El Pleno del Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes dio luz verde definitiva este jueves a sus cuentas municipales y a la regulación de su plantilla para el año 2015 con el único voto favorable del equipo de Gobierno. Los presupuestos, que alcanzan los 8.451.611 euros, un 8,3 % más que el pasado año, fueron censurados por los tres grupos de la oposición.
 
Mientras UPyD puso el acento en errores de cálculo apreciados en algunas aplicaciones presupuestarias, Izquierda Unida protestó "porque no se hayan tenido en cuenta las alegaciones de los trabajadores". Por su parte, y como ya hiciera en el debate previo de las cuentas, el Partido Socialista volvió a reiterar que incluyen una 'falsa' congelación de tasas porque el IPC de referencia había bajado "y aunque se nos dijo que se estabilizaría al alza eso no ha sucedido". De igual modo, los socialistas santamartinos también reiteraron su desacuerdo con la modificación del ordenamiento laboral municipal. Estos presupuestos, apostillaron, "no son los que necesitan para Santa Marta".

En su turno de intervención, la concejala de Economía y Empleo, Chabela de la Torre, apuntó que los errores apreciados por UPyD son "normales y asumibles" en la elaboración de unas cuentas municipales puesto que se van ajustando con el tiempo. Al portavoz de Izquierda Unida le replicó que sus reivindicaciones "más que de los trabajadores, son suyas" por lo que, en opinión de la Torre, su intervención estaba fuera de lugar. Finalmente, se defendió de las alegaciones socialistas recordando que "hay cosas más importantes que debatir que el tema del IPC"; un asunto sobre el que la concejala ya había ofrecido explicaciones al detalle en una sesión plenaria anterior. 

Acuerdo en varias mociones

En el capítulo de mociones y, en contra de la tendencia habitual, el equipo de Gobierno respaldó la planteada de forma conjunta por los grupos de la oposición relativa al apoyo a la Iniciativa Legislativa Popular para la protección social de los pacientes con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. Los proponentes defienden la puesta en marcha de una cobertura social pública para la enfermedad. De esa forma, quienes la padecen tendrían la posibilidad de acceder a prestaciones y, al mismo tiempo, se podría potenciar la investigación "para seguir avanzando" y la formación de especialistas, además de la creación de equipos especializados.

De igual modo, salió adelante la planteada por Izquierda Unida para elevar la voz ante la situación de las listas de espera, las condiciones de los pacientes y la reducción del número de facultativos en el Hospital de Salamanca, una argumentación similar a la de la moción emanada del Grupo Popular, y también aprobada aunque con la abstención del PSOE,  para instar a la consejería de Sanidad de la Junta a mantener una plantilla orgánica "más acorde a las necesidades reales". Al mismo tiempo, los populares piden la consolidación de las plazas eventuales y la optimización de la actividad docente e investigadora en el Complejo Hospitalario.  En este sentido, el PSOE argumentó su abstención recordando que el panorama que planteaba el Partido Popular, que en la parte expositiva de su moción hizo referencia al estado de las obras, era ?de Alicia en el País de las maravillas?.

Otro de los puntos de encuentro de esta sesión plenaria  se pudo ver ante la moción planteada por Unión, Progreso y Democracia para la instalación de una red Wi-Fi municipal gratuita en centros comerciales, edificios públicos y zonas comunes de Santa Marta de Tormes como ya existió entre 2008 y 2010. Tan solo la abstención de Izquierda Unida evitó la unanimidad. El argumento para justificar su postura señalaba que una herramienta así en lugares como los centros educativos y sus inmediaciones podría distraer al alumnado e incluso disuadirlo de realizar otras actividades.

Momentos de tensión

La sesión plenaria estuvo marcada por la presencia de cuatro funcionarios de policía que, en un primer instante, fueron expulsados por el alcalde, Javier Cascante, al exhibir sobre su ropa lemas relativos a la situación laboral del personal municipal. El regidor adujo que el reglamento impide que durante el pleno se muestren carteles. Minutos después, tres de los cuatro hombres regresaron al Pleno con un atuendo normal. Cuando el alcalde pidió que constara en acta que habían regresado, estos prorrumpieron en aplausos por lo que fueron apercibidos de la expulsión definitiva. 

Ya en el turno de preguntas para el público asistente a las sesiones, uno de los funcionarios pidió igualdad de trato ?pues en otras ocasiones a otros vecinos si se les ha permitido mostrar pancartas y carteles?. Además, trató de debatir con el alcalde respecto a lo sucedido al inicio. Javier Cascante zanjó el intento al exigirle que se limitara al ruego o la pregunta y no hiciera juicios de valor. A continuación formuló varias preguntas relativas al personal del Ayuntamiento y volvió a enzarzarse verbalmente con el primer edil al reprocharle ?que no respeta los derechos laborales de sus trabajadores?, una apreciación que ni Cascante ni su equipo de Gobierno toleraron.

 

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