Piden la dimisión de José Bravo por lo sucedido en el Pabellón Municipal durante la fiesta de los quintos

El alcalde Manuel Gago revela que no se ha denunciado al responsable de los desperfectos en la instalación deportiva que provocaron la suspensión de actividades durante dos jornadas y la oposición le acusa de eludir sus responsabilidades. El PP asegura que la noche de la fiesta algunos menores consumieron alcohol en unas instalaciones en cuyo interior también se fumo "a pesar de estar terminantemente prohibido"

 Piden la dimisión de José Bravo por lo sucedido en el Pabellón Municipal durante la fiesta de los quintos
Piden la dimisión de José Bravo por lo sucedido en el Pabellón Municipal durante la fiesta de los quintos

Villamayor celebró este miércoles un Pleno Extraordinario a petición del PP para tratar de aclarar lo sucedido durante el primer fin de semana de febrero cuando la fiesta de los quintos, celebrada en el Pabellón Municipal de Deportes, provocó unos desperfectos que obligaron, incluso, a cerrar la instalación durante 48 horas para solucionar el problema con el consiguiente perjuicio para aquellos ciudadanos de la localidad que realizan allí diferentes actividades.

Como era de esperar, los concejales populares fueron los más vehementes ante un asunto, remarcaron, que puso de manifiesto diferentes deficiencias, una situación que para el portavoz de Ciudadanos en el municipio merece la dimisión de quien era por entonces alcalde en funciones, José Martín Bravo, sobre el que recae la responsabilidad de la autorización para celebrar un evento “tras el que, por suerte, no hubo que lamentar víctimas pero de haber sucedido algo recaería sobre su conciencia”, subrayó Luis Holgado quien, como responsable de Seguridad Ciudadana en el mandato municipal anterior, apuntó que “se debe ser muy escrupuloso con decisiones de este tipo y consultarlas con los técnicos antes de otorgar la autorización”.

Precisamente en lo relativo a esa autorización se hicieron visibles las diferencias entre los propios miembros del Equipo de Gobierno. Mientras el concejal de Festejos, Óscar Casas, dejó meridianamente claro que el evento se celebró pese a su oposición, -“es una decisión que se tomó por mayoría y yo acato”-, y precisó que existía una solicitud por escrito para pedir que se autorizara la celebración de la fiesta, su compañero en tareas de Gobierno, José Martín Bravo, lo dejó en evidencia al apuntar que una solicitud como tal no existía, “sino un papel en el que los organizadores se comprometen a comportarse con responsabilidad”.

Desde el PP se criticó que el acto no contara con vigilancia específica, argumento rebatido por el alcalde Manuel Gago al recordar que si no se esperan más de 300 asistentes no es obligatorio dotar de vigilancia privada al recinto. Dado que, a juicio del PP no hay control de la instalación, “las rodadas en el suelo no solo son huellas de entrar y salir a recoger equipos sino de hacer varios trompos”. En ese sentido, el concejal Óscar Casas reveló que la persona que se terminó responsabilizando de lo sucedido explicó que al meter el coche la primera vez este había patinado involuntariamente pero al ver la facilidad con la que eso sucedía decidió hacer un trompo. Las rodadas en el suelo evidencian, reconoció Casas en sintonía con la oposición, que fue más de un derrape.

Especialmente grave para PP y Ciudadanos es el hecho de que en el momento de que el vehículo irrumpió en el Pabellón todavía había varias personas dentro por lo que se felicitan de que finalmente no sucediera nada “pero de haber sido así pesaría sobre nuestras conciencias como responsables civiles”, señaló Luis Lopo, perplejo -al igual que los concejales populares- cuando conoció por boca del alcalde que el Ayuntamiento no tiene pensado denunciar al autor confeso de los hechos. “El pueblo está cansado de este señor y tenemos la obligación de denunciar ante la comisión de un hecho delictivo”, señaló el concejal de Ciudadanos. “Si no quieren denunciar, pónganlo al menos en conocimiento de la Fiscalía porque, de no hacerlo, incurren en omisión de su deber de denunciar”, matizó.

El Grupo Municipal Popular también pidió información acerca de las medidas que se les exigieron a los quintos para poder celebrar la fiesta, por saber si se ha puesto el mismo celo con ellos que con otros colectivos que realizan eventos en la localidad. A la vez, acusó al Equipo de Gobierno de tratar de engañar a los usuarios con las justificaciones para no realizar actividades los dos días posteriores a lo sucedido en el Pabellón y mostró su indignación al conocer que los afectados no van a ser compensados. Además, acusó a los máximos responsables municipales de evidenciar falta de planificación y de infrautilizar a los vigilantes municipales con los que cuenta Villamayor.

Por último, el PP también quiso poner el acento en la presencia de menores en la fiesta “que nos consta que consumieron alcohol en el interior del recinto”. Asimismo, añadieron, aquella noche “también se fumó en aquel espacio, donde lógicamente está terminantemente prohibido”.

 

 

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