Marcelo García es un argentino residente en Salamanca desde 2004. Vigilante de profesión, atrás dejó su labor de Policía en su Mendoza natal debido a las amenazas que sufría por cumplir con su labor. Así, hoy en día sigue trabajando por la seguridad ciudadana. Pero, en sus ratos libres, trabaja en su gran hobby y pasión: los inventos.
Y es que este argentino busca soluciones para los problemas más comunes. Es por ello que ya está a punto de finalizar su último invento, un dispositivo para guardar las colillas de los cigarros.
Marcelo explica que se le ocurrió trabajando de portero en un local nocturno de Salamanca, y tras entrar en vigor la prohibición de fumar en el interior, cuando la gente empezó a salir a la calle, un cliente italiano le preguntó que dónde podía tirar la colilla que no fuese el suelo. Marcelo le indicó la papelera más cercana.
A partir de ese momento, Marcelo comenzó a pensar en una idea para que las personas no tirasen las colillas al suelo, que tanto contaminan y tan difíciles son luego de limpiar. Tras trabajarlo mucho y perfeccionarlo, ha logrado crear este pequeño dispensario de cartón reciclable antibacteriano y muy hermético, que se pega al paquete de tabaco. Al tener estas características, “no molesta y no huele”, uno de los grandes problemas que se encontraba al crear los primeros modelos.
Y es que, si bien en España no tenemos la costumbre de guardar y reciclar las colillas, ciertos Ayuntamientos, como el de Madrid, están empezando a multar a los fumadores que tiran los restos al suelo. Una de las soluciones propuestas por Manuela Carmena fue dar una pequeña cartera para guardar las colillas, pero la gente las dejó de usar “porque no las encontraba” y desprendían un fuerte olor, explica Marcelo.
Este dispensario, que será gratuito para el usuario, ya que se pagará con la publicidad en su exterior (ya cuenta con 16 patrocinadores), podría acoger entre 10 y 12 colillas. Así lo diseñó Marcelo, que pensó que si lo hiciese para guardar las colillas del paquete entero “sería demasiado grande y molestaría”. De esta manera, tiene el tamaño perfecto para acoplarse al paquete de tabaco, al que se pega. Una vez completo, se despega y se tira a la basura. Parece sencillo, pero no fue hasta el quinto prototipo cuando consiguió que la idea funcionase.
Marcelo García, que curiosamente no es fumador, sabe que su implantación en la sociedad va a ser difícil, pero cree que hay ciertos sitios, como piscinas, playas, ríos o montañas, donde puede venir muy bien. Además, opina que si la gente lo tuviese lo utilizaría. Tiene previsto presentar el proyecto precisamente al Ayuntamiento de Madrid, al que le ha realizado logos personalizados. Y ya hay comercios que le han ayudado económicamente que creen que va a ser buena idea, como un bar en el Lago de Sanabria, paraje natural y en el que tirar colillas está sancionado.
Este argentino no crea los inventos por dinero, ya que no gana absolutamente nada, sino por “la satisfacción personal” de llevar a cabo su hobby. Marcelo espera que a finales de este mes o principios del siguiente ya se pueda el ‘colillero’ encontrar en bares, estancos o negocios que vendan tabaco.
Un dispositivo para evitar el robo de coches y no conducir borracho, su gran invento
El ‘colillero’ no es la única patente que posee Marcelo. Su primer invento fue un dispositivo que se acopla al freno de mano de los coches y que sirve para evitar su robo. Esta idea le sobrevino porque en Argentina se roban tres coches por minuto “cuando yo era Policía, ahora el número habrá aumentado”.
Así, para evitar la sustracción él en su coche tenía un dispositivo similar al candado numérico de las maletas. Pero se le ocurrió mejorarlo, creando un sistema similar al de las cajas fuertes. Para ello contó con la colaboración de una tienda cercana a su casa que le explicó el funcionamiento de los cierres electrónico y le dio algunos planos.
Tras trabajarlo mucho, creó un dispositivo que, una vez bloqueado, necesitaba introducir un código de 6 cifras para liberarse. Si se introduce tres veces mal esa clave, el dispositivo envía una señal de alerta a dos teléfonos móviles que se introducen previamente. Además, una vez que se comienza a introducir el código, el usuario sólo cuenta con dos segundos para marcar cada dígito. Esto sirve también “para evitar que se conduzca el coche borracho”. Así, el dispositivo cumple una doble función de seguridad ciudadana.
Por esta idea fue premiado en el 2009 en el Salón de Invenciones de Ginebra, Suiza. El problema es que la inversión necesaria para la fabricación del dispositivo es de en torno a 15.000 euros, por lo que su implantación es difícil.
El sudor de las axilas, otro gran problema para el que tiene solución
Todas las ideas de este expolicía van destinadas a solucionar los problemas más comunes. Y es que su otro invento es un parche anatómico, similar a una toallita femenina, que se coloca en las axilas y reduce el 100% de la transpiración.
Esto lo ideo para poner fin a un contratiempo que todo el mundo sufre, incluido él. Así, el parche recoge la sudoración y evita que traspase a la ropa. Además, tiene incluido una pequeña cantidad de gel para evitar el mal olor. Por ello, “me puedo quitar la chaqueta en verano sin ningún problema”, explica Marcelo, que ha conseguido así evitar las manchas en las axilas que incomodan a muchas personas.
Más ideas para el futuro
Marcelo García confirma a SALAMANCA24HORAS que tiene muchas ideas futuras, pero que tiene que ir concretándolas y mejorándolas poco a poco. Así, espera que en el futuro pueda sacar a relucir más inventos que hagan a las personas la vida un poco más fácil.




