Licenciado en Antropología Social y Cultural y Graduado en Administración de Empresas, con master en Administración IESE por la Universidad de Granada, ha ocupado numerosos cargos de responsabilidad política. Fue presidente nacional de Nuevas Generaciones del Partido Popular desde 1983 hasta 1987, concejal en el Ayuntamiento de Madrid desde 1983 hasta 1987, entre 1986 y 1994 miembro de la Asamblea Parlamentario del Consejo de Europa y diputado de la III, IV, V, VI, VII, VIII y IX legislaturas. Delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas desde 1996 hasta 2003 y secretario de Estado para la Extranjería y la Inmigración desde 2003 hasta 2004, también fue secretario de Interior de Partido Popular (2004-2008) y actualmente es secretario de Nuevas Políticas del Partido Popular, desde 2008.
 
- ¿Qué balance general realiza de esta legislatura?
- El balance es inevitable centrarlo en el empleo, lo que ha sucedido en la destrucción de empleo, el balance que ve la inmensa mayoría de los españoles, cinco millones de parados, tasa del desempleo juvenil del 48%, un Gobierno que ha ido improvisando y ha generado una crisis de confianza dentro y fuera de España. Hemos pasado de ser un país admirado como el milagro español a ser un país considerado como el problema español. Es una legislatura mal.
 
- Frente a ello, ¿cuáles son las principales propuestas del PP contra la crisis?
- Lo que queremos es no apartarnos de la prioridad, devolver la confianza a la economía española para generar empleo, apoyar a los emprendedores, a las pequeñas y medianas empresas, a lo autónomos, crear las condiciones, los estímulos necesarios para que pueda volver a fluir el crédito. Ésa es nuestra prioridad, porque sin eso todo lo demás será imposible. Por tanto, hay que generar empleo, hay que hacer que las personas vuelvan a consumir, puedan pagar sus impuestos y con esos ingresos abordar la redistribución de la justicia social, buena educación y sanidad.
 
- ¿Cómo se concreta el objetivo del empleo en medidas concretas?
- Lo hemos dicho con claridad, hay que hacer varias reformas. Una de ellas es la financiera, no puede ser que en este momento los bancos no estén cumpliendo su función, que estén acudiendo a cubrir la deuda pública del Estado pero no estén dando créditos a los pequeños inversores, públicos o privados. Por tanto, tiene que haber crédito para que haya empleo. Segundo, tiene que haber una reforma laboral para que sea más fácil contratar, que se acabe con la precariedad de los trabajos, estimular el empleo juvenil. Y en eso tienen una parte muy importante los autónomos, hemos propuesto que el primer empleo que genere un autónomo o una pyme se bonofique con 3.000 euros, hemos hablado de una reforma de la formación profesional. Todo va encaminado a generar empleo.
 
- ¿Qué margen hay para establecer estos incentivos económicos?
- Lo hay, como lo hubo en 1996. Una vez que las empresas crean el estímulo, el trabajo genera riqueza, pero es que además empieza a disminuir la bolsa que destina el Estado a la prestación por desempleo, y ese dinero se puede destinar a subir las pensiones, mejorar la educación y la sanidad. 
 
- ¿Cómo encajan todas estas medidas en el contexto europeo actual?
- Encajan correctamente porque es lo que está pidiendo Europa, que nos ajustemos. Ajustarse no es recortar, es ajustarse a lo que ingresa, no gastar más, recortar es quitar cuestiones básicas, no lo fundamental. Se puede recortar en los lujos y los excesos, y el Gobierno cuando ha tenido que recortar lo ha hecho en pensiones, un ocho por ciento en educación, y por tanto es incorrecto. Se puede ajustar en asesores, en gastos funcionariales, en coches, en la estructura, y mantener lo básico, la sanidad, la educación y generar empleo.
 
- ¿Y en política social?
- Lo importante es garantizar unas buenas pensiones, una buena sanidad y una buena educación. Vamos a devolver el poder adquisitivo a las pensiones, es injusto que se haya recortado en jubilaciones que además no son muy altas. En 1996 nos encontramos con que tuvimos que pedir un crédito para pagar las pensiones e hicimos una ley para que cada año automáticamente se revalorizaran las pensiones. Pues bueno, este Gobierno socialistas, que presume de servicios sociales, ha sido el que ha tumbado el Pacto de Toledo por primera vez.
 
- ¿Cuál ha sido la aportación del Gobierno a Salamanca esta legislatura?
- Si lo miramos en número, en 2004 el Presupuesto General del Estado para Salamanca eran 214 millones de euros, en 2011 apenas 48 millones. Es decir, ha disminuido cinco veces la inversión del Estado en Salamanca, y además es la última provincia de España en inversión por habitante. Ése es el balance y el resumen. Si lo desgranamos punto a punto, está la desmantelación del Archivo, con una ley que decía que al año siguiente estaría el Centro de la Memoria y se pone ahora la primera piedra, cuando tenía que estar hecho en 2006. El señor Caldera anunció en una Feria Agropecuaria el Museo Nacional de Arquitectura, pero ahora que se están marchando nos presentan una maqueta del proyecto, por no hablar del Plan del Oeste, que hace ocho años que se presentó, 80.000 empleos para tres provincias, y vamos con 31.000 parados en Salamanca. Por no hablar del AVE o la potenciación del aeropuerto.
 
- ¿Y cuál será para la próxima legislatura si Gobierna el PP?
- No vamos a equivocar la prioridad, generar empleo, porque si no todas las demás promesas son papel mojado. Hay que ordenar las prioridades, una hoja de ruta, lo primero es la creación de empleo para que los propios ciudadanos colaboren en el desarrollo del país, como pasó en el año 1996. Eso hace que crean los recursos y en ese momento abordaremos nuestros compromisos con Salamanca en materia de infraestructuras, fundamental para la competitividad.
 
- ¿Llegará el AVE a Salamanca?
- Llegará un tren de calidad, que esperemos pueda ser un AVE, porque el propio presidente nacional del PP se comprometió. Pero insisto, los calendarios de inversiones tienen que estar condicionados por la creación de empleo y después de riqueza. No se pueden garantizar si no hay ingresos para acometer esas inversiones públicas.
 
- ¿Qué puede aportar Gonzalo Robles como diputado?
- Ya lo llevo haciendo hace tiempo, tengo la satisfacción de ser durante estas dos últimas legislaturas el diputado de Salamanca que con mucha diferencia he hecho más iniciativas parlamentarias, que significan por ejemplo haber defendido en la tribuna del Parlamento el no desmantelamiento del Archivo, o las inversiones pendientes para Salamanca, o interrogar a los ministros. Y cuando estuve en el Gobierno de Aznar como secretario de Estado tengo la satisfacción de haber impulsado un calendario que agilizó las autovías para que estuvieran en el plan e incluso licitado el primer tramo de la autovía de Madrid. Hemos presentado siempre una batería de enmiendas a los presupuestos pero el Gobierno socialista no ha atendido ninguna de nuestras peticiones para corregir la pérdida de inversión en Salamanca.
 
- ¿Por qué no debe gobernar el Partido Socialista en España?
- Porque es un proyecto agotado, no sólo porque lo ha hecho rematadamente mal y es responsable de la situación económica y el paro. El Partido Socialista no tiene proyecto, sino una serie de ocurrencias, no tienen una idea clara de cómo hacer las cosas. Cada día se le ocurre algo y un Gobierno no es una secuencia de ocurrencias, sino un plan bien estructurado, organizado, que genere confianza. ¿Cómo va a gobernar el mismo que ha generado el problema? Sería un disparate, no se ha visto en ninguna parte del mundo. Lo normal en democracia es buscar la alternativa y el señor Rubalcaba ha sido vicepresidente del Gobierno.
 
- Frente a las demás alternativas, ¿qué diferencia al Partido Popular?
- Que nosotros somos un proyecto nacional global y tenemos ese proyecto. Lo demás es todo muy respetable pero no tiene solidez ni capacidad de gobernar en casi todos los municipios y comunidades autónomas. España necesita un proyecto global, coherente, serio, bien articulado, y eso sólo lo representa en este momento el Partido Popular, no hay otro partido como el PP con capacidad para gobernar. Y en este momento hace falta un mandato fuerte y sólido, un partido con mayoría que pueda sacar adelante su programa. Cuando no se tienen mayorías eso lo dificultaría. 
 
- Las encuestas son muy favorables para el PP, pero, ¿y si no logra la mayoría absoluta?
- Pues como pasa en democracia, hay que dialogar y pactar. No sería bueno en este momento para España tener un proceso de pactos que, insisto, dificultaría la aplicación de las reforma importantes que España necesita en la educación, la administración, el empleo y las finanzas. Eso es lo que nosotros pedimos, que nos den la mayoría suficiente para poder hacer esas reformas.

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