Profesor de Derecho en la Universidad de Salamanca, propone una reforma profunda del Senado. “Tal y como está no aguanta, es un cementerio de elefantes, es un jubiladero de lujo para políticos con una larga carrera política”, asegura.

- ¿Qué balance puede hacer de esta legislatura?

- Claramente negativo. España sufre una crisis económica como muchos otros países, pero soy muy crítico con el Gobierno porque se ha plegado mucho a los mercados, no ha intentado llevar a cabo una política social-demócrata y todo ha consistido en recortar los gastos del estado sin actuar sobre los ingresos. Ese asunto es clave. Hay mucho margen a la hora de actuar sobre los ingresos del estado. Todo arranca con esa frase disparatada del presidente Rodríguez Zapatero de que bajar los impuestos era de izquierda. Y vino la supresión del impuesto de patrimonio que durante tres años, desde el 2007, hubiera producido 6.000 millones de pesetas, que lo han recuperado tarde, mal y nunca. 

El Gobierno ha renunciado a actuar sobre los ingresos y no tengo ahora los datos, pero en España se pagan muchos menos impuestos que en otros países de Europa. Por otra parte está el asunto de la economía sumergida y del fraude fiscal, que está en torno a 40.000 millones de euros al año. Si se hubiera intentado actuar sobre los ingresos del estado no estaríamos en la situación en la que estamos. Lo que sucede es que eso supondría llevar a cabo una política social-demócrata por parte del PSOE que ha renunciado hace tiempo. Los logros del gobierno del PSOE están en la primera legislatura en materia de derechos civiles. Con lo cual esa dicotomía derecha PP, izquierda PSOE es falsa, porque el PSOE ha hecho políticas muy de derechas.

- ¿Son esa alternativa a la izquierda?

- Sí, nosotros nos somos toda la izquierda, pero somos una izquierda muy coherente y que pretende llevar a cabo políticas coherentemente social demócratas. La socialdemocracia más seria que hay en España es Izquierda Unida.

- ¿Qué puede aportar Izquierda Unida si tiene responsabilidades en el Gobierno?

- Todo indica que Izquierda Unida no va a tener responsabilidades en el Gobierno, cuando todas las encuestas indican unas mismas variables, manejan unos mismos factores, indica que el resulta en estas elecciones va a ser mucho mejor que en las anteriores. Todo indica que Izquierda Unida va a tener grupo parlamentario. Eso hay que valorarlo muy positivamente porque en la anterior legislatura sólo tenía un par de diputados en el Congreso. Uno de ellos Gaspar Llamazares, que no paró, con una actividad política y parlamentaria incesante. El argumento es muy conveniente para la democracia española: que a la izquierda del PSOE haya una fuerza política importante con una notable representación institucional.

- ¿Y Javier Infante si es elegido senador?

- Javier Infante haría de entrada, nada más sentarse en la Cámara Alta, proponer una reforma en profundidad del Senado. El Senado tal y como está no aguanta. No requiere una reforma constitucional, requiere actuar con intensidad sobre el reglamento del Senado. Tal y como está no aguanta, es un cementerio de elefantes, es un jubiladero de lujo para políticos con una larga carrera política, a veces con mucha perversión política porque en España hay un problema muy serio al no existir limitación de mandatos en los cargos públicos. La única forma de que el Senado aguante en España es que sea una cámara de representación territorial pensando en un futuro, mirando hacia un estado federal. En otro orden de cosas, haría una cosa que hacen mucho los parlamentarios ingleses y poco desgraciadamente los españoles, que es estar muy en contacto con el electorado. Dedicaría algún tiempo a la semana para estar en contacto con electores, escucharles y llevar todo eso al Senado. 

- Quizás los políticos deben ser eso, una solución a los problemas de los ciudadanos y que no exista el temor de ahora hacia ellos.

- No es tanto temor hacia los políticos, sino desprestigio. En España hay muchos políticos honrados, pero hay otros sinvergüenzas cuya actuación política se nota más que la de los honrados. Los políticos en España están bastante desprestigiados y es un fenómeno bastante preocupante. Supone un problema muy serio para la democracia española. La política entendida como un servicio público es algo muy noble y hay que rehabilitar la función de la política. Esa función es muy sencilla: una persona que tiene una profesión decide dedicar unos años concretos de su vida al servicio a los ciudadanos sabiendo que cuando pasen esos años va a volver a su profesión, porque la profesionalización de la política es algo delicado. Es un paréntesis.

- Un claro ejemplo de eso es lo que ha ocurrido hace poco con Emilio Melero.

- Obviamente. El supuesto de Emilio Melero es un supuesto difícilmente salvable de profesionalización de la política incurriendo en unos extremos. Lo que ha hecho produce unos efectos tremendos sobre los ciudadanos acerca del prestigio de la política.

- Los políticos, al igual que los periodistas, sufren esa generalización 'los políticos son tal'. ¿Le preocupa?

- La generalización me parece peligrosísima porque puede llevar a actitudes antidemocráticas, a propiciar fórmulas autoritarias, a mirar hacia atrás y decir que en la dictadura franquista estas cosas no pasaban. Por momentos muy difíciles que atraviese la democracia española siempre será un sistema infinitamente preferible a la dictadura. La corrupción en la dictadura era ingente y entre otras cosas no la conocíamos.

- ¿Debería llevarse a cabo una reforma de la ley electoral?

- Evidentemente. La ley electoral es profundamente injusta, evita el pluralismo político, castiga a los partidos no mayoritarios, castiga de forma señalada a Izquierda Unida. Quiero recordarle que cuando Izquierda Unida reiteradamente ha propuesta esa reforma ha habido un absoluto acuerdo entre el Partido Popular y el Partido Socialista para negarse. Últimamente Pérez Rubalcaba recupera el tema de alguna reforma de la ley electoral, no profundamente, pero sólo en campaña.

- Se asemeja un poco, haciendo una analogía, a la Liga de fútbol española. ¿Hay que acabar con la bicefalia Real Madrid y Barcelona igual que con la bicefalia PP y PSOE?

- Aunque son terrenos muy distintos hay un elemento común. La Liga pierde interés porque es un asunto entre el Madrid y el Barça. La política española sería mucho más rica si fuera más plural, cosa que propiciaría una ley electoral que mirara hacia la proporcionalidad. El bipartidismo me parece políticamente muy insatisfactorio.

- ¿Por qué no deben gobernar ni PP ni PSOE?

- La pregunta que me hace no es fácil, pero creo poder responderla. Porque yo creo que ni uno ni otro garantizan las posibilidades de profundizar en la democracia. La política que va a hacer el Partido Popular no hace falta ser muy inteligente para saber cuál va a ser, son las viejas formulas neoliberales sobre las que no piensa buena parte de la sociedad, la política del PP no está pensada para solucionar los problemas de la mayoría de los ciudadanos, está regida por los grandes intereses económicos y sociales. El PSOE ha renunciado a sus señas de identidad social-demócrata, en consecuencia habría que tirar de él hacia a la izquierda. Todavía hay un margen de maniobra para profundizar en la democracia, para avanzar en el camino de una sociedad más justa e igualitaria.

- Por lo que se ve en las últimas encuestas parece que el PP va a ganar, ¿pero si logra mayoría absoluta?

- Ésa será una decisión de los ciudadanos que habrá que respetar, pero estoy en todo mi derecho de criticar. Es una decisión democrática en el supuesto que se produzca pero estoy en mi derecho de criticar y valorar. Me parece preocupante una mayoría absoluta del Partido Popular.

- ¿En qué aspectos le preocupa?

- No creo que esa mayoría absoluta garantice una salida progresiva, pronta, rápida de la crisis. Estoy convencido de que el PP no va a gobernar para los intereses de la mayoría, aunque le votan millones de ciudadanos no va a gobernar para los intereses de la mayoría. El Partido Popular va a hacer políticas neoliberales, neoconservadoras y va a buscar una salida a la crisis en esa dirección. El Partido Popular algo tiene que ver en la génesis de la crisis porque cuando gobernó en la segunda legislatura de José María Aznar gobernó como gobernó, no se buscó un modelo de desarrollo armonioso, mucho se ha hablado del boom inmobiliario, del ladrillo y cuando se vino abajo los efectos fueron demoledores.

- Hablando de las encuestas, también parece que hay muchos millones de españoles indecisos. ¿Qué les diría para que votaran a Izquierda Unida?

- España necesita una fuerza política importante a la izquierda del Partido Socialista, es fundamental. Y mientras no se invente otra cosa esa fuerza política es Izquierda Unida.

- Dejando de lado el plano nacional, centrándonos en Salamanca, ¿cuál cree que ha sido la aportación del Gobierno en esta legislatura?

- Mejora de las comunicaciones, es indudable. Una mejora incompleta porque habría que hablar de una política ferroviaria del Partido Socialista que yo no comparto, ese disparate que dijo un ministro hace unos años: que había que unir todas las capitales de provincia españolas con AVE. Es disparatado. Usted no ignorará lo que cuesta hacer un kilómetro de AVE y lo que cuesta mantener un kilómetro de AVE. Es un tren maravilloso, nadie lo pone en duda, pero eso se ha hecho renunciando a otra manera de entender el ferrocarril, dejando sin ferrocarril zonas muy amplias del territorio, habría que hablar del eje Gijón-Sevilla, el antiguo ferrocarril que recorría la llamada Vía de la Plata. O sea que mejora de comunicaciones pero con este matiz.

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