El peñarandino, Miguel Ángel Sánchez Ávila, se ha encadenado este lunes durante casi doce horas a las puertas del Imserso en una acción de la Plataforma Sindrome Tóxico 'Seguimos Viviendo' a la que pertenece. Los manifestantes incluso habían anunciado una huelga de hambre, aunque finalmente por consejo médico, debido a sus problemas de salud, han abandonado su protesta a primera hora de la noche.
Con esta actuación, tras una nueva reunión en el Imserso, han querido recordar sus peticiones ante las autoridades. Miguel Ángel ha explicado que solo les dan buenas palabras sin que se avancen en sus reclamaaciones. "Queremos hacer entender al Estado que no nos envenenó el aceite de colza sino la imprudencia del Estado por haber permitido su consumo", ha afirmado este peñarandino, quien ha reclamado tener una buena calidad de vida.
La reparación moral y un homenaje de dignificad, el reconocimiento como víctimas a las familias o la creación de un comisionado de víctimas de la colza son otras de las reclamaciones de la Plataforma Síndrome Tóxico 'Seguimos Viviendo', junto a la creación de un centro o unidad de referencia en el Hospital 12 de octubre.




