Puede jugar un gran partido, como ante el Fuenlabrada, y no ganar. De hecho, ha sido su tónica en los cuatro duelos de liga. El motivo es sencillo: se descose con el paso de los minutos. Y lo paga. Los blanquinegros perdieron dos puntos en los minutos finales ante el Fuenlabrada en el Reina Sofía.
Raúl Casañ apostó de inicio por Salva bajo palos; David Vicente, Rojo, Ramiro y Mario Gómez en defensa; Tropi, Nespral, Beneit y Chapela en la medular; y Mawi junto a De la Nava en punta.
La primera parte fue de un ritmo alto. Muy alto. No lo rehuyó nunca Unionistas, que estaba alentado por su animosa afición en el “estreno” del Reina Sofía de hierba natural.
La primera ocasión llegó a los tres minutos cuando Mawi puso en ventaja el balón a Chapela y este se topó con la salida de Pol. Después llegó el turno para Salva, con una mano abajo en un mano a mano con Diego García, que chutó escorado.
Y así continuó la primera mitad. De golpe a golpe. De poder a poder. Si Pol sacaba de puños un disparo de Rojo desde la frontal; Barbosa disparaba alto en el segundo palo. Si un centro de Chapela se paseaba por el área pequeña madrileña sin encontrar rematador; Salva evitaba el gol en la otra portería con una buena mano abajo a disparo de Álex Alegría.
Pero Unionistas se veía ganador a los puntos. Y llegó el gol. Avisó De la Nava con un disparo a la frontal. No perdonó Jon Rojo. Centro desde la derecha de Chapela a la frontal y el vasco que acomoda el balón a la red con un disparo de interior para que la grada se venga bajo. Un 1-0 de ‘dejà vú’, como en el derbi ante el Guijuelo de hace dos años.
Poco tiempo tuvo para saborear el gol Jon Rojo que, en la siguiente disputa, recibió un codazo de Diego García y tuvo que salirse del campo unos minutos al sufrir un corte en el labio. Al descanso, ventaja (justa) de los de Raúl Casañ.
La segunda mitad tuvo menos ritmo. El Fuenlabrada comenzó a tener la pelota pero Unionistas, con el poso que le da Nespral, tampoco rehusaba del balón. De hecho, un robo del asturiano y asistencia posterior dejó a Mawi ante Pol. El ‘9’ tuvo treinta metros para pensar qué hacer y su disparo, al medio, tocó en las piernas del meta azulón. También tuvo el 2-0 Chapela que mandó su disparo al poste.
Casañ notó síntomas de cansancio en su equipo y Óscar Sanz y Tropi sustituyeron a Tropi y Mawi con veinticinco minutos por jugarse. Pero Unionistas ya estaba muy hundido en el campo y metido cerca de su área. Faltaron jugadores para destruir. Tampoco había mucho más en el banquillo salvo haber situado a Leal o Pedraza en la medular y fuera de su sitio.
El Fuenlabrada dominaba con claridad y tocaba en campo unionista. Cristóbal avisó tras girarse y disparar cruzado; Fer Ruiz perdonó un mano a mano; pero el gol ya no tardó en llegar. Fue a cuatro minutos para el final en una acción a balón parado que Bolaño remató libre de marca (posteriormente fue expulsado por llevarse la mano a los testículos para celebrar el gol). Jarro de agua fría y mazazo. Dos puntos que vuelan del Reina Sofía.




