Los salmantinos cada vez gastan más dinero en agua embotellada pese a ser los que más agua corriente consumen de toda Castilla y León

En 2019, la media de gasto por familia en la provincia de Salamanca en agua mineral ascendió a 42,4 euros

Los salmantinos cada vez gastan más dinero en agua embotellada pese a ser los que más agua corriente consumen de toda Castilla y León
Los salmantinos cada vez gastan más dinero en agua embotellada pese a ser los que más agua corriente consumen de toda Castilla y León

Dicen los expertos que hay que invertir en agua. Este bien esencial para nuestras vidas, que en las sociedades desarrolladas tenemos al alcance de nuestra mano -no así por desgracia en todo el mundo e, incluso, en algunos barrios de las ciudades españolas-, es imprescindible para la supervivencia del ser humano y, además, es un bien limitado.

Y es que el consumo de agua no deja de crecer en todo el mundo. Cada vez somos más personas demandando más este bien, lo que en unos años podría llevar a su extenuación -si no a su agotamiento total, algo que parece complicado pero que no es imposible-. Por otra parte, el cambio climático está afectando a las reservas naturales de agua dulce -aquel que consume el ser humano-, ya que impide que muchas recuperen sus niveles al no haber tantas lluvias o precipitaciones.

También hay que tener otro elemento en cuenta, y es la contaminación. Ya no sólo atmosférica sino terrestre que provocamos los seres humanos, tanto por los abonos o fertilizantes que se usan para cultivar las tierras y que se filtran a los acuíferos o por los plásticos y residuos que tiramos a los ríos y que van a parar a los depósitos de agua, pese a los numerosos filtrados y depuraciones a la que esta se ve sometida.

Quizá sea por todo lo anterior nombrado o quizá porque el ser humano es un hombre de costumbres capitalistas, pero lo cierto es que el consumo de agua embotellada no deja de crecer en todo el mundo… y particularmente en España. Si bien, por su agua de carácter dura, el agua mineral ha sido habitualmente adquirida en el sur y en el este del país, lo cierto es que su uso cada vez se está extendiendo más por todo el territorio nacional.

Castilla y León, y particularmente Salamanca, no se ven ajenas a este fenómeno. Y es que las familias charras cada vez gastan más dinero en agua embotellada mientras no dejan de aumentar el consumo de agua corriente. Lo cierto es que los datos de 2019 -últimos que hay disponibles- no son los más altos de la última década en ninguno de los dos valores, pero sirven para confirmar una tendencia al alza en comparación a años pasados.

Tal y como se puede comprobar en el mapa elaborado por elaborado por AIS Group, el Observatorio de la Sostenibilidad y Esri España coincidiendo con el Día Mundial del Agua -sólo hay que seleccionar Salamanca en el desplegable de las provincias-, el gasto de las familias salmantinas en agua embotellada ascendió a los 42,4 euros anuales, mientras que el gasto por hogar en el consumo de agua se fijó en 100,4 euros anuales.

Lejos de los datos nacionales, lo cierto es que los charros cada vez gastan más dinero en agua embotellada así como en el suministro de agua corriente. En 2015 el dinero destinado para estos dos aspectos era, de media, de 38,2 y 83,2 euros, respectivamente. Si bien los valores más altos se alcanzaron en 2016 para el agua embotellada (45,5 euros) y en 2017 para el consumo de agua corriente (108,7 euros), la tendencia es que cada vez se destina más dinero para ambos aspectos.

En el mapa anteriormente vinculado se puede consultar el consumo de agua de cada municipio salmantino, ya sea agua embotellada o agua corriente. Asimismo, en la siguiente página se pueden consultar varios mapas comparativos de toda España en lo que respecta al consumo de agua embotellada y de agua corriente, pudiéndose observar las claras diferencias que existen entre el centro, norte y oeste de España con el sur y este.

Salamanca, la provincia de Castilla y León que más dinero gasta en agua corriente

Por su parte, y si nos referimos a la Comunidad, el gasto de las familias castellano y leonesas en agua embotellada creció un 3% en el periodo 2015-19según el citado informe, que también refleja que los hogares de Castilla y León destinaron una media de 40,71 euros al año en agua mineral, un 3% más que en 2015, cifra que supone en 0,15% del gasto familiar total.

La provincia de Salamanca fue la quinta de toda Castilla y León que más dinero gastó en agua mineral, con 42,4 euros. Por delante, Burgos (45,8 euros), Valladolid (43,9), Palencia (43,4) y Segovia (43,2), Por detrás de la charra están las provincias de Zamora (40,1 euros), Ávila (37,6), León (35,5) y Soria (34,5 euros), que fue la provincia que menos dinero destinó a ello.

Eso sí, lo que sí encabeza Salamanca respecto a Castilla y León es el gasto en agua corriente. Con 100,4 euros, la provincia charra fue la que más dinero empleó en ello, seguida de Valladolid (98,6), Zamora (95), Palencia (93,8), León (92,4), Burgos (92,3), Soria (90,9), Segovia (89,7) y Ávila (89,6).

Si se desea conocer el gasto de agua mineral o de agua corriente de cada municipio teniendo en cuenta los datos de 2018 y de 2019 puede hacerse en el siguiente mapa. Tan sólo se ha de navegar hasta la localidad que se desee o bien introducirla en el desplegable.

Datos nacionales

Si bien el agua embotellada no tiene un peso significativo en el gasto familiar de los castellano y leoneses (62 euros en la media nacional), sí resulta relevante para valorar el estado del agua en España. En principio, el mayor gasto en agua mineral implica peor calidad de agua de grifo y menos consumo de agua corriente para beber. Este consumo tiene mayor impacto ambiental por la captación, el embotellado, el transporte de las mercancías, y posteriormente la gestión de los residuos de las botellas, existencia de micro plásticos, y finalmente la deposición o gestión final de los residuos plásticos o vidrio que se utiliza.

Teniendo en cuenta el poco peso de esta partida en la economía familiar, se puede inferir que la calidad del agua en nuestro país es bastante aceptable, pues el nivel de este gasto se ha mantenido prácticamente sin cambios entre 2015 y 2019 (último año con datos disponibles).

Según el informe en 2019 el gasto en agua embotellada de las familias españolas fue de 62 euros, y desde 2015 creció un 8,5%. Sin embargo, este gasto varía sensiblemente entre las distintas provincias, lo que denota que en ciertas regiones la calidad del agua es más pobre y hay una mayor recurrencia al agua mineral.

Así, son Tenerife, Las Palmas y Baleares las provincias donde el gasto medio de las familias en agua embotellada es mayor, moviéndose en un rango de entre 120 euros y 140 euros al año por hogar. Tras los archipiélagos, están las provincias de todo el levante, donde la inversión media va desde los casi 90 euros de Lleida y Murcia, a los 77 euros de Girona. También por encima de la media nacional están Zaragoza (68 euros) y Huesca (67 euros).

En el lado contrario del ranking, las tres provincias vascas, donde el gasto medio anual apenas supera los 20 euros por hogar. El cuarto menor registro es para Madrid con tan sólo unos céntimos por encima de los 30 euros.

Se observa que el tipo de suelo predominante en cada zona tiene una cierta influencia en el consumo de agua embotellada. Así, las regiones con suelos de mineralización débil, es decir granitos y zonas ácidas, como Madrid, Galicia y el norte de España, registran el gasto medio más bajo en agua mineral entre sus residentes. En cambio, las zonas con suelos con alta mineralización o básicos, como puede ser el de la costa mediterránea, aportan otras características al agua que pueden afectar más a su sabor y provocar que se incremente la compra de agua embotellada.

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