El próximo martes se celebra el Día del Trabajador, un punto de inflexión para las organizaciones sindicales, que aprovechan para hacer un llamamiento a toda la ciudadanía para que se sume a la manifestación que han convocado a las 12 de la mañana.
El secretario provincial de Comisiones Obreras, Emilio Pérez, recalcaba la importancia de hacer movilizaciones en la calle: “la movilización tiene efectos”. Ponía como ejemplo las sucesivas protestas por la subida de las pensiones, que han surtido sus efectos porque “el Gobierno se ha sentido presionado”.
Por eso, el martes reivindicarán un empleo de calidad, estable y con derechos. “Es más que evidente que la clase trabajadora sigue sufriendo las consecuencias de la crisis”. Así, reclamarán “que el crecimiento económico tiene que conllevar reparto y solidaridad”.
Uno de los puntos que tratarán será la necesidad de negociar convenios colectivos, dado que “la Patronal no tiene intención de hablar de incrementos salariales”, y según los datos que manejan, las empresas han generado unos beneficios de 36.000 millones de euros, según la Agencia Tributaria, un 12% más que en 2008. Es por eso, que los convenios deben garantizar “aumentos proporcionales a la productividad”.
El secretario provincial de UGT en Salamanca, José Luis Hernández, insistía en que la mejora económica no está derivando en los salarios de los trabajadores, mostrando datos tan preocupantes como que el 96% de los contratos en la provincia sean temporales, con una parcialidad involuntaria del 40%, y que tres de cada cuatro contratos temporales son de mujeres.
A esta situación se añade el trabajo estacional que se crea en Salamanca y la precariedad que deriva en que haya trabajadores pobres, la falta de prestaciones y la externalización con la que se pierde la relación laboral entre empresa y trabajador. Asimismo, José Luis Hernández, recalcaba la necesidad de eliminar la brecha salarial fomentando la conciliación, erradicando la violencia de género y dignificando los salarios en los sectores feminizados como el de la limpieza.
Toda la culpa, aseguraba, es de la reforma laboral, que “avala” estas prácticas. “La recuperación económica tiene que incidir en los salarios porque si no es imposible que salgamos de la crisis.”




