Tres jóvenes, J.N.P., C.L.C. y F.L.C, han sido procesados durante la mañana de este martes acusados de un delito de robo y otro leve de lesiones. El Ministerio Fiscal solicita para cada uno de ellos una pena de 2 años de prisión y el pago de una multa de 2 meses a razón de 8 euros diarios. La vista ha tenido lugar en la Sala de Penal número Dos de los Juzgados de Salamanca con la declaración del denunciante, como testigo, y dos testigos más. Los tres acusados se han acogido a su derecho a no declarar.
Los hechos se remontan a la madrugada del pasado 7 de febrero de 2016 en un establecimiento hostelero de la localidad de Villares de la Reina, según consta en la denuncia, tres jóvenes llegaron a las manos con otro y presuntamente le robaron el móvil. El denunciante, en su declaración, ha asegurado que no ya no se acuerda de nada, que el teléfono apareció y que no ha vuelto a ver a quienes cometieron los hechos. Además, no ha reconocido a los acusados presentes en Sala.
La jueza ha procedido a la lectura de su declaración en los juzgados de instrucción, puesto que el denunciante se ha desdicho sobre el reconocimiento facial que practicó en los autos. Según ese testimonio, previo a la vista, el más bajo de los tres le golpeó primero y fue quien recogió su móvil cuando cayó al suelo producto de los golpes, que después continuó recibiendo por parte de los otros dos. Aseguró que no medió provocación alguna y que ya habían escupido en sus cervezas y el dueño del establecimiento se las había tenido que cambiar. Sobre el teléfono aseguró que no había recuperado la tarjeta, dónde tenía fotos de sus hijos, menores, y no quería que se hiciera mal uso de ellas.
En la vista ha reconocido que tuvieron una pelea pero no ha querido darle más importancia y ha asegurado a preguntas de la defensa que renuncia a la indemnización. Según ha declarado, el teléfono lo recuperó en el mismo establecimiento dónde los habían dejado los jóvenes. Eso sí, sin tarjeta.
Aquella noche estaba acompañado por un conocido, que también ha declarado como testigo, y recuerda que estaban tomando unas cervezas en aquel local y que su amigo llegó a las manos con otros tres, aunque no los ha reconocido en Sala. Sin embargo, a preguntas del Ministerio Fiscal ha recordado que sí los reconoció a través de fotografías en la fase de instrucción, aunque ahora asegura que no está claro.
El tercer testigo que ha depuesto en el acto era un trabajador del establecimiento hostelero, que también reconoció en fotografías al menos a dos de los acusados en la Guardia Civil, aunque en el juicio ha asegurado que no los conoce. Ha mantenido que el día de autos es consciente de que hubo una pelea pero él se encontraba en el interior de la cocina limpiando y que cuando salió ya no había nadie.
El Ministerio Fiscal ha solicitado sentencia condenatoria en los términos anteriormente descritos, mientras la defensa ha requerido la libre absolución de sus representados al entender que las pruebas practicadas en el acto de juicio no les incriminan, es más, ninguno de ellos ha sido reconocido por los testigos en la vista. El juicio ha quedado visto para sentencia.




