Carpio Bernardo es una entidad de  población perteneciente a Villagonzalo de Tormes donde viven alrededor de una docena de familias. Villagonzalo dista de la capital 20 kilómetros, lo que es un buen motivo para acercarse a pasar una inolvidable tarde de sábado en un escenario, tanto natural, histórico como puesta en escena de marcado color medieval.

Carpio Bernardo, como la mayoría de los pueblos de la provincia hoy está casi despoblado, pero abundan restos de enseres del calcolítico en las proximidades en incluso se ha encontrado un bifaz paleolítico a unos cientos de metros del pueblo. Junto al casco urbano de Carpio-Bernardo hay una elevación del terreno: el Carpio, en el que el Padre Belda, en los años 60 encontró algunas de las mejores piezas de cerámica que exhibe en el museo arqueológico de los padres Reparadores de Alba de Tormes. Posiblemente ya estuviera fortificado en época romana, pues se encuentra junto a la calzada romana de Alvia (Alba de Tormes) a Salmántica, de la que se conserva un pequeño tramo. Hoy, en lo que en algunas cartografías se llama "La peña de la traición", quedan vestigios de un castillo de época no determinada, pero del que se tienen referencias escritas del siglo IX y donde transcurre la vida de Bernardo del Carpio.

Pero dejemos atrás la historia de Carpio Bernardo y vayamos con sus fiestas a celebrar este sábado. Estas fiestas son de carácter medieval. En ellas se hace una comida y regalan una especie de puchero de cerámica. También se hacen actuaciones medievales y se recitan textos sobre Bernardo del Carpio. Por la noche se sube al monte al lado del pueblo con antorchas para recitar poemas, cánticos....

Este año cae el 19 de mayo la fiesta medieval. Los visitantes si pueden, mejor que acudan vestidos con ropa de la época medieval.

A modo de introducción histórica, vayamos con un texto del romance de Bernardo del Carpio.

Bernardo le niega el Carpio al Rey:

 

Las cartas y mensajeros del rey a Bernardo van,

que vaya luego a las cortes para con él negociar.

Bernardo, como es discreto, mal recelado se ha,

las cartas echó en el fuego, los suyos mandó juntar:

—Cuatrocientos sois, los míos. los que coméis el mi pan

nunca fuisteis repartidos. agora os repartirán:

en el Carpio quedan ciento para el castillo guardar:

los ciento por los caminos, que a nadie dejéis pasar;

doscientos iréis conmigo para con el rey hablar;

si mala me la dijere, peor se la he de tornar.

Con esto luego se parte y comienza a caminar;

por sus jornadas contadas a la corte fue a llegar.

De los doscientos que lleva, los ciento mandó quedar

para que tengan segura la puerta de la ciudad;

con los ciento que le quedan se va al palacio real:

cincuenta deja a la puerta que a nadie dejen pasar,

treinta deja a la escalera para el subir y el bajar,

con solamente los veinte a hablar con el rey se va.

A la entrada de una sala con él se vino a topar;

allí le pidió la mano, mas no se la quiso dar.

—Dios vos mantenga, buen rey, y a los que con vos están.

—Bernardo, mal seas venido, traidor hijo de otro tal;

dite yo el Carpio en tenencia, tú tómaslo en heredad.

—Mentides, buen rey, mentides, que no decides verdad,

que nunca yo fui traidor, ni en mi linaje lo hay.

Acordársevos debiera de aquella del Encinal,

cuando gentes enemigas allí os trataron tan mal,

que os mataron el caballo, y aun a vos querían matar:

Bernardo, como traidor, el suyo vos fuera a dar:

con una lanza y adarga de entre ellos os fue a sacar.

El Carpio entonces me distes por juro y por heredad;

prometísteme a mi padre. no me guardastes verdad.

—Prendedlo, mis caballeros, que atrevido se me ha.

Todos le estaban mirando. nadie se le osa llegar.

Revolviendo el manto al brazo. la espada fuera a sacar.

—¡Aquí, aquí, los mis doscientos, los que comedes mi pan,

que hoy era venido el día que honra habedes de ganar!

El rey, como aquesto vido, procuróle amansar:

—Malas mañas has, sobrino, no las puedes olvidar:

lo que hombre te dice en burla. de veras vas a tomar.

Yo te do el Carpio, Bernardo, por juro y por heredad.

—Aquesas burlas, el rey, no son burlas de burlar.

El castillo está por mi, nadie me lo puede dar;

quien quitármelo quisiere, yo se lo sabré vedar.   

El programa es el siguiente:

A partir de las 6 de la tarde:

- Pregón realizado por Miguel Ángel Sánchez (colectivo Ascua)

- Desfile-concurso de vestiduras medievales

- Animación callejera por Tropiezo Teatro

- Exhibición de Tiro con Arco

- Homenaje a Bernardo

- Teatro-Marionetas

- Juegos Medievales

- Bailes Medievales

- Lectura de Romances en el Carpio anochecer a la luz de las antorchas

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