Los veterinarios están impulsando de forma voluntaria una gran red de vigilancia epidemiológica en el sector para conocer la evolución del Covid-19 en animales bajo el concepto ‘One Health’, ampliamente reivindicado por la profesión veterinaria, que recuerda la estrecha relación entre la salud humana, la salud animal y el respeto al medio ambiente. Esta red permitirá estar en alerta y conocer de forma inmediata si ocurre algún cambio en la evolución del coronavirus relacionado con los animales que pudiera afectar a la especie humana y poder proponer así las medidas necesarias.
Desde el Comité de Trabajo recientemente impulsado por la Organización Colegial Veterinaria (OCV) a nivel nacional se ha desarrollado documentación para informar a todos los profesionales del sector sobre los puntos clave a observar en los animales y sobre las medidas a tomar en este trabajo en red.
Entre las pautas figura notificar de forma inmediata a las autoridades, Colegios profesionales y Organización Colegial Veterinaria cualquier comportamiento o síntoma sospechoso que se detecte en un animal. Recuerdan que hay casos excepcionales a nivel mundial de positivos en perros, gatos o tigres, todos tras estrecho contacto con personas infectadas. No hay evidencia científica hasta ahora de que los animales infectados lo transmitan a otros animales o al hombre. Se insiste, por tanto, en que a día de hoy ni propietarios de mascotas ni ganaderos deben cambiar su relación con sus animales domésticos o de producción.
El presidente del Consejo de Colegios Profesionales de Castilla y León, Luciano Díez Díez, se muestra crítico ante el “ninguneo sanitario” que sufre la profesión veterinaria en España en la lucha contra el Covid-19 “pese a ser, como profesión, la que más experiencia tiene en la lucha contra las epidemias que acaban con la cabaña ganadera, provocan la ruina del sector y la escasez de alimentos en las poblaciones”.
Pese a ello, señala Díez, “seguimos tomando medidas. Por un lado, nuestro Comité de Expertos a nivel nacional está informando a todos los compañeros sobre las medidas a adoptar ante cualquier anomalía que se detecte. Y, por otro, gracias a la inestimable, desinteresada y ninguneada colaboración de los veterinarios repartidos por toda la geografía, es posible impulsar esta red de vigilancia epidemiológica que nos permitirá estar en alerta”.




