El 23 de abril es un día doblemente señalado en el calendario en lugares como Salamanca. Por un lado, recoge la celebración del Día del Libro y, por otro, es festivo en toda la Comunidad por ser el Día de Castilla y León. Pero los salmantinos no se han conformado con la programación institucional: las calles de la capital ya estaban llenas de vida durante la madrugada.
Discotecas, bares y locales de ocio nocturno se han convertido en el escenario de la antesala del festivo, haciendo infinita la noche del miércoles al no venir seguida de un día laboral. Jóvenes y no tan jóvenes, universitarios y no universitarios se han dado cita en una Salamanca que los ha acogido con ganas, dispuesta a mostrar todo lo que puede ofrecer también cuando se esconde el sol.
Si saliste la madrugada de este miércoles, ¡búscate en esta galería!




