VÍDEO | Desgarradora carta de una madre que entra en prisión a su hija de 9 años maltratada por el padre

Alicia Espinosa Martín irá a prisión el lunes por desobedicencia a la autoridad: "Espero que muy pronto la Justicia sea Justicia y en vez de ver en mí una madre nefasta por no obligar a su hija a estar con mi maltratador, vean a un maltratador que sigue maltratando"

 CARTA ABIERTA DE ALICIA ESPINOSA MARTIN
CARTA ABIERTA DE ALICIA ESPINOSA MARTIN

Alicia Espinosa Martín está a punto de entrar en prisión. Seis meses de condena por desobediencia a la autoridad.  Aunque ha pedido el indulto y ha solicitado realizar trabajos sociales o llevar la pulsera telemática, da por hecho que el lunes le tocará separarse de sus dos hijas mayores. La pequeña, de siete meses, irá con ella. "Tengo que mantenerme fuerte, sigo siendo madre de tres niñas".  "No tengo antecedentes, entro en la cárcel porque mi 'delito' se sigue repitiendo, la niña sigue sin quedarse con él", explica Alicia Espinosa.

Las redes sociales se están movilizando para dar a conocer el testimonio de esta madre de tres hijas que en el vídeo se dirige a una de ellas, de 9 años, maltratada desde los primeros meses por su progenitor. "Espero que pronto, muy pronto, la Justicia sea Justicia, y en vez de ver en mí una madre nefasta por no obligar a su hija a estar con mi maltratador, vean a un maltratador que sigue maltratando". Maltrato de su pareja hacia ella y hacia sus hijas que nunca creyó casi nadie. "Siempre me decían que eran hechos aislados, cuando iba a urgencias con ellas me acusaban a mí".

Alicia Espinosa , que reside en Salamanca, cuenta en primera persona que se encuentra preparando la maleta para entrar en prisión y guardando y doblando "todas y cada una de las quejas que envié a los organismos oficiales". Entre lágrimas y sollozos, explica que también guarda "un nefasto papel como madre, porque así me siento, como una pésima madre de tres hijas a la que de nada le ha servido luchar ocho años".

"Ocho años, hija, han tardado en meterme presa, tú que me decías que tu padre te pegaba porque yo te obligaba a ir con él. Y hoy entro en la cárcel porque no te he obligado a quedarte con tu padre, ese al que no llamas padre, si no por su nombre de pila".

"Hija mía, algún día, ojalá pronto, te escucharán, atenderán a tus súplicas, porque dentro lo llevas y nadie te quiere escuchar. Pronto aparecerá quien ponga voz a tu voz, porque tus 9 años no sirven para hablar por ti misma. Pero llegará el día que se te oiga, se te escuche, y ese día espero que no sea tarde".

"Sufrí y sufrí mucho desde aquel momento que él llegó a mi vida, he soportado guantazos, insultos, palizas por no abortar. Después naciste tú, mi pequeña, y contigo una nueva manera de maltratarme. Atrás quedó lo que él siempre decía “yo por ti mato”, quedó atrás para grabarse a fuego en mis entrañas".

Alicia, entre lágrimas, recuerda los episodios continuados de violencia que se vivían en su domicilio. "Te tiraba por los aires y te zarandeaba para que dejases de llorar, una pequeña criatura de semanas.... Creciste, mi niña, y con tres o cuatro mesecitos vi como ese que a mí me pegaba te ponía en las cuerdas de la ropa, o te arrastraba en una caja de cartón llena de tus llantos y chillidos. Ese que te arrancó de tu cochecito y salió borracho corriendo contigo en brazos diciendo que jamás volvería a verte. Tú primer cumpleaños, tan especial para mí, pero ensuciado por sus insultos e imitaciones de aquél día que llegaste al mundo".

"Lamento en el alma que hayas pasado tu infancia acudiendo al punto de encuentro, de donde salías cada día con algo nuevo (un ojo morado, unos carrillos colorados, una sandalia rota, un punzamiento en la mano…) De nada sirvió que te levantaras aquella noche de agosto de 2015, a las 2 de la mañana, confesándome que el te pegaba. De nada sirvieron las denuncias porque te clavó una aguja, porque decías que te mordía el culete o porque te cortó un mechón de pelo. Es lamentable que denunciando una y otra vez la Justicia nunca consideraba los hechos probados, siempre anteponían su versión...y a mí me tomaban por loca o mala madre".

"Les decías que él te pegaba pero ellos no veían nada, no paraban de hacer informes diciendo que la culpa era mía"

"He perdido la cuenta del número de veces que iba a Aprome, tú te negabas a irte con él, incluso te escapabas físicamente y les decías que él te pegaba, no una si no muchas veces…..y en Aprome , una y otra vez se lavaban las manos, “no veían nada” y no paraban de hacer informes diciendo que la culpa era solo mía. Ni si quiera se molestaban en preguntar por qué no querías ir con él, y por supuesto, veían que volvías con una zapatilla rota, cabello cortado…."

"Y quiso tu custodia cuando entrara en prisión, pero gracias a Dios no se la han dado. Espero que pronto, muy pronto, la Justicia sea Justicia, y en vez de ver en mí una madre nefasta por no obligar a su hija a estar con mi maltratador, vean a un maltratador que sigue maltratando".




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