Unionistas de Salamanca y Salmantino son dos de los equipos punteros del Grupo 8 de la Tercera División. Tras la mitad de los partidos de liga disputados, los equipos charros se encuentran entre los cuatro primeros clasificados (primero y tercero, respectivamente), un dato que no sólo les permite vivir con tranquilidad este parón navideño, sino que prácticamente les garantiza jugar el Playoff por el ascenso a final de temporada.
Y es que desde que se crearon los grupos actuales (temporada 2006-2007), 37 de los 44 equipos que llegaron a mitad de temporada terminaron luchando por el ascenso. Entre ellos, los cuatro clasificados de las dos últimas temporadas.
El año pasado, Cristo Atlético, Segoviana, Astorga y Unionistas encabezaban la tabla cuando se alcanzó la jornada 19, y finalmente jugaron el Playoff para subir a Segunda B. Algo similar a lo que ocurrió en la 2015-2016, cuando las eliminatorias por el ascenso las disputaron Zamora, Segoviana, Palencia y Villaralbo, equipos que ya se encontraban en esos puestos mediada la temporada.
Hay que remontarse hasta la temporada 2014-2015 para encontrar a los primeros dos equipos que no jugaron el Playoff pese a que sí ocupaban puestos de clasificación transcurrida media liga. Almazán y Tordesillas iban tercero y cuarto respectivamente, pero terminaron dejando sus plazas a Palencia y Segoviana.
Los otros equipos que no jugaron el Playoff llegando entre los primeros a mitad de liga fueron la Arandina en las temporadas 2006-2007 y 2008-2009, el Bembibre en la 2007-2008, el Valladolid B en la 2010-2011 y el Bupolsa en la 2013-2014.
La ventaja de ambos, determinante
Sin embargo, esta temporada ambos equipos charros cuentan con otro factor que puede ser determinante para que ambos equipos terminen luchando por jugar en Segunda B la temporada que viene, y es la diferencia que gozan respecto al quinto clasificado.
Unionistas de Salamanca posee 11 puntos respecto al Ávila, y el Salmantino 7. Ningún equipo nunca desperdició tal renta, al menos con el quinto clasificado.
Y es que sí hubo un conjunto que derrochó una gran cantidad de puntos para finalmente no jugar las eliminatorias. Se trató del Valladolid B en la temporada 2010-2011, cuando mediada la liga gozaba de 6 puntos de ventaja respecto al quinto, el Ávila.






