Habituada a acoger a las autoridades y a diferentes asociaciones que acuden a ella para mantener diversas reuniones, la Subdelegación del Gobierno se convertía este miércoles en una especie de colegio en el que predominaban las sonrisas.
¿El motivo? Sus puertas se abrían para recibir a escolares de diferentes centros educativos de Salamanca que celebraban el 30 aniversario de la firma de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Así, ellos eran los protagonistas en un lugar que llenaban de música, vídeos y responsabilidad con la lectura de algunos de los 54 artículos que forman la mencionada Convención.
La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, y la subdelegada del Gobierno en Salamanca, Encarnación Pérez, les transmitían la alegría por contar con su visita y les informaban de las tareas que realizan para proteger los derechos de los jóvenes.




