La localidad de La Fregeneda ha vivido este domingo la popular celebración del Día del Almendro. Las actividades se iniciaron a las 11:00 horas con la tradicional recepción en el Ayuntamiento local. Quince minutos después tuvo lugar la recepción a los visitantes portugueses en el Muelle de Vega Terrón. El acto estrella de la jornada, la plantación del Almendro, se celebra a partir de las 12:30 horas e incluía, además, el pregón, que corrió a cargo del delegado de la Junta de Castilla y León en Salamanca, Bienvenido Mena. Tras su intervención tuvo lugar la lectura y entrega de premios de la XLVIII edición del concurso literario ?Flor del Almendro?. Una jornada también de hermanamiento con Portugal, pues cientos de salmantinos se trasladan después hasta el mercadillo en la localidad de Barca D'Alva.

?No os vengo a anunciar la primavera, no os vengo a anticipar tiempo de sol y de alegría, porque el almendro, en su humildad, os lo pregona ya con su manto rosado que todo lo inunda?, comenzó Bienvenido Mena su pregón. Y es que, continuó, ?no se me ocurre mejor reclamo que el que la propia naturaleza nos ofrece, al despertar de su sueño del invierno y llenar de vida lo que parecía muerto. Y entre todas las manifestaciones, es la del almendro la más llamativa, la más sorprendente, la más milagrosa y, sobre todo, la primera. De un árbol gris, con las ramas retorcidas, surge la belleza delicada de unas flores blancas y rosas, que aparecen antes incluso que las hojas, perfumadas, suaves de cerca y esponjosas de lejos, que parecen cubrir los campos de nieve?.

El delegado de la Junta ensalzó a los vecinos del Abadengo, ?de esta prolongación de Las Arribes?, a quienes definió como ?gentes muy sabias, que celebráis la primavera antes que nadie porque entendéis que con ella vendrá la fecundidad al campo y la prosperidad a vuestras casas?. A quienes alertó de que, al igual que el almendro, ?el mundo cambia, las personas pasamos, con nuestras preocupaciones, con nuestras alegrías, pero la naturaleza, sus ciclos, permanecen para recordarnos lo efímero de nuestras vidas y lo eterno del universo. Así nos lo trasmite el almendro y pienso que debemos recordarlo y tenerlo muy presente, para que nuestros afanes no nos distraigan y lo urgente no solape a lo importante?.

Por eso, ?entender esta verdad tan evidente no nos exime de nuestra responsabilidad en este corto rato que pasamos en el mundo: trabajar para mejorarlo, para dejarlo un poco mejor de lo que lo hemos encontrado. Le debemos a nuestros hijos y a nuestros nietos este tributo, cada uno en nuestra responsabilidad y en la medida de nuestras capacidades, pero sin eludirlo?.

Recuerdo a su oficio de maestro

Bienvenido Mena recordó sus inicios como maestro, recorriendo pueblos y escuelas, ?enseñando a niños y aprendiendo de ellos y de sus familias y os aseguro que es en el mundo rural donde he encontrado la verdadera sabiduría, la que se aprende de la naturaleza y sus ciclos, la que nos enseña, por supuesto, el humilde almendro?. Porque, continuó, ?las familias del campo, las que vivís de él y las que os habéis criado en los pueblos, me habéis enseñado a ser paciente, a esperar de la naturaleza sus milagros cíclicos. Me habéis enseñado que se puede aprovechar lo que nos da el campo y se pueden mejorar los cultivos con la mano sabia del labrador, pero la naturaleza no se domestica sino que se respeta en su esencia?.

Durante esa etapa descubrió la confraternidad del mundo rural. ?Aquí, en La Fregeneda, en toda esa línea imaginaria que separa España de Portugal y que llamamos La Raya, lo sabéis muy bien porque vuestra relación con los vecinos portugueses ha sido siempre estrecha y fructífera. En los años duros, cuando nos mirábamos de reojo o directamente nos dábamos la espalda, encontrábais la manera de mantener la relación comercial, personal y de vecindad como no puede ser de otra manera entre territorios y personas que geográficamente son uno?.

Una relación que puso como ejemplo frente a otras intenciones de disgregación, aludiendo de forma implícita a Cataluña. ?Desde la colaboración entre ambas regiones estamos consiguiendo ser un poco más prósperos todos y en este camino seguiremos. Mientras en otros territorios, en otras Comunidades, se insiste en un mensaje de separación y de confrontación, aquí, trascendiendo las fronteras políticas, nos convertimos en una sola comarca que comparte una cultura, una historia, una idiosincrasia y, sobre todo, una manera de entender el mundo que nos define y que se plasma?.

Final de la crisis

Concluyó Bienvenido Mena con una metáfora sobre la crisis aludiendo a los almendros en flor. ?Afrontemos esta primavera como un tiempo de esperanza después del duro invierno. No me refiero solo a los meses de frío que la preceden, sino a la larga crisis que nos ha sumido en la desesperanza desde hace demasiados años. Por fin, parece que el horizonte se presenta más despejado, parece que comenzamos a ver la luz y de nosotros depende que esta claridad se mantenga, trabajando duro, como lo estamos haciendo, para dejar a nuestros hijos nuevos tiempos de prosperidad?. 

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