Alicia de la Cruz - Sandra Marcos/BARÓMETRO S24H

¿Cuál será el futuro de las pensiones?: Los jóvenes salmantinos no se muestran confiados

¿Cuál será el futuro de las pensiones?: Los jóvenes salmantinos no se muestran confiados

Nueva entrega de la sección dominical de SALAMANCA24HORAS en la que se pregunta a la sociedad charra sobre diversos temas de actualidad. Hoy, turno para las pensiones

El sistema estatal de pensiones es uno de los elementos fundamentales del modelo de bienestar social europeo, pero a pesar de ello, la mayoría de los países miembros no han ahorrado lo suficiente para hacer frente al pago de dichas prestaciones. Esta situación a menudo se relaciona con la crisis económica, pero el trasfondo es otro, la crisis tan solo ha intensificado y adelantado las consecuencias. Y es que la insostenibilidad del actual sistema de pensiones español, de la que los medios se hacen eco frecuentemente, no es algo imprevisto, al contrario, se trata de lo que podría denominarse “una muerte anunciada”, de la que principalmente es responsable la evolución demográfica del país.

Si hay un elemento demográfico relevante para entender esta situación es la estructura envejecida del país, la cual supone una gran concentración de gente en las franjas de avanzada edad y poca población en edades jóvenes, lo que se traduce en términos de este problema como una pequeña base cotizante que tiene que sostener a una gran masa pensionista. De hecho, la provincia de Salamanca es una de las más envejecidas del país, contando con altas cifras de pensionistas, a finales de 2017 casi alcanzaban los 80.000, lo que supone alrededor de un 25% de la población total. En tan solo un año este colectivo ha aumentado en unas 600 personas, y su pensión media es de las más bajas de Castilla y León.

Este fenómeno se puede explicar con la bajada que se da en las tasas de natalidad, a la que acompaña una reducción de la tasa de fertilidad. Este indicador refleja el número de nacimientos medios por cada mujer, que ha sufrido un muy importante descenso progresivo desde 1976, donde había una media de 2,77 hijos, que ha pasado a ser de 1,30 hijos por mujer en la actualidad. Esta realidad va unida al incremento de la esperanza de vida, que ahora mismo alcanza en el territorio nacional una media de 83 años.

Está claro que la simultaneidad de estos dos factores y el agravante de la crisis económica, hacen que este problema se vuelva más urgente por las cargas de deuda y el crecimiento del desempleo, por lo que se ha desatado un mar de dudas sobre la solidez del sistema de pensiones en el presente y en el futuro, una situación que ha vuelto a puesto sobre la mesa de debate la necesidad de nuevas reformas, como el reclamo de un sistema de cuentas nacionales “transparente y flexible” ajustado a la evolución demográfica, permitiendo de esta forma a las personas saber la prestación que les corresponderá, para que puedan organizarse de la mejor manera posible.

Un elemento clave en las pensiones son las tasas de sustitución, que estipulan qué porcentaje del salario que se tuvo durante la vida laboral se recibirá a través de la pensión, y podemos ver cómo en España este es del 73%, uno de los más altos de Europa, hallándose bastante por encima de la media de países de la Unión Europea (que está en un 58%) y sobrepasando con aún más diferencia la media de la OCDE, de un 53%. Esto supone que España no sólo tiene una gran masa pensionista, sino que además estas pensiones son bastante altas en relación al salario percibido durante la vida laboral, lo cual supone un doble hándicap para el sistema.

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Por otra parte un indicador también relevante a la hora de estudiar la sostenibilidad de nuestro sistema de pensiones es el porcentaje de gasto público, aspecto en el que España se vuelve a situar bastante arriba, ya que un 11,4% de su PIB destinado al pago de pensiones, por encima de la media de países de la OCDE, de 8,2. Si tenemos en cuenta que el gasto social dedicado al estado de bienestar de los de los países de la UE ha de ser de un 20% de su PIB, este 11,4% supone una gran parte de este gasto social destinado a las pensiones, más de la mitad. Sin embargo, a pesar del gran porcentaje empleado en el sostenimiento de las pensiones, el sistema no se sostiene y el concepto de “jubilación dorada” desaparece en un clima de incesante incertidumbre y desconfianza, en el que alrededor de un 70% de la población española considera que las generaciones futuras tendrán una pensión, que empeorará su calidad de vida.

Grafico 2

Sin embargo, a pesar este gran porcentaje del gasto público empleado en las pensiones, el sistema no se sostiene y el concepto de “jubilación dorada” desaparece en un clima de incesante incertidumbre y desconfianza, en el que alrededor de un 70% de la población española considera que las generaciones futuras tendrán una pensión, que empeorará su calidad de vida. De hecho, algunos estudios estiman que cuando la generación de los millennials se jubile esta recibirá un tercio de su último sueldo, por lo que sin un plan de ahorro privado les será casi imposible mantener su nivel económico.

Pero, ¿hasta qué punto están los jóvenes de hoy en día preocupados por las pensiones y qué opinan de este sistema? Los jóvenes frente a la pregunta ¿existirán las pensiones cuando te jubiles? Responden de forma diferente pero se percibe un punto en común, la incertidumbre. Marta de 26 años comenta “No lo sé… porque si las condiciones siguen siendo estas es prácticamente imposible mantener el sistema, cada vez hay menos jóvenes y más pensionistas, el problema para mí no son tantos los jubilados sino la cada vez menor juventud… los nacimientos disminuyen y encima ahora tenemos que emigrar… Espero cobrar una pensión aunque será más baja y a este paso… todavía nos vemos trabajando hasta que nos muramos”.

Pablo de 24 años, expone “Eso espero… aunque está la situación complicada, para empezar deberían impulsar la natalidad, dar facilidades para tener hijos, es uno de los pilares imprescindibles para sostener este sistema y no parece que lo entiendan”. Rafa, de 26, opina que “ni de coña vamos a tener pensión”, cree que los jóvenes no llegarán a ver algo parecido al actual sistema de pensiones y que “irá todo por lo privado”, es decir, que dependerá de los planes y seguros de jubilación privados y no las proveerá el estado.

María de 28 años comenta “Cuando se jubilen mis padres sí, cuando lo haga yo… ese es otro tema. Faltan casi 40 años y puede pasar de todo. Para mí el problema no es la crisis, ni el número de jubilados, lo preocupante es la escasa juventud y que parte de la que hay encima se vaya. Ese es el verdadero desafío ¿Cómo se va a sostener un país con cada vez menos gente en edad de trabajar? ¿Alargando la edad de jubilación? Tampoco es justo…”. Laura, de 23, cree que “lo más probable, tal como va la cosa, es que las pensiones hayan desparecido para cuando nosotros llegamos a esa edad”. Piensa que la publicidad que recientemente se empieza a ver en los medios sobre seguros privados es solo “un indicador más de lo que va a pasar”. Piensa que al final, si tienes o no pensión dependerá del tipo de vida que hayas tenido, de si has tenido posibilidades de ahorrar o no, y lo mismo pasa con la cantidad de dinero.

Marta, de 35, dice que no cree que las pensiones del estado vayan a llegar a existir cuando ella se jubile y de hecho cree que estas desaparecerán bastante antes. “No vamos a tener pensión ninguno de nosotros, pero vamos, es que está claro” Respecto a la edad de jubilación no está segura, ya que dice que se podría prever que va a aumentar más, pero que si todo pasa a ser privado al final puede que sea cosa de cada uno. Pedro, de 34, cuenta “A ver yo creo que sí, pero las prestaciones serán mucho más bajas y solo con esos ingresos no valdrá… probablemente tengamos que recurrir a seguros privados para equiparar… algo que antes ni se te ocurría”. Natalia de 23 años dice “Entiendo que el problema de las pensiones es cada vez mayor, por la baja natalidad y el número de jubilados, pero yo no me he parado a pensar en si recibiré o no pensión por jubilación. Porque sencillamente mi mayor preocupación es encontrar trabajo, algo que ni siquiera sé si podrá ser en España”.

En definitiva, los jóvenes no tienen una total igualdad de opinión sobre este tema, pero sí presentan puntos en común, como la incertidumbre de qué pasará y las posibles causas que están llevando a España a dicha situación. 

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