El conductor del accidente mortal de Galisancho se reafirma ante el juez: "No recuerdo nada del suceso"

La Audiencia Provincial acoge este lunes el juicio, en el que el conductor se enfrenta a hasta 8 años de prisión

La Audiencia Provincial ha acogido el juicio por el accidente mortal de Galisancho
La Audiencia Provincial ha acogido el juicio por el accidente mortal de Galisancho

La Audiencia Provincial de Salamanca acoge desde este lunes el juicio por el accidente mortal de Galisancho, ocurrido en julio de 2019. En él, el conductor ha vuelto a defender la versión que dio en su declaración días después del suceso. Ante el magistrado de la Sala ha dicho "no recordar nada del accidente, concretamente desde las 7 de mañana -momento en el que dice que se monta en el coche-" y ha asegurado "no haber recuperado aún la memoria", a pesar de que han pasado más de dos años de aquel día. Aquella fatídica noche, el conductor y único acusado, A.J.L., había cenado en Salamanca con unos amigos y posteriormente fue hasta Alba de Tormes, donde recogió a tres amigos y desde allí, entorno a las 00:30 horas, se desplazaron a Santa Inés, un pueblo cercano que se encontraba en fiestas.

Durante la noche, "únicamente bebí una litrona de cerveza que yo llevé y que, además, compartí con más personas y no consumía drogas desde hace 1 o 2 meses antes de ese día - a pesar de que dio positivo en drogas tanto en el análisis como en el contraanálisis-", ha defendido A.J.L. ante el juez. En cuanto a las marcas de rueda que en ese momento se encontraban en el cruce de salida del pueblo, ha manifestado que "en ese lugar siempre hay gravilla y, por ello, puede ser que derrapara aunque no lo hice", ha señalado el acusado, quien ha manifestado que "tampoco recuerda que le hayan requerido para hacer ninguna de las pruebas de alcohol y drogas".

En cuanto al fatal accidente, ha dicho "no acordarse nada desde que se sube al coche". Es por ello que tampoco, según ha declarado, era consciente de las personas que montaron el vehículo, puesto que cuando accedieron al interior "estaba de espaldas y no pudo ver cuántos eran" y que, sin mirar a los asientos de atrás solo se limitó a "preguntar si estaban todos, a lo que respondieron afirmativamente y, por tanto, entendí que éramos cinco ocupantes -en el coche siniestrado iban seis personas-". El acusado "tampoco se planteó volver a casa por otros medios puesto que solo había bebido una litrona que, además, había compartido". 

Una falta de memoria, según ha señalado, que empezó a "recuperar 2 días después del accidente", momento que el que acudió a la Guardia Civil a prestar declaración y donde le explicaron lo sucedido. Además, A.J.L. ha reconocido que "tiene una manera de conducir un poco brusca" y que le habían devuelto en marzo de ese mismo año el carnet de conducir tras haberse quedado sin puntos, algunos de ellos retirados por consumo de drogas, aunque esta no fue la causa final de su retirada. También ha reconocido que "podía haber evitado el accidente si hubiese llevado a la práctica lo que le enseñaron el curso de recuperación de puntos". 

"Sentí miedo en el trayecto de vuelta", ha reconocido el copiloto del vehículo

Por su parte, el copiloto del vehículo y único superviviente del accidente -junto al conductor-, ha declarado en calidad de testigo. Ante la Sala ha confesado que, al menos él, era consciente de que "iban seis personas en el coche y que nadie puso objeción alguna al respecto". Además, esa noche notó al conductor "nervioso y alterado" y que A.J.L durante el viaje de vuelta a Alba de Tormes "conducía bruscamente con cambios de velocidad que pudieron ser por el estado de excitación en el que se encontraba, que era como cuando, en otras ocasiones, bebía y se drogaba". 

"Yo le dije que tuviese cuidado puesto que sentí miedo en el trayecto", ha manifestado el copiloto del vehículo accidentado, quien también ha señalado que "iban a mayor velocidad de la permitida en esa vía -aunque no ha indicado a cuanta-" y que "se salieron porque el conductor iba manipulando la radio".

Un escenario dantesco para el taxista que presenció el accidente

"El coche iba despacio en un principio y cuando intenté adelantarle giró hacia la izquierda para impedirme el paso y en ese momento aceleró bruscamente. Vi cómo se salía de la carretera, paré, y fui yo quien llamé al 112", ha declarado el taxista que en ese momento se encontraba prestando servicio y fue uno de los testigos presenciales del suceso. Además, ha detallado ante el magistrado de la Audiencia el escenario dantesco que se encontró en el lugar. El conductor, que da la casualidad de que era familiar de una de las fallecidas en el suceso, ha señalado que "por experiencia profesional el coche iba, mínimo a 120 km/h", cuando la vía tiene una limitación de 90 km/h.

Con conocimiento de los hechos para el agente que realizó el atestado

"Al acusado se le explica la realización de la pruebas de alcohol y drogas y era consciente de ello puesto que contestaba a las preguntas y no puso ningún tipo de objeción", ha relatado el guardia civil que realizó el atestado del suceso. Además, le ofrecieron contrastar posteriormente la prueba de alcohol con un análisis de sangre y no quiso. "También entendió la prueba de drogas y la realizó voluntariamente sin poner pegas -aunque posteriormente en esta si pidió el contraanálisis-", ha testificado el agente, quien también ha señalado que el conductor era consciente puesto que "la preguntó tras el accidente cómo se encontraban los demás ocupantes del vehículo".

Por su parte, el guardia civil, finalmente ha señalado que "aunque hubiesen ido menos personas en el coche el resultado podría haber sido el mismo puesto que, aunque solo iban dos de ellos sin cinturón, éste tuvo poca efectividad ya que las lesiones fueron producidas por el impacto contra el árbol y el hundimiento del techo del vehículo. 

8 años de cárcel, 11 sin carnet y casi 600.000 euros de indemnización

Ahora, más de dos años después, es turno para que la Sala que acoge la vista, determine si el conductor, A.J.L. es culpable de cuatro delitos de homicidio imprudente, uno de lesiones, además de conducir bajo los efectos del alcohol y drogas y por un posible exceso de velocidad. Es por ello que el Ministerio Fiscal, según avanzó SALAMANCA24HORAS, solicita una pena de 8 años de privación de libertad, la retirada del permiso de conducir por un periodo de 11 años y una indemnización económica total a los familiares de las víctimas y al único superviviente del accidente que asciende a más de medio millón de euros, concretamente pide una compensación total de 569.267 euros.

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