CAMBIOS EN LA EBAU Y LAS REVÁLIDAS

Los alumnos, favorables a que la EBAU fuese en junio y en septiembre, “como toda la vida”

Los alumnos, favorables a que la EBAU fuese en junio y en septiembre, “como toda la vida”

Reconocen que sí se están viendo afectados por el cambio de fechas y muestran su rechazo a que las recuperaciones sean en julio. Sin embargo, el malestar no es generalizado, y hay estudiantes que llevan el curso bien

Parece que a las instituciones pertinentes les gusta que se hable de las pruebas de acceso a las universidades. Si bien se viene reclamando por parte de estas que haya una prueba única en toda España y que así no se favorezca a determinados alumnos por proceder de una comunidad autónoma u otra, esta demanda todavía no se ha visto cumplida, aunque parece que se tratará en el Pacto de Estado por la Educación.

Sin embargo, una de las medidas que sí se ha aprobado en Castilla y León para que entre en vigor este año y que cumple una de las exigencias de las universidades es adelantar las fechas de las evaluaciones. Antes, los alumnos se examinaban a mediados de junio de la primera convocatoria y, para aquellos que no hubiesen podido presentarse a esta, estaba el mes de septiembre, que albergaba el segundo intento para acceder a una nueva etapa estudiantil.

Sin embargo, todo eso ya ha cambiado. Ahora, el alumnado que apruebe el curso a la primera se examinará de la antigua ‘Selectividad’ los días 5, 6 y 7 de junio, es decir, una semana antes. Ese quizá no sea un gran cambio (aunque, de hecho, sí lo es, porque obliga a adelantar las evaluaciones del curso, al menos, una semana), pero sí que lo es el adelanto de la segunda convocatoria. Esta será los días 4, 5 y 6 de julio, es decir, dos meses antes.

¿Eso qué supone? Pues que las recuperaciones de Bachillerato se adelantarán también unos dos meses, pasando de situarse en los primeros días de septiembre a mediados del mes de junio, aproximadamente, y dependiendo del centro. Un cambio que, a priori, perjudicará a los jóvenes estudiantes que hayan suspendido alguna asignatura, puesto que tendrán muy poco tiempo para poder estudiarla de nuevo.

Un cambio que no gusta a los estudiantes, ya que les deja “poco tiempo para estudiar”

Todos estos cambios en quienes realmente repercuten son en los estudiantes. SALAMANCA24HORAS ha podido conversar con varias alumnas y alumnos que se encuentran cursando 2º de Bachillerato en distintos centros públicos de la capital charra, y su malestar es evidente, aunque no generalizado.

Como una alumna del Martínez Uribarri nos comenta, este adelanto de fechas le parece “fatal, porque hay que adelantar la evaluación y nos dejan muy poco tiempo para estudiar”. Y es que, como un alumno del Francisco Salinas asegura, lo que está en juego es su futuro, ya que de la nota que obtengan “dependerá qué carrera podemos estudiar”.

Sin embargo, una alumna del Fray Luis de León cree que es mejor que hayan adelantado ligeramente la primera convocatoria, ya que así “tienes más reciente el temario”, aunque también reconoce que “tienes menos tiempo para preparártelo”.

Porque todos ellos recalcan que, ya de por sí, “se da mucho temario en poco tiempo”, y que ahora todo se condensa más porque se deben adelantar todas las evaluaciones. La estudiante del Fray Luis explica que a ella, en una asignatura de 24 temas, les están evaluando de 8 en 8, cuando normalmente se hacía de seis en seis, todo por unos cambios que, sin duda, les están afectando.

En definitiva, y como afirma sin tapujos la alumna del Uribarri, “no comemos el marrón nosotras por su mala organización”. “Es así, quien va a sufrirlo somos nosotros”, coincide el del Salinas.

Y es que los exámenes del curso los tendrán a mediados del mes de mayo, algo que les hace ir a una gran velocidad en las clases. “Mi evaluación es entre el 15 y el 20 de mayo, y si la suspendo en mayo, la recupero en junio, cerca del día 20” nos explica la chica del Uribarri, quien cree que “en julio no te pueden evaluar”, y es que le parece “fatal” que no haya septiembre, ya que “es un fastidio, sólo te dan un mes”.

El joven del Salinas se mueve en la misma línea y nos pone su ejemplo con las matemáticas. “Yo llevo mal matemáticas. Si la suspendo y tengo el verano para estudiarla e ir a una academia, pues igual puedo aprobar. Pero si sólo me dan un mes y, además, no puedo dejar las otras porque tengo que examinarme de ‘Selectividad’, pues así no creo que tenga tiempo para aprobar”.

Lo mismo opina la alumna del Fray Luis, que cree que “los que hayan suspendido la primera convocatoria difícilmente sacaran más nota en un periodo tan corto”, y que sí sólo suspendes una asignatura se podrá recuperar, pero si los suspensos ascienden a dos “es muy difícil que te puedas centrar y aprobar ambas”, y es que antes tenían “todo el verano para preparase todas las asignaturas y hacerlo bien”.

Además, todos los alumnos nos confirman que los profesores también se quejan en clase, admitiendo que “es todo un lío ahora” y que adelantar las fechas de la EBAU supone adelantar las fechas de las evaluaciones del curso, lo que, por lo visto, “no les ha parecido bien”, nos comentan los jóvenes estudiantes.

Llevan el curso con mucho estrés y temen la llegada de mayo

Pese a que en clase les repiten una y otra vez que no deben ponerse nerviosos y que la EBAU no es tan difícil como la pintan, las alumnas nos cuentan que están llevando el curso “con mucho estrés y un poco mal”.

Una de ellas, no obstante, afirma que este curso le está gustando más que el pasado, ya que le parece “más fácil”, y que está bastante centrada, especialmente en los períodos de exámenes. Pero que el resto del curso, al organizarse bien, sí tiene tiempo para ir con sus amigos o al pueblo.

Otra, sin embargo, reconoce que no le dedica el tiempo necesario al curso en sí, pero que este año está pudiendo quedar con las amigas mucho menos que el pasado, ya que están siempre ocupadas por los exámenes, y teme la llegada de mayo y de ‘Selectividad’, puesto que cree que no le dará tiempo a tener todo bien preparado.

De hecho, una de las soluciones que ha pensado no es sólo en “hacerlo después y volver a poner selectividad más tarde” (incluso a “finales de junio), sino que el temario que se da en 2º de Bachillerato se divida en más años “y más cursos”, algo que les permitiría abarcar un poco más de temario y, sobre todo, aprenderlo de verdad y no memorizarlo para un examen, que “es lo que pasará”, lamentan.

Otra es “poner menos temas para estudiar pero los más importantes durante más tiempo, hasta mediados de junio”, cuando creen que debería hacerse selectividad. Y todos vuelven a coincidir que la segunda convocatoria “debería de ser en septiembre, como en años anteriores” o “como toda la vida”, sentencian. 

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