Se enfrenta a seis años de prisión por un delito de agresión sexual a su compañera de piso

Se enfrenta a seis años de prisión por un delito de agresión sexual a su compañera de piso

Los hechos se remontan a junio de 2013 cuando el acusado, según la víctima, entró en su habitación mientras estaba dormida y le introdujo dos dedos en la vagina sin su consentimiento

La Audiencia Provincial de Salamanca ha acogido este miércoles el juicio contra J.G.C., un camarero acusado de un delito de agresión sexual a su compañera de piso, de nacionalidad alemana y estudiante de Erasmus procedente de Inglaterra. La Fiscalía pide una pena de seis años de cárcel para el acusado.

Los hechos se remontan a la madrugada del 8 de junio de 2013 cuando, según el relato de la víctima que ha necesitado de un intérprete ya que su declaración ha sido en inglés. La joven llegó sobre las cuatro de la madrugada a la casa que compartía con cuatro varones, entre ellos el acusado, en la Rúa Mayor y, al no haber nadie despierto, se fue a dormir a su habitación.

Durante su declaración, manifestó que se despertó al sentir a alguien encima de ella respirando muy fuerte y que le introdujo dos dedos en la vagina. La joven detalló que cuando se levantó vió al acusado e intentó librarse de él. Al preguntarle que qué hacía, según la víctima, le respondió que quería tener sexo con ella. La estudiante explicó que le empujó fuera de la habitación y que a los minutos él regresó insistiendo en mantener relaciones sexuales con ella, a lo que, de nuevo se negó. Señaló que el acusado olía a alcohol pero que puesto que le contestaba, dio por hecho que era consciente de lo que estaba haciendo.

La víctima argumentó que no fue al día siguiente a la policía porque estaba confusa y no sabía qué hacer. Un día después, acompañada por un amigo que hablaba español, fue a Comisaría a denunciar lo ocurrido y al día siguiente viajó de vuelta a Inglaterra.

Según ella, hasta ese momento mantenían una relación de compañeros de piso y nunca hizo nada que pudiera darle a entender que quería mantener relaciones sexuales con él. En su denuncia mencionó un incidente que había ocurrido unos meses antes en el que el acusado, según la joven, le tocó un pecho. tal y como testificó no lo denunció a la policía en su momento porque no sabía si era suficiente. Según ella, cuando se lo contó a otro compañero se río y le dijo que era típico en él.

Tal y como detalló la víctima, no habló con el acusado de lo ocurrido porque no volvieron a verse, salvo en una ocasión, en noviembre de 2014, cuando estando ella en Salamanca le vió en el bar en el que él trabajaba. “Quería demostrarle que ni puede asustarme ni mantenerme lejos de una ciudad que me encanta”, subrayó la víctima.

Por su parte, J.G.C. aseguró no recordar nada de lo que había pasado porque tenía “una borrachera indecente”. Tal y como detalló, esa tarde comenzó pronto a beber antes de asistir al concierto de Supersubmarina en el Multiusos. Tal y como recalcó, no recuerda a qué hora llegó a casa ni nada de lo ocurrido a partir del concierto. Según él, la víctima podría estar exagerando.

Tras ser detenido el lunes, 10 de junio, el acusado mandó un mensaje a través de Facebook a la joven disculpándose, pese a no recordar lo ocurrido, manifestando su angustia y asegurando que nunca quiso hacerle daño. La víctima no contestó a ese mensaje, según señaló, porque consideró que la disculpa no era sincera ya que insinuaba que si mencionaba lo ocurrido le causaría problemas.

La víctima aseguró que no quiere una indemnización sino justicia porque “no hay dinero que pueda solucionar esto, ni el estrés que me produjo el incidente” y recalcó que lo más importante es que no vuelva a pasar porque “este señor era camarero y no sé si puede pasarle a otros estudiantes Erasmus como yo”.

El agente de la Policía Nacional que arrestó al acusado señaló que tras leerle sus derechos en dos ocasiones, J.G.C. dijo “creo que la he cagado aunque no sé muy bien qué he hecho porque estaba muy borracho”. Por su parte, la entonces novia del acusado declaró que le extrañó mucho lo ocurrido porque “no le creo capaz de esto para nada”.

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