El Juzgado de Instrucción número 1 de Salamanca ha condenado a un salmantino mayor de edad y sin antecedentes penales a seis meses de cárcel y a la obligatoriedad de indemnizar a la víctima con 3.000 euros por emitir un testimonio falso, y haberle acusado de producirle lesiones cuando habría sido él mismo quien se habría autolesionado culpando a la víctima para recibir una indemnización económica indebida.
Según el testimonio recogido en la sentencia resolutoria que condena a este varón salmantino sería el 28 de junio de 2019 cuando dicho varón manifestaba que mientras se dirigía a la vivienda de un amigo por las zonas comunes, un vecino (la víctima) que se encontraba en la piscina comunitaria le increpó con expresiones como “tú me has enviado a la policía local para la obra que estoy haciendo, me tienes que pagar la moto que me la has destrozado, el perro no lo pienso meter para dentro, voy a por ti, esto no va a quedar así”. Asimismo, el condenado relataba entonces antes el juez que la (víctima) se le habría acercado enseñándole un vídeo de un perro y con un objeto punzante, que podrían ser unas llaves, le ocasionó lesiones en el cuello y en la zona del pecho.
Unas lesiones que se habría realizado él mismo para culpabilizar a la víctima. Aun así, formuló una denuncia a sabiendas que los hechos relatados no eran ciertos y acudió al Hospital fingiendo dolores provocados por arañazos y lumbalgia. Con este testimonio, el acusado solicitó una condena por un delito leve de lesiones para su supuesto agresor con la pena de tres meses de multa con una cuota diaria de diez euros, y reclamando así una indemnización de 2.464,82 euros.
El supuesto agresor, que finalmente fue la víctima fue absuelto el 14 de septiembre de 2020, condenando a su vez al acusado final, por manipulación de pruebas, a la pena de tres meses de multa a razón de 6 euros por día (540 euros), con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago, debiendo indemnizar a éste con la cantidad de 175 euros por las lesiones sufridas y con la cantidad de 600 euros por los daños morales.
Finalmente, el acusado deberá proceder a una indemnización de 3.000 euros en concepto de daño moral a la víctima de los hechos.




