Los ángeles de la guarda de las salmantinas víctimas de violencia de género

El proyecto 'VioCan' surge en el año 2017 para ayudar a las víctimas de violencia machista a través de la unidad canina de la Policía Local

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Beneficiaria del programa Viocan con su perra
Beneficiaria del programa Viocan con su perra

“Mi ángel de la guarda”. Así describe la sensación de seguridad que le da su nueva perra a una de las beneficiarias del proyecto ‘VioCan’, un innovador programan del Ayuntamiento de Salamanca para rehabilitar a las mujeres víctimas de violencia de género. 

Mónica (nombre ficticio para preservar su identidad) es una de las cinco mujeres que forman parte de este proyecto pionero en Salamanca.Su mascota la acompaña a todas partes, tanto dentro de casa como fuera, y ambas han conectado muy bien y tienen un vínculo muy fuerte.

Este programa se desarrolla desde el área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Salamanca, por medio de sus psicológos y psicólogas, que en las posibles terapias y entrevistas analizan a las mujeres buscando un perfil que previamente ha sido consensuado por los policías especialistas en adiestramiento de perros.

Seila González, psicóloga del área de Bienestar Social, atiende a SALAMANCA24HORAS para dar más detalles sobre ‘VioCan’. La psicóloga explica que el vínculo entre la persona y el animal “es muy fuerte” y ofrece “un apoyo muy necesario para mujeres”, que muchas veces se ven solas a pesar de estar acompañadas. Además, añade que las mujeres víctimas de violencia de género que acuden por primera vez al Centro de Información y Asesoramiento a la Mujer (CIAM) van “abatidas, impotentes y sintiéndose muy incomprendidas, ya que hay mucha gente que todavía juzga cómo han sido capaces de aguantar tanto tiempo sometidas a malos tratos, en vez de darse cuenta de lo que hay detrás para que una mujer aguante”. Seila detalla que el tiempo medio de estar en una relación con una persona maltratadora son ocho años y que el proceso por el que pasa una mujer maltratada es muy duro.

Por su parte, Mónica, beneficiaria del programa, relata a este medio que lleva poco tiempo con su perra y que ha supuesto un cambio muy importante en su vida ya que ahora se siente “muy segura”. En su caso, la perra fue adoptada, pero no siempre es así. Si la mujer tiene un perro, la Unidad Canina de la Policía Local puede adiestrarlo.

El programa ‘VioCan‘ no tiene ningún coste para la beneficiaria del programa, puesto que tanto los gastos que supone tener al perro como el entrenamiento están financiados por el CIAM.

Perra que forma parte del programa Viocan.
Perra que forma parte del programa Viocan.

¿Cómo es el entrenamiento de la mascota?

Una vez detectadas las personas que pueden encajar en el proyecto ‘VioCan’, se pasa a una segunda fase donde se busca al animal, qué características debe tener y su morfología, de manera que pueda beneficiar a la víctima de la mejor forma.

Esta búsqueda, además, permite dar cumplimiento a otro de los objetivos de este proyecto, que no es otro que darles una segunda oportunidad a animales que se encuentran en situación de abandono u otras condiciones.

Una vez elegido el animal, en una tercera fase, los agentes se encargan de su adiestramiento en las dependencias policiales e incluso en sus domicilios particulares para preparar al animal para su nueva vida y que esta no sea un impacto, tanto para el perro como para la víctima de violencia machista.

Esta fase puede durar incluso semanas, en las que se prepara al animal para cumplir desde aspectos tan básicos como subir a un ascensor hasta algunos más complejos como asistir a sesiones presenciales del área de Bienestar Social.

Una vez que el equipo de adiestradores cree que el animal está preparado para su nueva vida, se hace entrega del mismo a su nueva dueña. Este no fácil periodo de adopción conlleva unas semanas donde ambos deben hacerse el uno al otro y durante el que la labor policial es muy importante. En diversas entrevistas personales analizan la situación para que dueña y mascota lleguen a un buen destino, que es la de convertirse en un binomio.

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Beneficiaria del proyecto 'VioCan'

Tras este tiempo de adaptación empieza una etapa periódica, que normalmente coincide con los domingos, donde comienza su formación con guías caninos, quienes les dan educación básica a los animales pero que también les enseñan trucos, piruetas o entrenamientos más exigentes.

Las nuevas lecciones forman parte de una formación continua tanto teórica como práctica en la que incluso se llevan deberes para sus casas todas las semanas.

Durante este periodo continuado, además, cada cinco o seis meses se realizan algunas sesiones de defensa personal o alguna competición con el animal.

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