Aunque hasta el martes, 23 de mayo, no se inaugura oficialmente la Feria, desde el día 19 se inician los trabajos en el hábitat minero, donde se procederá al sorteo de piedras que posteriormente comenzarán a tallar los cinco escultores elegidos entre los cerca de 30 candidatos a participar en la cita.
En esta ocasión no habrá categorías. Es una de las grandes novedades de la cita al igual que la realización de visitas guiadas por la localidad, que terminarán en el propio hábitat.
La decimoséptima edición de la Feria de la Piedra rendirá homenaje, además, a las dos décadas desde la llegada de la principal materia prima de la localidad a tierras japonesas.
La Feria, que celebra de forma paralela el quinto certamen provincial de la piedra, cuenta con un presupuesto de 30.000 euros y vuelve a incluir multitud de actividades entre las que también destacan un festival de música, un concurso de tapas, talleres infantiles de caligrafía japonesa, visitas guiadas al hábitat, exhibiciones del oficio de cantero o charlas con la piedra como tema principal. El certamen cerrará sus puertas el viernes, 26 de mayo, con la habitual interpretación del baile de las picas.
La presentación de la cita a cargo del alcalde Manuel Gago y la concejala María Cuesta sirvió también para reivindicar el uso de esta materia prima que en la actualidad, y dadas las circunstancias, se utiliza más en reformas que en construcción de obra nueva. De hecho, la actividad de las canteras está prácticamente paralizada.




