​Decenas de cajas de preservativos, maquinillas de afeitar o bebidas alcohólicas: el botín de más de 700 euros robado en una tienda de la carretera de Ledesma

Para los dos varones, de origen extranjero, se han solicitado 18 meses de prisión. Han sido juzgados en la mañana de este martes en el Juzgado de lo Penal Número 2

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Dos hombres, de nacionalidad extranjera, han sido juzgados en la mañana de este martes por un delito de hurto grave, con el agravante de inhibición de sistemas de seguridad, petición solicitada durante el juicio por el Ministerio Fiscal en sus conclusiones finales, celebrado en el Juzgado de lo Penal número 2. Unos hechos que los dos han negado rotundamente, a pesar de la prueba audiovisual presentada por el Ministerio Público.

Según las declaraciones de testigos y las preguntas efectuadas por el representante del Ministerio Fiscal, los dos acusados se encontraban, algo que han admitido ambos, el día 2 de noviembre de 2018 en un supermercado de la carretera de Ledesma. Allí, según el vigilante de la empresa, una encargada del establecimiento le comunicó al personal de seguridad que, de repente, faltaban muchos artículos, por ello “realicé el visionado de las cámaras de seguridad y pude comprobar como en ellas los dos acusados quitaban las alarmas de los productos y se escondían los artículos en una especie de bandolera que llevaban, tirando debajo de las estanterías los dispositivos antirrobo”, ha afirmado en la vista oral uno de los vigilantes de seguridad del supermercado.

Por ese motivo, el establecimiento recogió el valor de lo sustraído en un ticket y días después acudió a la Comisaría de Policía a denunciar el robo de 14 cajas de preservativos, 48 bolsas de maquinillas de afeitar, 4 perfumes, 8 cremas, 4 enjuagues bucales, 4 botellas de vino tinto “Protos” y otras 4 botellas de champagne. Efectos que los responsables aseguraban que ascienden a más de 700 euros y que habían sido hurtados por ambos, según el visionado de unas imágenes de las cámaras de seguridad en las que se veía a uno de ellos abandonar el establecimiento sin efectuar ningún tipo de abono por los artículos introducidos en el bolso-bandolera.

De esta forma, la Policía Nacional cotejó las imágenes de las cámaras de seguridad y comprobaron que el rostro de uno de los presuntos autores del robo, estaba relacionado con otros delitos del mismo tipo denunciados por otros establecimientos, por lo que se puso una orden de búsqueda y captura.

El día 23 de noviembre, en el mismo establecimiento, volvieron a aparecer los dos varones. El vigilante de seguridad que estaba trabajando en ese momento, diferente al primero que declaró pero que también había visto las imágenes del día del presunto robo de los artículos, ha asegurado en el juicio “que sin ningún género de dudas ese día reconocí a estas dos personas, las vi –por las cámaras de seguridad- esconder entre su ropa y en una bandolera provista de papel de aluminio, diferentes cajas de bombones; al ver que no las abonaron, llamé a la Policía Nacional que procedió a su detención”. Ese día, los agentes les intervinieron las cajas de bombones, además de diferente material para manipular los dispositivos de alarma.

Unos hechos que los dos acusados niegan categóricamente “nosotros compramos agua, pan y dos redbull y nos fuimos. Salimos normal, como todo el mundo y no sé de qué me habla” –en referencia al hurto del día 2 de noviembre-, pero sí reconocen que fueron detenidos por la Policía Nacional cuando se llevaban las cajas de bombones. Su defensa, ha alegado que no existen pruebas suficientes como para incurrir en un delito grave de hurto al no existir una prueba anatómica realizada sobre las imágenes de las cámaras de seguridad.

Una visualización de las mismas que se ha aportado como prueba en el juicio, donde -durante casi un cuarto de hora- se aprecia, en color y con una calidad de imagen bastante alta, a dos personas “manipular objetos, intercambiarlos y guardárselos entre su ropa y en un bolso que portaban. Se dice comúnmente que una imagen vale más que mil palabras, aquí hemos visto no una, sino 14 minutos de imágenes; por lo que creo que aquí se está incurriendo en un delito de hurto grave, con el agravante de inhibición de sistemas de seguridad al portar una bolsa apantallada –forrada por dentro con papel de aluminio-. Por este motivo, solicitamos una pena de 18 meses de prisión para ambos”, ha concluido el representante del Ministerio Fiscal, añadiendo, además, que “es contundente que de común acuerdo roban de manera descarada”.

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