La actividad económica en Salamanca ha generado un fuerte repunte en la demanda de carburantes durante la recta final del año. Según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores) correspondientes al periodo de enero a septiembre de 2025, que recoge la agencia Ical, el consumo total de carburantes para automoción en la provincia se disparó un notable 7,7 por ciento, alcanzando las 227.324 toneladas. Este porcentaje de crecimiento es idéntico al registrado en Segovia y solo superado por Burgos y Zamora dentro de la Comunidad.
El motor de este crecimiento fue, en gran medida, el gasóleo A (diésel), cuyo consumo en Salamanca creció un 7,2 por ciento, hasta las 192.511 toneladas repostadas. Esta subida provincial contrasta con la tendencia a la electrificación y la hibridación en el mercado de vehículos, reflejando el dinamismo del transporte pesado y la actividad económica en la zona.
Las gasolinas también registraron aumentos significativos en la provincia charra. El consumo de Gasolina 95 se incrementó un 9,9 por ciento (32.926 toneladas repostadas), mientras que la Gasolina 98 experimentó el mayor crecimiento porcentual en la provincia, con un alza del 16,5 por ciento (1.887 toneladas).
En cuanto al gasóleo bonificado para el sector primario, el consumo de gasóleo agrario en Salamanca mantuvo una senda de crecimiento, aunque más moderada, con un repunte del 1,5 por ciento (42.701 toneladas). Este dato es uno de los pocos crecimientos registrados en la Comunidad, ya que, en el total autonómico, el consumo de gasóleo agrario descendió ligeramente un 0,5 por ciento.
A nivel de Castilla y León, el consumo global de carburantes para automoción alcanzó 1,57 millones de toneladas, con un repunte del 4,1 por ciento, impulsado principalmente por el diésel (gasóleo A), que creció un 3,3 por ciento en la Comunidad a pesar del auge de vehículos alternativos. En el reparto provincial, solo Palencia, León y Valladolid registraron un descenso en el consumo total de carburantes.




