David, es un salmantino de 56 años que lleva con problemas de salud desde los 16, es decir, un luchador con tres trasplantes de riñón a sus espaldas.
Hace unos días se celebraba el Día Nacional Del Donante de Órganos, e historias de superación como las de David, son las que hacen darte cuenta y valorar las pequeñas cosas de la vida y sacar lo positivo del día a día.
El salmantino comenzó yendo a los médicos con 12 años porque se orinaba, al principio le dijeron que era un tema psicológico y estuvo sin dormir un mes para controlar que esto no sucediera, tras un año así y en plena época de exámenes en el instituto comenzó a adelgazar, y tras volver a realizarse distintas pruebas, los profesionales sanitarios estuvieron como tres años intentando salvar los riñones de David por una ostomía, que es una operación en la cual se realiza una abertura desde el interior del cuerpo hacia el exterior y se coloca una bolsa para recoger en este caso la orina. Después de esto, los médicos le dijeron que tenía que entrar en diálisis para eliminar de manera artificial las sustancias nocivas de la sangre, y en este tiempo le operaron para intentar salvar sus riñones “llegamos un poco tarde”.
Tras esto, llegó el primer trasplante “el riñón no funcionó en ningún momento, por lo que creé mucha resistencia y entré en un grupo especial a nivel Nacional. He tenido muchas intentonas bastantes veces, venían riñones y luego fallaban” explica David.
El segundo riñón que le trasplantaron estuvo con el 20 años, pero según declara David “era de una persona mayor y se consumió por la edad”. La valoración que hace de estos años es que “lo peor que llevas es la imposibilidad de beber el líquido según la sed que tengas, esto te hace sufrir, y más cuando llega esta época de verano, ya que cuando estas en diálisis, no puedes beber toda el agua que quieres”.
David recuerda contento como recibió la noticia de que ya había un riñón para él, y como fue el momento de antes del trasplante “estaba en diálisis y me fui a casa y a las siete de la tarde me llamó el doctor y me dijo: David hay un posible riñón, te llamaremos, pero de momento estate tranquilo. Yo pensé y dije no me voy a hacer ilusiones porque como ya ha sido tantas veces voy a estar con los pies en la tierra, que si no me va a costar luego mas volver a la diálisis”. Por fin, llegaron las buenas noticias para el salmantino “cuando me dijeron que era para mi estaba como en una nube, casi no me lo podía creer, de hecho, los primeros días después del trasplante les decía a los médicos que si no iba a diálisis y me decían que estuviera tranquilo que estaba todo bien”.
En relación a esto y a su nueva vida con el riñón, recalca que está feliz “llevo tres meses y medio sin ir a diálisis. La diálisis es un sacrificio muy grande no solo por las horas que estás allí. He estado yendo alguna temporada todos los días menos el domingo. Gracias a que tengo perros me he movido mucho”.
El salmantino declara emocionado que si tuviera la oportunidad de decirle algo al donante de su riñón, sería lo primero darle las gracias y lo segundo que tengo que luchar por mantener el órgano.
En cuanto a como animaría a la gente a donar, David reconoce que “hay que verse en la situación y saber como es esta enfermedad, los riñones salvan vidas y esto ayuda a que la gente deje de sufrir, por lo que, cuantos más donantes haya, esto en cierto modo tranquiliza a los enfermos”.
David, destaca que la labor del Hospital de Salamanca es excepcional “las enfermeras de diálisis son para mi de la familia, les estoy muy agradecido por todos los momentos, tanto a ellas como a los médicos, auxiliares, celadores, gente de las ambulancias”. En cuanto a ALCER (Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades de Riñón) insiste en el “gran trabajo que hacen como asociación y la gran familia que formamos”.
Por último, el salmantino manda un mensaje de apoyo a la gente que esté pasando por su misma situación “les diría que no pierdan nunca la esperanza y que procuren tener ilusiones y estar siempre buscando salidas”.
ALCER Salamanca
La Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón, se formó en el año 1981, y en el año 1984 fue declarada de Utilidad Pública. Actualmente cuenta con un total de 51 asociaciones federadas y dos entidades adheridas, repartidas por todo el territorio nacional que representan a las cerca de 60.000 personas en tratamiento renal sustitutivo y aquellas que tienen una enfermedad renal crónica en España.
Marga, trabajadora social de ALCER, declara que en Salamanca la asociación cuenta con un psicólogo y una trabajadora social y luego está el paciente mentor de todas las etapas que hay en la enfermedad renal, es decir, para gente trasplantada, para quien va a comenzar en diálisis, y para quien está en diálisis peritoneal y diálisis hospitalaria y familiares. Según explica la trabajadora social “es un paciente experimentado y formado, apoya y orienta a otros enfermos que están en cualquier etapa de dicha enfermedad”.
ALCER Salamanca también da charlas informativas sobre temas de interés general, enfermedad renal u otros aspectos de la vida, además, realizan campañas de información y mentalización sobre esta enfermedad, y en relación a la donación de órganos “es fundamental que la gente esté informada para facilitar un poco la labor a la coordinación de trasplante”, finaliza la trabajadora social de ALCER en Salamanca.




