¿Son efectivas las vacunas? La mortalidad por COVID-19 en Salamanca es 25 veces inferior desde su llegada

El pasado noviembre, con cifras de contagio similares a las de este julio, se registraron 100 fallecimientos por los 4 actuales. Las hospitalizaciones han caído un 97% respecto a ese mes y un 70% en comparación con la cuarta ola

Siguen las vacunaciones COVID en la provincia. ICAL
Siguen las vacunaciones COVID en la provincia. ICAL

El impacto de la quinta ola ha pillado al conjunto de la sociedad española, también la salmantina, con el pie cambiado. El mes de junio había presentado unas cifras inmejorables, siendo la mensualidad de 2021 con menos positivos detectados (tan solo 385 en nuestra provincia), tan solo una muerte y las hospitalizaciones cayendo en picado. La vacunación estaba dando sus frutos y, por un momento, nos olvidamos de la pandemia, de que vivimos en una situación sanitaria terriblemente delicada y nos dejamos ir. (Para una mejor visualización de los recursos gráficos se recomienda lectura en horizontal*)

Mascarillas fuera, apertura del ocio nocturno, el toque de queda era una cosa del pasado y, de repente, explosión de contagios en el mes de julio. Cuando las olas ya parecían una cosa del pasado, la cuarta ‘casi’ que ni la notamos (menos de 2.000 casos y 17 fallecidos en abril y mayo), la quinta nos sobrevino como un tsunami y con ella sobrevino el regreso de las restricciones y, sobre todo, del miedo.

El mes de julio deja el siguiente balance: 3.309 nuevos positivos en Salamanca -más que marzo, abril, mayo y junio de 2021 juntos-, un máximo de 15 ingresados en planta, 2 en UCI y 4 fallecidos como consecuencia directa del COVID-19. Este aumento vertiginoso en los infectados, con cifras diarias que recuerdan a la onerosa tercera ola (270 casos el pasado 7 de julio), puso en jaque una máxima dentro de la recuperación: las vacunas. Ese salvavidas que ha llegado en forma de inmunización empezó a mirarse con recelo por parte una parte no desdeñable del conjunto de los ciudadanos.

NUEVOS CONTAGIOS EN SALAMANCA

La efectividad de las vacunas

Pero, ¿están funcionando las vacunas? La respuesta es absolutamente sí y los datos dan buena cuenta de ello. Primero, recordar una vez más que las vacunas no son la panacea, son unos sueros que fortalecen la inmunización y protección frente al coronavirus, pero que no son un remedio infalible ante el contagio, la transmisión y, en última instancia, la enfermedad. Su labor principal es preparar al sistema inmunitario para que este pueda reaccionar en caso de contagio y evitar el colapso sanitario reduciendo ostensiblemente el número de hospitalizaciones y fallecimientos.

Una labor que se inició en los últimos días de 2020 y que ya se está notando entre la población salmantina. Una comparativa entre la quinta ola y sus predecesoras servirá para ilustrar esta cuestión. Este último aumento en los contagios por coronavirus se inició a finales de junio y se está manteniendo durante el presente mes. El resultado ha sido más de 3.300 casos en menos de una treintena, unas cifras mensuales que superan a todos los contagios de la cuarta ola (1.945 casos en abril y mayo, 2.605 si agregamos el mes de marzo), a los registrados el pasado mes de febrero (2.605 casos, en las postrimerías de la tercera ola) o muy cercanos a los contabilizados durante la primera ola y explosión de la enfermedad (4.295 casos de marzo a mayo de 2020).

Todo ello ha redundado en que la incidencia se haya disparado, alcanzando el máximo nivel de riesgo, y que Junta haya vuelto a poner coto al ocio nocturno, principal foco de contagio, de acuerdo con los expertos. Sin embargo, de haberse vivido esta situación sin vacunas estaríamos hablando de un escenario de colapso sanitario y decenas de muertes semanales, sino diarias. Gracias a que casi el 70% de la población salmantina ha recibido una dosis contra el COVID-19 el número de fallecimientos y hospitalizaciones ha caído en picado en comparación con otros.

MUERTES POR COVID EN EL HOSPITAL DE SALAMANCA

Las muertes se reducen un 75% respecto a la cuarta ola

Durante este último mes se han registrado 4 muertes en el Hospital Universitario de Salamanca relacionadas con la infección por coronavirus. Igualmente, la presión hospitalaria se ha mantenido dentro de los estándares de nueva normalidad no superando la cifra de 15 ingresados en planta y 2 en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Solo en la cuarta ola se registraron 17 fallecimientos durante los meses de abril y mayo, cuatro veces más que en la quinta y actual ola. Con 1.945 casos, un 40% menos de los registrados en lo que llevamos de julio, el Hospital de Salamanca alcanzó los 50 ingresados en planta y 14 en UCI por COVID-19. Es decir, la hospitalización ha caído un 70% en planta y un 85% en UCI en relación con el último incremento de contagios que se produjo la pasada primavera. Cabe recordar que para el inicio del mes de abril ni tan siquiera el 15% de la población salmantina había recibido una dosis del suero contra el COVID-19.

La primera ola, tan solo un 23% más de casos que este julio, multiplicó por 90 las muertes y por 28 los ingresos en UCI

Pero si nos vamos a la primera ola, donde se registraron 4.295 casos entre marzo y mayo de 2020 (ambos meses inclusive) -es decir, solo un 23% más de casos que durante este julio-. No obstante, los fallecimientos no fueron solo un 23% más que en esta quinta ola, sino que se contabilizaron 363 óbitos en el Hospital Universitario de Salamanca (sin tener en cuenta las muertes en residencias y otros escenarios), lo que es un 9.000% más que los muertos que los registrados en este último periodo de incremento en los contagios.  Es de justicia destacar que en aquel periodo el tratamiento contra la enfermedad y el conocimiento médico que se tenía sobre esta no es el mismo que en la actualidad.

Asimismo, los ingresos en planta alcanzaron los 382 y los ingresados en UCI en 56. Ahora, tras las medidas restrictivas, el conocimiento de la enfermedad y, también, el amplio porcentaje de personas inmunizadas con la vacuna estas cifras no superan los 15 ingresados en planta y los 2 en UCI.

OCUPACIÓN PLANTA SALAMANCA

Las hospitalizaciones caen un 97% respecto a noviembre de 2020, con cifras de contagio similares

Una última comparativa, durante la segunda ola -aquella que se produjo entre los meses de septiembre y noviembre, si bien el inicio podría cifrarse ya en agosto- el mes de noviembre acumuló 3.743 nuevos casos, una cifra similar a la que dejará este mes de julio de 2021. En aquella treintena, donde todavía no se había inoculado una sola vacuna, se registraron 100 fallecidos en el Hospital Universitario, el cual alcanzó una presión asistencial de 203 ingresados en planta y 32 en UCI contagiados por COVID-19. Los fallecidos son 25 veces inferiores actualmente a los de aquel mes de noviembre de 2020, asimismo la presión asistencial ha decrecido en un 97% los ingresos en planta y en un 94% las camas de UCI COVID-19.

Todos estos datos nos ayudan a comprender de mejor manera el impacto de las vacunas en la evolución de la enfermedad. El aumento de casos, asociados en su inmensa mayoría a una población joven que no se encuentra inmunizada con el suero contra el coronavirus y cuyo ocio es mucho más riesgoso que el de otras capas de edad mayores, no debe ser una excusa para abjurar de la efectividad de las vacunas, ya que los números nos indican muy a las claras cómo ahora un mismo número de contagios no acarrea ni las mismas muertes ni la misma presión hospitalaria, los dos principales problemas que se pretendían atajar con los sueros frente al COVID-19. Ahora bien, la transmisión persiste y el coronavirus sigue siendo una realidad en nuestro día a día.

OCUPACIÓN UCI SALAMANCA

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