Los hechos, tal y como informan fuentes de la Comisaría de la Policía Nacional de Salamanca en la mañana de este viernes, 28 de agosto, ocurrieron en la madrugada del jueves, sobre las 06:15 horas, cuando agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana fueron alertados por la Sala de Operaciones del 112, para que se dirigieran a la avenida de los Cipreses, junto al número 101, donde un hombre tenía retenido a un presunto ladrón.
El alertante tenía retenido a un joven al que, presuntamente, había sorprendido en el interior de su vehículo, el cual presentaba la ventanilla de la puerta del acompañante fracturada. Según la Policía, cuando el propietario sorprendió a esta persona en el interior de su vehículo, le preguntó que hacía allí dentro, a lo que éste le contestó que había visto la ventanilla fracturada y se había sentado en el asiento del acompañante para llamar al 112. Ante la incoherencia de esta afirmación, el propietario del vehículo llamó a la Sala del 091 e impidió que el individuo se marchará del lugar hasta la llegada de las dotaciones policiales.
El interior del vehículo se encontraba totalmente revuelto y con la tapa que protege el sistema de arranque bajo el volante arrancada y tirada por el suelo. La persona sorprendida presentaba las manos con manchas de sangre seca.
En el momento de la detención, a dicho individuo se le intervinieron varios efectos, entre ellos un martillo y varias gafas de sol, que por gestiones posteriores se pudo comprobar que pertenecían a otros dos propietarios de sendos vehículos, los cuales habían sufrido el robo con el mismo modus operandi.
Al detenido le constan varios antecedentes por delitos contra la propiedad.




