La capital del Tormes por fin dará un vuelco meteorológico, y atrás quedará la borrasca ‘Domingos’ que tantos desperfectos ha provocado en la ciudad charra y en el resto de la provincia. La lluvía tendrá su especial protagonismo, normal para la época en la que estamos, pero dará tregua en algunos tramos de los próximos siete días.
A pesar de que durante el lunes la Agencia Estatal de Meteorología ha informado de unos cielos totalmente encapotados en el que primará el color gris, se ha descartado la lluvia en Salamanca. Eso sí, en algunos puntos de la provincia puede que esto no sea así, y las precipitaciones pueden hacer acto de presencia. Los tres días siguientes, sí que volverá el agua, sobre todo en la mañana del martes, en la tarde del miércoles y durante toda la jornada del jueves. La nieve, asimismo, se sumará a la fiesta meteorológica a partir de los 1.400 metros el martes, y de los 1.500 el miércoles. Las mínimas, querrán acercarse al frío gélido, pero se quedarán en torno a los 3 grados. En cambio, las máximas, girarán alrededor de los 11 grados.
El fin de semana comenzará de forma parecida a los cuatro días anteriores. El viernes, probablemente, haya que sacar los paraguas por el 70 por ciento de lluvia que se ha previsto. El sábado, en cambio, cambiaremos en algunos tramos del día las nubes por el sol. Ya el domingo, se han descartado las lluvias. Al igual que cambia el cielo, también lo harán las temperaturas, donde habrá una gran subida de las mínimas, sobre unos 10 grados, y unas máximas que rozan los 20 grados.
Como hemos visto, los abrigos no tendrán que ser guardados, exceptuando algunas horas del fin de semana. Del mismo modo, el hecho de que el tiempo cambie totalmente hace que se pueda planear un fin de semana agradable por el giro radical de las temperaturas.




