​“La edad del consumo del cannabis se sitúa entre los 13 y los 14 años”

​“La edad del consumo del cannabis se sitúa entre los 13 y los 14 años”
​“La edad del consumo del cannabis se sitúa entre los 13 y los 14 años”

Los responsables de la Unidad de Patología Dual y del Servicio detallan que, desde el punto de vista neurobiológico, “eso de blanda o dura no existe”, y que el consumo regular y habitual de marihuana y sus derivados afecta al desarrollo del cerebro, más aún entre la población infanto-juvenil

La semana pasada, la jefa de la Unidad de Patología Dual y el jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca contaban a este diario el funcionamiento de dicha unidad y las diferentes adicciones que en ella se trataban, así como las patologías que causan las diferentes drogas.

En este caso, Ana Álvarez, jefa de la Unidad, situada en el hospital de Los Montalvos, y Carlos Roncero, jefe del Servicio, hablan a SALAMANCA24HORAS de una droga que cuyo consumo cada vez está más extendido y, especialmente, entre la gente joven, como es el cannabis. El consumo regular y mantenido de esta sustancia pueden afectar al desarrollo del cerebro, más aún en la población infanto-juvenil, ya que este órgano está madurando.

Igualmente, dan su visión acerca de la posibilidad de regularizar el cannabis, problema ante el que “no hay una solución fácil”, y aseguran que, desde el punto de vista neurobiológico, “eso de blanda o dura no existe”.

¿Los cuadros psicóticos podrían potenciarse por el consumo de drogas?

Ana Álvarez: Sí, sobre todo por la cocaína, el cannabis y el alcohol. Son quizá las sustancias que más cuadros psicóticos desencadenan.

¿Se ha detectado un mayor consumo entre gente joven de cannabis?

A.A.: En los últimos años hemos aumentado el número de pacientes jóvenes que ingresaron, como droga principal, por cannabis. Habitualmente son pacientes jóvenes, de edad media más baja que los que entran por consumo de alcohol o heroína. Pero sí hemos experimentado un aumento.

Y al consumir tan jóvenes, ¿puede afectar al desarrollo cerebral?

A.A.: Sí, seriamente les puede afectar. De hecho, vemos pacientes seriamente afectados con, a parte de los cuadros psicóticos, que eso ya sería el extremo más grave, con cuadros de tipo amotivacional o de deterioro de intereses y aficiones, cuadros de apatía y de desgana, además de cuadros depresivos, de cuadros de ansiedad.

Carlos Roncero: Es importante decir que las drogas no afectan igual cuando hablamos de población infanto-juvenil o adolescente que de población ya adulta, porque el cerebro está madurando y, realmente, la influencia en el desarrollo de otros trastornos mentales es mucho más alta.

De hecho, hay algunos trabajos ya clásicos que señalaban que no es lo mismo empezar a consumir antes de los 15 años que después. También hay otros que señalan la edad de 18 e incluso 21 años, en el sentido de no generar sólo la adicción, sino generar otros trastornos mentales como pueden ser la existencia de cuadros depresivos. Pero, sobre todo, de lo que hay más evidencia, es de cuadros de tipo psicótico asociados al consumo mantenido y regular.

No es por un consumo puntual, que eso es extremadamente raro, y no hay que ser alarmistas, pero sí hay que transmitir la idea de que el consumo en edades precoces es especialmente peligroso porque el cerebro está madurando.

De hecho, el cerebro en los humanos, hasta pasados los 20 años, no acaba, dentro de que nunca acaba de formarse, de madurar. Por eso es importante avisar del consumo de cannabis y también del consumo de cocaína que, a nivel ambulatorio, a parte del alcohol y del tabaco, son las dos grandes drogas que tenemos. A nivel de las consultas y a nivel ambulatorio, es el cannabis y luego la cocaína; a nivel hospitalario, en una unidad de alta especialización, ya hay un gran problema con los opiáceos. Pero a nivel de calle, hay que destacar el cannabis y la cocaína.

Cada vez en más puntos del mundo es legal el cannabis. En España, desde su punto de vista personal, ¿es recomendable? ¿O habría incluso que aplicar un mayor control a las drogas ya legales, como el alcohol y el tabaco?

C.R.: Desde el punto de vista internacional es un tema complicado. Los países en los que hay experiencia con la legalización o con el uso reglado de sustancias como el cannabis hay experiencias de todo tipo. Desde estados de los EE.UU. en los que están detectando mayores accidentes de tráfico por conducir bajo los efectos, hasta en algún otro sitio en los que están aumentando las enfermedades en población infanto-juvenil.

Con el cannabis hay que tener cierta precaución porque hay una gran industria detrás. Hay una gran industria en internet, una gran industria en revistas, a las que les interesa que se promueva el consumo del cannabis.

Y también que se mezcle con la posibilidad de utilizar algunos cannabinoides como medicinas, como fármacos, que es otra cosa totalmente distinta. Se sabe que el cannabis tiene en torno a 60 o más cannabinoides, y algunos son útiles para el tratamiento de enfermedades médicas, incluso enfermedades psiquiátricas. Pero eso no quiere decir que el cannabis, en general, pueda ser útil para tratar enfermedades.

Con lo cual, se mezclan muchas cosas. Las experiencias internacionales no están muy claras, incluso en países como es Uruguay, que está legalizado, sigue existiendo consumo ilegal, porque es más barato, ya que cualquier sustancia con un margen de beneficios que esté regulada y tenga impuestos, va a tener un mercado negro.

Por todo, no hay una solución fácil al tema de la legalización y que eso resuelva realmente los problemas.

Las personas que llegan a la Unidad, ¿dicen que el cannabis ha sido la ‘droga puente’ para tomar otras drogas? ¿O ha sido el alcohol?

C.R.: Depende. En urgencias vemos gente que comenta que ha empezado tomando alcohol y luego ha empezado a fumar porros, y hay otros que es al revés. En algún caso está todo en un contexto lúdico, y no hay una gran diferencia entre una droga y otra.

En nuestra cultura siempre se ha tendido a comenzar a beber antes y, no mucho más tarde, se empieza a fumar. Pero en los últimos años estamos hablando de que la edad del comienzo del consumo se sitúa entre los 13 y 14 años, por lo que no hay muchas diferencias. El resto de las drogas sí que se suelen empezar a consumir más tarde.

¿Hay alguna droga blanda o son todas duras?

C.R.: Desde el punto de vista neurobiológico, eso de blanda o dura no existe. Se puede hablar de drogas legales, drogas ilegales, drogas alegales, como parece que estamos con el cannabis. Pero todas las drogas influyen sobre el sistema nervioso central. Lo que hay que plantearse es la cantidad, la edad de consumo, las vías de consumo, porque no es lo mismo la vía oral (beber) que utilizar la vía inyectada o la vía fumada, que llega todo a los pulmones. Esos son los parámetros para poder evaluar la gravedad.

Y luego hay otros aspectos que ya no sólo son de psicopatología de psiquiatría, como utilizar algunas vías, como por ejemplo, pincharse, pueden estar asociadas a otros problemas médicos, como tener una infección por la Hepatitis C, tener una infección por VIH, que todo eso complica, porque también acaban afectando al cerebro.

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