El ciberataque que desde el pasado viernes afecta a empresas y servicios públicos de todo el mundo también ha tenido sus consecuencias en Salamanca. Y es que Juzgados y hospitales han apagado sus servidores durante el fin de semana de forma preventiva para evitar la expansión del virus informático si estaba dentro de su red.
Así, a modo de cortafuegos, los técnicos informáticos han revisado los equipos para detectar la posible presencia del WannaCry, un virus que al activarse bloquea todos los archivos de un ordenador, impidiendo su funcionamiento.En algunos hospitales de Castilla y León las labores de limpieza tecnológica han sido arduas durante todo el fin de semana.
En los Juzgados, el pasado viernes un aviso saltó en los monitores de los trabajadores obligando al cierre de sus aplicaciones antes de un minuto. Una cuenta atrás que advertía que se apagaría el equipo en cualquier caso. Y así fue.
Ya el sábado los funcionarios de Justicia pudieron retornar a su empleo, aunque el aviso volvió a hacer de las suyas y bloqueó de nuevo los equipos. Finalmente, la labor semanal ha podido iniciarse este lunes, eso sí, con cierta incertidumbre.
Respecto a los servicios médicos, desde fuentes hospitalarias confirman a SALAMANCA24HORAS que, el mismo viernes, los equipos informáticos decidieron apagar los servidores que estaban conectados a la red y, que de alguna manera, podían infectarse. Todo se hizo de manera preventiva, y no afectó de modo alguno a la actividad existencial. Fueron dos los servidores que se desconectaron para garantizar que no hubiese problemas.
También explican que en Salamanca están siguiendo el protocolo que les marca el Sacyl desde su dirección central, y que se ha restringido el acceso a internet también de manera preventiva, para evitar que se pueda reproducir el virus. Todo ello es parte de las pautas de actuación que ha marcado el Centro Criptológico Nacional, que ha dado una serie de recomendaciones para que no se produzca ningún problema.
Pese a todas estas medidas, desde fuentes hospitalarias aseguran que ni los pacientes de atención primaria ni de especializada se han visto afectados, y que podrán seguir disfrutando del servicio médico. Para ello, los equipos de informática han estado trabajando durante todo el fin de semana, tratando de actualizar los ordenadores para asegurar que cuando hoy se pusiesen en marcha no se viesen afectados.




